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9 lanzamientos musicales que le van a alegrar el día y la noche

Bandas favoritas, lanzando discos favoritos
Por
Redacción Shock

Aprovechando el breve descanso patrocinado por la semana santa, nos dimos a la tarea de escuchar discos nuevos dignos de escuchar a todo volumen para esta entrega de lanzamientos. En esta edición los protagonistas son los nuevos sonidos de bandas que ya llevan bastantes años recorriendo el camino de la música. Tome asiento y disfrute el viaje por favor. 

Por: Chucky García (CG), Fabián López (FL), Jenny Cifuentes (JC), José "Pepe" Plata (JP)

Elwan
Tinariwen  

Un gran disco publicaron los ‘rebeldes del desierto’, como les dicen a estos músicos tuareg, originarios de Malí, con un Grammy en su expediente por Tassili (2011),  que en el exilio, desde sus inicios, han alzando sus voces por el orgullo étnico y la resistencia en su país. Desde que el mainstream pusiera su foco sobre ellos por su  trabajo The Radio Tisdas Sessions (2002) o el documental del que fueron objeto: Teshumara, les guitares de la rébellion touareg (2005), ruedan por el mundo, en una gira casi incesante, haciendo entrar en trance  con su sonido hipnótico, el mismo que exhiben en su nuevo disco: Elwan (elefantes). Una mezcla de blues y rock  arenoso, riffs hirvientes, groove, arreglos folk, coros que hechizan, y  letras de denuncia por la situación de Malí, azotada por el conflicto y el fundamentalismo,  pero también de celebración y esperanza. Invitando a  Kurt Vile, Matt Sweeney o Mark Lanegan  a ir por el desierto cargando guitarras y amplificadores en camello, evadiendo pisadas de elefantes y tormentas, - como en el video abrebocas de la producción-, los Tinariwen una vez más han hecho crecer belleza en terreno árido.  (JC)  

Ty Segall
Ty Segall

En ocasiones al californiano, que ha cimentado su prestigio por emerger del garage, se le puede ver relajado, pero jamás aletargado. Hiperactivo  graba y graba, solo, con proyectos alternos o como invitado, con un ritmo de trabajo frenético, manteniéndose eso sí, lejos de Spotify y de Apple Music, por según él “ser estafadores de artistas”. Este año vuelve a usar su nombre para titular su disco (como lo hizo en 2008) y, con obsesiones sónicas de antaño, pero los micrófonos en el presente, saca su baraja de glam, sicodelia, space rock,  folk y punk, y la registra en vivo, bajo la producción de Steve Albini -quien ha puesto mano en discos de Pixies y Nirvana-.  En su  placa, maniaco con la guitarra, Segall invoca a Lennon, Black Sabbath o The Kinks, y  sin miedo incluye desde un corte que es un trip de 10 minutos hasta un sencillo pop-folk chicloso apto para la radio. Sonido crudo, distorsión. Puro rock´n roll para romper la guitarra al acabar el show. (JC)

Emperor of Sand
Mastodon

La banda de Atlanta, da vuelta a su reloj de arena y arde en reflexiones sobre la mortalidad y el tiempo en un álbum conceptual, ráfaga roquera de principio a fin, con un tirano personaje que lo titula, que aparece como un ángel de la muerte. Mitos como el de un hombre condenado a sus últimos días en el desierto, y delirios a altas temperaturas, son recreados  con frenéticas guitarras, caos de bajos y baterías, teclados sicodélicos, voces melódicas e invitados en las vocales como Scott Kelly (Neurosis) y Kevin Sharp (Brutal Truth), en esta séptima entrega del grupo, editada en LP y en CD,   producida por Brendan O´Brien (AC/DC, Rage Against The Machine, y anterior colaborador suyo en Crack the Skye de 2009).  Una roca sólida y caliente que hace tronar bafles, y desde la portada advierte: “huye que te coge la muerte”. (JC)

The Very Best Of
The Mars Volta

Por fin un álbum que de algún modo puede contener y compilar la furia creativa de The Mars Volta. Cada uno de sus discos de estudio durante los últimos 15 años fue un mundo aparte, un planeta distinto, un viaje sónico con un propósito específico y distinto al del otro, a veces tan difíciles de describir que la hasta etiqueta de “rock progresivo” (que implica que no hay limitaciones) les quedó corta. Así que se agradece poder tener en un solo álbum de 11 temas una foto completa de todos esos monstruos musicales deformes y a la vez perfectos que la banda de El Paso (Texas) creó en esta época, y que llegaron no solo a llamar la atención de la prensa especializada o los fans del rock sino de los consumidores de música alternativa y de los medios clásicos de comunicación. (CG)

