Se encuentra usted aquí

Alicia Keys, la chica de fuego, encendió a Nueva York

Por
Redacción Shock
El palacio musical que Jay Z construyó en Brooklyn, el Barclays Center, inspiró a Alicia Keys para encenderle fuego a su gente .“Estoy en mi casa, se siente bien, se siente como un love affair,  es inevitable que juntos hagamos magia esta noche en Nueva York, donde todo pasa, donde todo sabe y huele diferente”.
 
Cada segundo de las dos horas que tardó su show fue una declaración, el empoderamiento de la mujer y la fortaleza del ser humano se convirtieron en la bandera de Alicia. Esos fueron los postulados que planteó y que reafirmó con sus actos, empezando con su vestuario, con el que sugirió algo como  “no necesito trajes estrambóticos para brillar”, así q se vistió de negro de pies a cabeza, un sombrero que le duró dos canciones y un vestido de gala violeta que resultó ser  lo mas audaz que llevó en la noche.

Mientras daba la vuelta por sus cinco álbumes de estudio dejó claro que sus curvas eran suficientes en el escenario
y que las coreografías serían para los cuatro bailarines que estuvieron armando historias casi teatrales para cada una de sus canciones. “A Woman’s Worth”, “Tears Always Win”, “Girl on Fire” “Brand New Me” fueron algunos de los temas con los que apoyó su discurso de amor propio.

Alicia no aguanta mucho tiempo de pie, no se resiste a los lazos invisibles que la llevan rápidamente al que pareciera un amante perfecto, ese piano blanco de cola que se pelea entre canción y canción con su teclado eléctrico que aparece siempre en un segundo plano pero con momentos triunfales.

Fueron llegando poco a poco acordes conocidos y ya sabidos efectivos como “If I ain’t got you” y letras claves como la de “Falling”, que ya en su séptima gira son siempre referencia de un repertorio ganador. Muestras de afecto del mismo tono iban y venían de la tarima hacia el público al que Keys hace sentir cada momento como protagonista, distanciándose lo que mas puede de la figura de una diva.

Alicia fue pasando las páginas de sus partitura como si fuera un diario, de los momentos de enamoramiento, pasó a noches pasionales  hasta llegar a ese momento , para algunos inevitable, de la tusa. Al mismo tiempo fue sumando hombres al escenario como Maxwell, con quien comparte créditos en “Fire We Make” y más adelante fue  Method Man quien se encargó del palabreo en  “You’re All I Need”.

Para decir adiós Alicia anunció al dueño de casa, Jay Z, quien sólo apareció en las pantallas del auditorio, un recurso q se ha vuelto costumbre entre los artistas para dejar casi intactos los duetos que no siempre se repiten después del estudio. Y dio inicio a su despedida con  “Empire state of mind”, con esa canción empezó el recital  y se escucho de nuevo en el  para confirmarle a NY, que es su ciudad favorita del mundo.