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10 mitos sobre las tusas que hay que superar

Por
Redacción Shock

Nadie nos enseña cómo sobrevivir a una tusa, no hay un manual certificado cuya validez esté aprobado científicamente, tampoco nos venden un kit de emergencia contra despechos mortales. Lo cierto es que cada vez que hay una ruptura tenemos que recurrir a los clichés que nos han enseñado las películas románticas (la protagonista comiendo helado mientras mira una película de amor y llora hasta el cansancio ¿le suena?) o a los consejos de amigas que tampoco tienen muchas luces sobre el tema. 
Después de un exhaustivo análisis nuestro equipo de investigación encontró 10 acciones que hay que evitar a toda costa, en caso de lo que usted quiera librarse pronto de ese mal de amores. Aquí lo dejamos con 10 mitos que hay que superar

 

A emborracharse: esto aplica tanto para género masculino como para femenino. Es muy posible que si usted acaba de terminar se encuentre con ese amigo que solo querrá que usted pierda la conciencia. Sí, es muy factible que usted pase un fugaz momento alejado de las penas, pero OJO ese momento pasará rápido, en cambio el guayabo será peor, incisivo y visceral. 

Comer, comer y comer: Las películas románticas nos han enseñado que la cura contra un despecho es un tarro de helado de chocolate y una pizza grasosa. Puede funcionar un día, pero le aseguramos que si usted sigue esa dieta las cosas ¿se van a complicar. 

Un clavo saca otro clavo: seguramente muchas personas le susurrarán al oído que esa tusa solo se supera con otro clavito. Lo obligarán a bajar Tinder, la aplicación para levantar los machuques que están más cerca de usted, pero ¡Cuidado! Salir prematuramente con un espécimen puede terminar hiriendo a esa persona y hacer que usted pierda su fe en la humanidad.

Suicidio en las redes sociales: Muchas veces borrar Facebook, Twitter, Instagram, etc, etc, etc puede ser un método de auto supervivencia para omitir recuerdos y personajes que usted no quiere ver. Sin embargo, también puede ser una pista de que usted está débil. En estos casos lo mejor puede ser afrontar y seguir con la cotidianidad. 

Escuchar música de despecho: Una amiga escuchaba Carla Morrison para exorcizar su despecho, pero al final del disco terminaba bañada en lágrimas. Resulta entonces que no parece ser un remedio, sino un puñal que llega directo al corazón. Lo mejor es que haga un playlist de las canciones más tropicales, esas que le recuerden que el show continúa. 

Maldecir al condenad@: Después de esa decisión final su cabeza empezará a hilar, a recordar, a maniobrar. Nuestro consejo: no se envidee, no piense más de la cuenta, no deje que su cerebro hierba con la rabia. 

7  Despecho hecho piromanía: Osos, cartas, giordanos, postales de Timoteo, fotos, cd’s quemados, serán mandados a la hoguera. El olor del humo se le meterá hasta el fondo de su corazón y luego se arrepentirá de haberle prendido fuego a los únicos recuerdos que le quedaron de su relación. Está bien deshacerse de los viejos recuerdos, pero es mejor hacer cuando la mente esté despejada y no bajo el odio.

8 Hablar del tema hasta que se le aburran: ¿Y tú novi@? – te preguntarán. ¿No sabes? Resulta que la semana pasada, cuando fuimos a una fiesta el muy /la muy  $%&$%&$% me…. Un consejo: no todo el mundo estudió psicología y no todo el mundo se siente cómodo escuchando los males de amores. Entendemos que a veces es bueno exorcizar demonios por medio de la palabra, pero mejor acuda a un profesional.

 Todo lo cura el tiempo: Es cierto, la cura infalible de todo despecho es el tiempo, pero a veces pensar que eso va a pasar una y otra vez es querer que el tiempo pase rápido y que todo se olvide como por obra y gracia del espíritu santo. Error, todo a su tiempo, el duelo es mejor vivirlo. 


10  Inserte aquí el mito que no le ha servido en sus pasadas tusas y recuérdelo para no repetirlo. 

 

 

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