Volcano
Temples

Interesantísimo segundo álbum de larga duración de la banda inglesa de rock Temples, que algunos encajan entre la neopsicodelia y el pop de vanguardia, y quizás porque así como hay un montón de sonidos de guitarra también hay toda una variedad de resonancias de sintetizadores. Es armonioso, tiene distorsión, por momentos se torna un poco oscuro y en otras ocasiones se adentra hacia la fórmula de las bandas indie que en los últimos años se han echado entre el bolsillo al público de los grandes festivales de este tipo; pero ante todo tiene un rico balance de matices y sofisticación. Sin querer ser el más listo de su clase, es un álbum que también trata de mantener un sello distintivo a lo largo del repertorio y que logra que uno no le despegue el oído.(CG)

The Far Field
Future Islands

Future Islands le está dando a esta década la experiencia particular de tener canciones bonitas, arreglos preciosos y melodías únicas para un mundo que tiene en la rapidez y en lo instantáneo la base. Este disco es su nuevo material luego de tres años de ausencia y es además la posibilidad de corroborar cómo hay bandas que devuelven la alegría de imaginarlas tocando y expresando a través de la belleza, todo aquello que da elegancia. En esta ocasión, las doce canciones que nos ofrecen son la manera de comprender que este disco está hecho para sonar todo el año. Canciones en las que el amor y la duda están presentes y en los que hay la posibilidad de escuchar una banda totalmente acoplada y en la que quien ingresa como invitado, sabe a lo que se tiene que atener. Y en esta ocasión, Blondie es la invitada en la canción Shadows. El saber además que este disco está publicado en el sello 4AD, nos da una tranquilidad sonora y estética que nos confirma la vigencia de la banda y claro, del sello (JP)

Damage and Joy
The Jesus and Mary Chain 

Un viejo adagio dice que más sabe el diablo por viejo que por diablo. Y es cierto cuando se trata de gente que bien se esforzó en hacer de la perdición sonora algo bello. Tres décadas atrás la distorsión, la melodía y el pop se hacían belleza en lo que los hermanos Jim y William Reid hacían. Vinieron más discos, giras, videos y un momento en el que todo paró. Los hermanos no sacaban nada nuevo desde el año 1998, o sea el siglo pasado. Pero el tiempo se convirtió en un gran aliado y el regresar con este disco en el que se reencuentran con la belleza de la turbulencia, les hace honor a ser pioneros en lo que muchos retomaron después. A través de este disco, nos encontramos con canciones bellas, furiosas y llenas de esa distorsión y aquellos efectos que los hicieron ser queridos por varias generaciones de personas. Hay canciones de amor como Always sad y de estar en casa sin hacer nada: Get home. Estos son 53 deliciosos minutos que bien alegran a las generaciones anteriores y a las nuevas, de seguro las inspiran. (J.P)

Spirit
Depeche Mode

Si hay algo que reconocerle a Depeche Mode es que con tres décadas a cuestas no les resbala lo que pasa en el mundo. Spirit, su decimocuarto álbum, sucesor del Delta Machine(2013), es un título influenciado claramente por una figura política con nombre, apellido y peluquín: Donald Trump. Justo en el año en que el magnate se hizo dueño del cargo más influyente del mundo, y cuando Inglaterra, tierra natal de la banda, firmó su la salida de la Unión Europea, David Grahan y su banda le dieron vida al álbum más político de su carrera. Con la colaboración del productor James Ford (Simian Mobile Disco), produjeron un manifiesto de 12 canciones con letras anárquicas y anticorporacionistas que pareciera arengado por Michael Moore. El contenido transcurre en un ambiente sonoro con pocas variaciones en el estilo clásico de la banda; transita en el medio tono, en lo sombrío, en lo triste, en los sintetizadores que lo llevan a uno a imaginarse en un escenario de protesta suburbano. Suena como ver una película de Jim Jamrusch: centrado en la atmosfera y no en los momentos sublimes, sin altibajos exagerados, con una profundidad tristona. Pero muy fiel a la propuesta que hizo grande a Depeche Mode desde los 80. (FL)

Automaton
Jamiroquai

21 años después del lanzamiento del que fue, sin duda, su mejor álbum, Travelling Without Moving, y tras siete años de silencio, Jamiroquai volvió al ruedo con Automaton. Un disco al que le podrán criticar que no propone nada nuevo, que suena parecido a lo que produjeron en la era dorada. ¿Acaso hay que pedirle más al tipo que hizo popular el acid jazz y que concretó el disco de funk más vendido de la historia? Después de lanzar Automaton, un primer sencillo en el que parecía que Jamiroquai volvería con un sonido más electrónico, tal vez más cercano al modern disco o al french house, Jay Kay nos recordó que era el dueño de un sello y de un estilo, canciones como Cloud 9, Superfresh, Something About You y Carla hacen que su regreso valga la pena. (FL)

 

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