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AIR aluniza en Bogotá

Por
Redacción Shock

AIR es el tipo de banda que lo pone a uno a flotar. Que hace esa música que nos obliga a cerrar los ojos para proyectar imágenes amables sobre los pliegues interiores de los párpados. Una caricia sonora, hipnótica y afelpada, de esas que nos conducen a un lugar donde la gravedad ya no es hostil. Donde toda voz es un susurro. Donde el tiempo pasa en cámara lenta. Donde no hay dolor, ni miedo, ni nudos en la garganta. Donde la ciencia ficción es optimista y ahí, en ese futuro imaginado y feliz, florecen sin caricatura ni ironía las sonrisas, el amor, la pura humanidad.

Formada en Francia en 1995 por el arquitecto Nicolas Godin y el matemático Jean-Benoît Dunckel (JB para los criollitos), AIR estalló tres años después en pleno boom de la electrónica (y en tiempos del más fino french house) con Moon Safari, un disco debut que suena a lo que su nombre sugiere: un safari lunar. De finísima factura y delicadísimos refinamientos literarios, el álbum inmediatamente recibió un 10/10 de parte la crítica mundial. ¿Y cómo no? Se trataba de una pieza técnicamente perfecta, concebida por un par de avanzados musicales que, armados de almas setenteras (en sus producciones se destaca el uso de viejos sintetizadores, como los Moog) se dieron a la conquista del espacio sin afán.

Banda de culto desde entonces, AIR, que en adelante consolidó ese sonido retrofuturista como firma, ha producido cerca de 5 álbumes de estudio (el dúo también compuso y produjo el último disco de su paisana Charlotte Gainsbourg), algunos compilados y soundtracks (hizo la banda sonora de la película Virgin Suicides, de Sofia Coppola, y colaboró en otras como la de Lost In Translation), y ha girado por el mundo con un show que, sea en arenas de rock o en salas de teatro, estremece hasta la lágrima. Antes de su recital en el Teatro Jorge Eliecer Gaitán de Bogotá el martes 19 de octubre, hablamos con JB desde Paris. Esto fue lo que nos dijo.

SHOCK: Los descubrí por Moon Safari, su hermoso disco del 98. ¿Sabes? Es mi disco favorito para hacer el amor.

AIR: Es una buena manera de escuchar el álbum. Personalmente, yo no puedo oír música mientras hago el amor. Me desconcentro. Pondría toda mi atención en la música y olvidaría a mi pareja.

Oh. ¡Qué mal! Justo te iba a pedir que me recomendaras algunos otros álbumes para hacer el amor...

Oh… pues hay música clásica que funcionaría, por ejemplo, el Concierto para Piano y Orquesta en Sol Mayor, de Ravel. También me gusta el Lado B del Low de Bowie. Solo teclados, muy calmo y espacial.

Ese álbum fue producido por Eno, ¿no? ¿Él es una gran inspiración para ustedes?

Oh sí. Definitivamente. Gran inspiración.

Es gracioso. Justo pensaba el otro día en Música para Aeropuertos, el famoso disco de Eno, porque oí Moon Safari en un supermercado de acá llamado Carulla. ¿Pensaste alguna vez que ibas a hacer el soundtrack de un supermercado?

¡Wow! Es grandioso. Tenemos suerte. Nunca pensé que sonáramos en el supermercado, pero también ha pasado en Francia.

AIR es una sigla formada por las palabras Amor, Imaginación y Sueño. ¿Qué tipo de sentimientos o atmósferas persiguen con su música?

Hacemos música para sentirse bien. Para abrir las puertas de la imaginación.

Sí. Es una música muy evocativa, cinemática. ¿En qué tipo de imágenes se inspiran?

Las mujeres. Exactamente cuando estás en la cama con una mujer, pero sin tocarla. Solo estando ahí, sintiéndote bien. O cuando eres un feto y flotas en la barriga de tu madre. O cuando estás en el agua flotando sobre la superficie…

¿Hablan de estas imágenes antes de hacer la música para tratar de evocarlas a nivel instrumental?

Algunas veces, claro. Pero los sonidos nos inspiran también. El sonido del agua corriendo por las tuberías de un edificio. O el de la descompresión del gas. El sonido que nos rodea nos influencia un montón. Las máquinas, por ejemplo…

¿Y cuál es tu sonido favorito?

Ah… es una pregunta interesante. Mmm… ¿has ido a la carnicería? ¿Te has fijado cuando el carnicero va a cortar un pedazo de carne y lo pone sobre la mesa? ¡Ese sonido me encanta!

Es bueno. ¿Lo has grabado?

No, pero debería.

Hablemos de su última producción: Love 2. ¿Por qué se llama así?

Queríamos experimentar con la idea de que el amor puede ser regenerado. Es decir, que nunca es el mismo, que puedes tener amor como por capítulos, 1, 2, 3, 4… y así, regenerarlo infinitamente. Porque el amor es el amor y es eterno, no tiene fin. Queríamos sentirnos rodeados de amor, repletos de amor para dar.

¿Sientes que el retrato tradicional que se ha hecho del amor está desgastado?

Sí. El amor se puede expresar de muchas maneras. Amor fraternal, amor de pareja, amor entre dos mujeres… en fin… Pero el amor también puede ser oscuro. También puede ser dolor. Incluso, muchas de las veces es dolor. Imagínate: son dos corazones que tienen que sincronizarse. Es duro. La gente se destruye. A mí me ha pasado muchas veces… Yo pienso en el amor todo el día. En las relaciones. Es algo que me gustaría entender. Controlar.

¿Qué artista ha elaborado una imagen del amor con la que te sientes identificado?

Interesante pregunta… Mmm… creo que Man Ray, el surrealista. Tomaba unas fotografías hermosas de mujeres. Una vez fui al museo y vi una postal escrita por él. Decía: “Te extraño, te extraño, te extraño, te extraño…” por toda la postal, muchas veces. Pensé que era hermoso.

Eres un definitivo nostálgico. De hecho, el sonido de AIR tiene un feeling muy nostálgico. ¿Extrañan algo?

Sí. Somos melancólicos. Yo siempre estoy un poco triste.

¿Por qué estás triste?

No se… es natural.

¿Pero es algo químico?

Sí… jajaja. Debería tomar drogas para estar feliz jajaja.

Sí, tipo Prozac.

Sí, y de paso me arruino el cerebro… jajaja. Pero tranquilo, algunas veces soy feliz.

¡No estés triste! Haces cosas muy bonitas.

Ok… jaja.