Nuestro Icono Shock: ¡J Balvin!

 

Si te piden reggaetón, sin dudarlo, dales a J Balvin.

Por primera vez en la historia de los #PremiosShock entregamos un galardón a un artista que ha trascendido los límites de su género, que ha llevado las fronteras de la música colombiana a otro lugar y que se ha convertido en un icono global. Con ustedes, nuestro Icono Shock, J Balvin.

Por: Johana Arroyave // @JohanaArroyave

No se puede hablar de reggaetón sin hablar de J Balvin. No es patrioterismo barato. No es que queramos agrandar las cosas porque sí. Es que J Balvin logró que de nuevo en el mundo se hablara español. Logró que el sello “made in Medallo” se metiera en los listados musicales más importantes de la industria. En este último lapso, J Balvin desbordó la etiqueta reggaetón e invadió terrenos del pop. Del mainstream global.

No fue hace mucho, tan solo seis años, que lo conocimos gracias a Ella me cautivó, Hola qué tal  o No me vuelvo a enamorar: canciones de sonidos pegajosos que en pocos meses se convirtieron en himnos de culto del naciente, efervescente y prolífico reggaetón paisa. Luego lo vimos pasar en moto promocionando una marca creando más que un eslogan, una filosofía de vida, con el “es el negocio, socio”. Ni siquiera nos dio tiempo para respirar cuando ya lo vimos saltar el charco y pasar a Estados Unidos, dar giras por Europa, agotar boletería y parchar con Justin Bieber, Diplo, Pharrell Williams o Nicky Jam.

El Grammy Latino por mejor canción urbana, llegó para confirmar que su carrera aún no había llegado a su clímax. Que aún había más camino por andas. En la ceremonia de los Grammy del pasado 2015 se presentó al lado de Diplo y cantó junto a Major Lazer. Ginza fue la muestra de que el sonido de Balvin ya no era el mismo, que el género urbano se estaba trasformando y mezclando con lo mejor del pop, lo más vendido y lo más escuchado en el mundo. Y J Balvin estaba ahí, como pionero de lo que sería el cambio del género, inspirando a los clásicos como Zion & Lenox, Yandel y hasta el mismo Nicky Jam.

El 2016 ha sido vertiginoso en la carrera de Balvin. Empezó el año junto a Justin Bieber participando en el remix de la adictiva Sorry, pero no le bastó con eso. En enero del mismo año se montó a la tarima del artista e hizo que sus miles de fans escucharan música a la colombiana.

Y el roce internacional le quedó gustando pues sorprendió al mundo, a la prensa especializada, a los que solo lo tenían como “un reggaetonero”, cuando se supo que su nuevo disco contaba con colaboraciones de Pharrell Williams al ritmo de Safari, de Juanes, de Yandel y de Fuergo.

Muchos creían que su fama era pasajera, que el boom iba a pasar rápido, que nadie le iba a parar bolas porque no había nacido en Puerto Rico, pero le dio una bofetada en la cara a quienes no creyeron en su poder. Si algo nos ha enseñado J Balvin y nos lo ha dejado claro todos los días, es que se puede soñar en grande; que va a seguir haciendo historia y reinventado el género urbano todos los días; y que se pueden romper las fronteras musicales.

Por eso, sin dudarlo, J Balvin es nuestro Icono Shock.

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