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Adriana Bottina renace espiritualmente con 'Mi Diseñador'

Por
Redacción Shock
Tal vez la mayoría la recuerde por su papel de Wendy Jiménez en la novela 'Nadie es eterno en el mundo', cuando su personaje de diva de la música popular se encumbró hasta la estratósfera.

Otros la conocemos de mucho más atrás y la referenciamos por el ímpetu y espíritu rockero de sus inicios, cuando con su tema 'Salta' empezó a abrirse camino en la escena musical colombiana.

Es divertido, en el buen sentido de la palabra,  ver el video, hagan el ejercicio, en el que Adriana Bottina quiere devorarse el mundo con carácter y firmeza, con una propuesta de guitarras marcadas con algo de distorsión. (Ver video)

Una búsqueda artística que inició en el Valle del Cauca, su tierra natal, y que posteriormente terminaría llevándola a los territorios del pop y la música popular.

Ahora y luego de mucho recorrer, decidió mirar nuevamente en su interior, en sus cimientos más internos, y regresar a lo que ella denomina sus orígenes, con una propuesta honesta que se inscribe dentro del universo del pop, pero va más allá de lo que le conocíamos, la música cristiana.

Hablamos con ella sobre su nuevo álbum 'Mi diseñador', en el que le canta directamente a Dios.

Shock: Cambio espiritual, conceptual o simplemente no conocíamos esa faceta suya...

Adriana: Es un cambio de todo, pero no es de hace tres meses, llevo muchos años en esa búsqueda espiritual. Esta vez me he decidido a cantarle a Dios y darle gracias. He hecho muchas cosas en mi vida, lo que me ha dado la gana, pero siempre caminando de la mano con lo que más me gusta: la música. Entonces un día me digo a mi misma, voy a empezar desde el principio, por el diseño original.

Su nuevo disco se llama 'Mi diseñador', y ante los ojos de los fanáticos y los nuestros es un cambio radical teniendo como referente lo último que hizo dentro de la música popular...

Es un disco especial, es una manera de volver al pop, porque creo que quedé un poco atropellada con la música popular, en el buen sentido de la palabra, porque yo venía promocionando mi disco de pop, con el que me había esforzado mucho y de pronto me metí en el rol de Wendy Jiménez. Me puse la chamarra y fue un buen momento, porque dio mucho resultado. Pero por más de que intentaba rockearme el cuento, definitivamente mis expectativas no iban por ahí, me estaba restando la pasión por lo que estaba haciendo, era difícil encontrar la chispa, por eso decido replantear.

Entonces 'Mi diseñador' es como un renacimiento...

Es una forma de recuperar la esencia, pero lo que más se me había perdido era mi relación con Dios.

¿Qué tiene de especial 'Mi diseñador?

Me hice la pregunta de cómo adaptar esos himnos o clásicos del góspel de los años 40,50, dentro del pop. El resultado fue una versión muy 2013, al estilo que me gusta. Hice además tres canciones  en las que le canto directamente a Dios.

¿Su nuevo álbum habla de su relación con Dios de forma muy personal o busca cambios más allá de si misma?

Es un disco entre él y yo, pero quiero compartirlo con mucha gente. No se trata de convertir a nadie, sino de brindarles herramientas a las personas, y si les sirven que las apliquen a su vida.

¿Con este álbum abandona sus pretensiones comerciales o todo lo contrario?

Voy a seguir haciendo música comercial porque me gusta cantarle a la gente, pero este disco es especial porque es un punto de partida para mí. Un periodista me dijo el otro día: "Adriana Botina cantando música cristiana? la perdimos. Y yo le contesté: "Y yo que pensé que apenas me había encontrado".

Esos personajes como el de Wendy, que causan tanta euforia dentro del público son difíciles de superar. ¿Considera que esto la benefició o la perjudicó?

No me molesta que todavía me recuerden como Wendy, me parece gracioso, es parte de mi historia y ha sido muy divertida. Como dicen, nadie le quita a uno lo bailado, todo lo que uno hace lo beneficia. Además el protagonizar una novela musical era otro de mis grandes sueños. Lo logré, pero uno entiende que todo lo que uno sueña no es el propósito de nuestras vidas. Son buenas anécdotas, pero la vida sigue.

Finalmente, ¿dónde quedó la versión rockera y adolescente de Adriana Bottina que podemos todavía recordar en su video 'Salta'?

"Lindo el video, es muy chistoso para mí verlo, es muy noventero. A pesar de los distintos géneros que he interpretado, nunca he olvidado el rock y siempre intento meterlo en mis canciones, está en mi esencia tener la gente arriba, estremecer al público. Eso se veía desde 'Salta', pero toda la vida es un proceso y ahí era un diamante en bruto".