Las lecciones del “sold out” de Bomba Estéreo y Los Petit

Dos bandas colombianas demostraron que es posible conseguir sold out sin palanca

Junio 21 de 2016

En menos de dos semanas y tan solo con promoción en redes, la banda vendió tres shows seguidos en Bogotá y dejó para los registros un caso de éxito que no se debe pasar por alto.

Por @ChuckyGarcia - Foto: Alejandro Gómez 

De las bandas nacionales que cruzaron el umbral de lo independiente para adentrarse en terrenos de la llamada ‘gran industria’ nunca faltará quien diga que sus logros son resultado de la suerte, cuando no del azar de la ‘rosca’, si no es por la ‘palanca’ entonces es por el lobby, y si no es cuestión de lobby es que en todo caso algo les están regalando. Si un artista colombiano, de los que no pagan para sonar en radio, de los que no tienen una gran maquinaria detrás sino una pequeña oficina de promoción haciendo bien su trabajo, o de los que en vez de comprar seguidores para sus redes sociales se han dedicado a formar una audiencia desde cero se gana un Latin Grammy, por ejemplo; nadie se toma la molestia de pensar qué vio la Academia Latina de la Grabación en este sino cuántos amigos con influencias tienen entre los miembros votantes. Palabras más, palabras menos, así pasa, la noticia del galardón que ganó el susodicho grupo saldrá en medios y publicada la novedad quienes más deberían -que no es la gente- le da darán vuelta a la página para no volver a reparar en eso.

Pero ¿por qué pocos medios de alto alcance y pocos músicos revisan los casos de éxito de las agrupaciones de corte independiente o de sus colegas? Los primeros posiblemente porque desconocen el contexto y las dinámicas de otros entornos de la música que no sean los mismos de siempre; y los segundos porque muy seguramente creen que el ‘sold out’ de una banda como Bomba Estéreo no tiene que ver con la música que interpretan, con lo que ellos buscan como banda o con el público que esperan la consuma. Una mirada tan distante y minada de diferencias, que un ‘sold out’ aquí, tanto como lograr un Latin Grammy afuera, levanta más sospechas que certezas en nuestra comunidad artística.

Solamente con promoción en redes y en menos de dos semanas, Bomba Estéreo vendió tres shows seguidos en Bogotá (15, 16 y 17 de junio) y dejó para los registros un caso de éxito que no se debe pasar por alto. Novecientas personas por noche pagaron su entrada para verlos en el auditorio Armando Music Hall; novecientas personas conectadas con el repertorio de sus dos últimos álbumes, principalmente, guiadas por una selección de canciones que dejaron una gran lección sobre cómo se debe montar un ‘set list’, y sorprendidas durante muchos momentos del show con un entramado de máquinas, guitarras distorsionadas y sacudones de batería que más que robarles la energía se las devolvían.

¿Recibieron lo que pagaron? Sí, pero sobretodo van a estar ahí de nuevo cuando Bomba Estéreo reaparezca en Bogotá como parte del cartel del Lollapalooza Colombia y con un show que según la banda será impactante. Hay algo que esta nómina ha hecho bien y no solo es decorar sus anuncios con palabras rimbombantes; tampoco es una fórmula ni el peso del tiempo que llevan girando, son tantas cosas que bien valdría la pena ir a verlo y anotar las que uno más pueda en su libreta de apuntes de periodista o de músico emergente.

Al cierre de esta columna que, valga la aclaración, no es un informe o un inventario de todos los casos que han sido ‘sold out’ en el país sino que en concreto habla de uno; al otro lado de la ciudad otra agrupación local con menos recorrido y experiencia que Bomba Estéreo también llenó todas las butacas de un teatro, con un público con un rango de edad mucho más joven y un formato de big band que si bien se ha visto en otros casos no es habitual en un espectáculo en el que además de jóvenes había niños. Los PetitFellas llenaron el Teatro Mayor Julio Mario Santodomingo y también dejaron varias lecciones al final del show, de las cuales me quedo con dos: mientras unas bandas deciden quejarse otras deciden hacer cosas (eso hace la diferencia entre un grupo y otro); y si los artistas proponen contenidos con un diferencial siempre habrá forma de gestionarse los recursos (en este caso no solo fue el formato en vivo, también le regalaron a los asistentes un sobre con un par de postales y un código de descarga para acceder a nuevas versiones de sus temas).

Una foto publicada por Bomba Estéreo (@bombaestereo) el

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