Cómo tener un armario sostenible

Si no quieren cargar con el peso de la culpa de estar matando el planeta con cada chompo que se ponen, hay que tener en cuenta estos consejos.

Enero 6 de 2017

Si hacen cuentas, en sus casas no solo hay basura contaminante en el depósito. De hecho, puede que lo que se ponen todos los días, así tenga un lindo diseño tribal, sea parte de una cantidad de productos que están matando al planeta.

Por  EFE (Carmen Martín)

Según la coordinadora de Responsabilidad Social Corporativa de H&M España, Nuria Ramírez, necesitamos "parar de consumir lo que no se debe". Para los millennials “las redes sociales son un escaparate en el que muestran una media de 35 kilos de ropa al año".

Los recursos son limitados, "de momento no hay un planeta B, pero sí un plan B para la moda", dice Ramírez, que recuerda que, de doce mil toneladas de prendas usadas, se pueden confeccionar sesenta millones de camisetas de tejido reciclado. Hay un submundo creciente de personajes en la industria de la moda que tienen claro que si no se hace algo podemos irnos al estanco más pronto de lo que esperamos.

Aún hay un gran camino por recorrer, "es imprescindible educar y concienciar para lucir moda sostenible, pero también modificar los hábitos de consumo", asegura Blanca Zurita, directora de Comunicación de la pasarela MFSHOW de Madrid.

Cada año se venden 80.000 millones de prendas en el mundo, "y la moda es la segunda industria más contaminante del planeta", cuenta Nieves Rey, directora de Comunicación de la entidad sin ánimo de lucro dedicada a recuperar y reciclar los envases domésticos Ecoembes.

Son muchos los diseñadores que ya le apuestan a la sostenibilidad, a la creación de una moda responsable con el medio ambiente, entre ellos Stella McCartney, Armani, Moisés Nieto o Javier Goyeneche,  fundador de Ecoalf, compañía española que combina el diseño de moda con los materiales reciclados de última generación.

DECÁLOGO PARA UN ARMARIO SOSTENIBLE.

De a poco la moda sostenible encuentra su espacio dentro de un universo empresarial. Latitude, una marca de moda con ADN cien por ciento sostenible, nos ofrece unas pautas para transformar gradualmente un viejo armario en algo mucho mejor.

1.- Analizar el armario.

Abrir el armario, separar lo que se necesita de lo que no  y conservar sólo lo que encaja en el estilo de cada uno. Una prenda rota, ajada, con lámparas insalvables o simplemente que ya no sientan bien, son algunos de los criterios para deshacerse de la ropa.

2.- Clasificar las prendas.

Probablemente haya en el armario prendas que han cumplido con su ciclo de vida. Es el momento de pensar en arreglarla, donarla o reciclarla.

3.- Intercambio.

Con la ropa en mejor estado, se puede organizar una reunión con amigas para intercambiar prendas. Es otra manera de deshacerse de lo que no se quiere.

4.- Menos es más.

Si va a comprar ropa nueva, es importante pensar antes qué es lo que realmente se necesita. ¿Tengo cubiertas las necesidades de ropa y calzado?.

5.- No dejarse controlar.

Vivimos en una sociedad en la que cada vez es más difícil pararse a pensar a la hora de comprar. Las decisiones cuanto más compulsivas son más fáciles de controlar. Establecer un presupuesto e invertir primero en necesidades; lo mejor es consultarlo con la almohada, como mínimo, una noche antes de realizar la compra.

6.- Elegir con responsabilidad.

Procurar comprar prendas de la mejor calidad que nos podamos permitir, que no dañen la salud, ni el planeta, ni a las personas que las fabrican y, si puede que sean básicas y atemporales.

7.- Leer las etiquetas.

Es importante saber dónde y en qué condiciones se ha fabricado lo que se va a comprar. Además del precio, la prenda tiene un coste para el planeta y es probable que también un elevado coste para los trabajadores que lo producen y venden.

8.- Reutilizar.

La prenda más sostenible es la que ya existe, así que debemos procurar recuperar las que ya tenemos o intercambiar con familiares o amigos piezas que encajen con el estilo personal.

9.- Detergentes sostenibles.

Cuidar la ropa y olvidarse de los suavizantes. Los detergentes convencionales contienen sustancias nocivas para la salud de las personas y de un planeta al que, día a día, se le agotan los recursos.

10.- Somos lo que consumimos.

Pensar que cada acto de consumo cuenta, que lo que se compra importa. Cada vez que se adquiere una prensa se está  decidiendo y apoyando con el dinero de cada uno un trabajo (en buenas o malas condiciones) y un sistema económico y social.