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Asian Dub Foundation no quiere etiquetas

Por
Redacción Shock

En 1993, en medio de talleres de tecnología musical en Londres, el bajista Dr. Das inició un proyecto musical con uno de sus estudiantes más talentosos, el rapero Deeder Zaman, y el DJ Pandit G para tocar en un concierto contra el racismo. Dos años después, con la llegada de Sun-J para enriquecer la tecnología en vivo y el guitarrista Chandrasonic (también conocido como Steve Chandra Savale), la banda conocida como Asian Dub Foundation estaba lista para dar su primer paso. Aunque reconocidos por su lucha a favor de los inmigrantes y la inclusión racial, estos peregrinos musicales no quieren quedar reducidos a eso. Lo de esta banda va más allá de consignas y denuncias: es un místico recorrido desde el dub, el rap y el beat-box hasta ritmos africanos y asiáticos que cerrará el Escenario Plaza de Rock Al Parque el próximo domingo. 

Actualmente la industria musical pasa por un momento en el cual la denuncia pública es relegada por letras ligeras e incluso frívolas y triviales ¿Cuál es su posición al respecto?

No creo que las palabras banales sean una característica de estos días. Tal vez hay que salirse del eje anglo-americano para encontrar canciones que hablan sobre la lucha por sobrevivir o sobre guerras civiles. La música de los afroamericanos en Brasil habla sobre su situación. Si solo hablamos del rock anglo o mainstream, será raro encontrar alguna sustancia rara en sus líricas. Sin embargo, es muy totalitario decirle a los grupos sobre qué escribir: deben hacerlo sobre lo que sienten y ser honestos consigo mismos. No hay nada peor que alguien cantando una canción, como pasaba en los 60, sobre la revolución o sobre la anarquía en la era punk, y no creer en ello; lo están diciendo porque creen que deben hacerlo. Del mismo modo, si alguien quiere cantar sobre algo que cree que es importante pero no lo hace porque cree que no sonará en radio, no le gustará a su manager o no será comercializado, es igual de malo. No soy un “estilólogo”, que diga que cada canción deba ser esto o lo otro: eso es basura. No todas las canciones escritas con comentarios sociales o políticos son buenas, de hecho, muchas son malas.

¿Le molesta esa etiqueta política?

Sí, creo que es molesto decir que una banda solo se reduce a eso. Nuestra banda es más interesante que eso. No hemos tocado los temas raciales desde hace unos álbumes. El perfil de la banda está definido por sus sonidos. La gente no entiende que los sonidos son una afirmación en sí mismos. ¿Quién necesita etiquetas de todas formas? ¡Solo los periodistas las necesitan! La mayoría de géneros y etiquetas no expresan lo que contiene nuestro material. ¿Cómo etiquetarías a Asian Dub Foundation?

¿Cómo ve la influencia de Internet en la industria?

Internet lo es todo ahora. Me lo puedes preguntar porque ya pasé mis 40 años y puedo comparar el mundo antes de Internet, y creo que hemos atravesado la segunda revolución industrial. La manera en la que accedemos a la información ha cambiado completamente y es una nueva experiencia de vida. Mick Jagger hizo un comentario muy interesante al decir que en la historia de la música grabada, que arranca al comienzo del siglo XX cuando la gente empezó a comprar discos, los músicos no hacían dinero de esas grabaciones. Solo hasta el final de los años 60, con el surgimiento de algunas bandas exitosas que negociaron buenos contratos, los músicos comenzaron a ganar dinero con sus discos, pero al comienzo de esta década esa situación se acabó. Entonces solo hubo un periodo de aproximadamente 30 años, de un siglo que tiene la industria discográfica, en el que los músicos hicieron dinero de sus discos. Volvimos al inicio. 

¿Hacia dónde cree que se dirige la industria musical?

No creo que nadie sepa. Creo que nuestro sistema de producción y distribución está en flujo, porque las tecnologías se mueven tan rápido que uno no podría saber qué sigue. Si hace 16 años hicieras esa pregunta, absolutamente nadie te diría que la música iba a ser gratis porque iba a tener su propia plataforma que sería internet en donde la música se vuelve accesible de manera instantánea desde todos los frentes y nadie tendría que pagar, nadie te creería. Es muy difícil especular. No me importa mucho porque seguimos haciendo nuestro trabajo hasta donde podamos. Nadie puede controlar el flujo de las cosas porque los cambios tecnológicos son tan veloces que nadie puede estar delante de eso. Facebook, Twitter y las plataformas sociales cambiaron el modo en el que la gente consigue su música. Dentro de seis semanas alguien hará algo nuevo. 

Es bien sabido que Massive Attack fue una de sus influencias más importantes en sus inicios. ¿Actualmente con qué tipo de música se nutre ADF?

Estamos muy interesados en la música del desierto del norte de África, en algunos sonidos del Congo. He tratado de buscar algo de cumbia dub que oí hace poco, son experimentos con cumbia, que le oí a un DJ alguna vez.

Después de casi veinte años de carrera ¿qué queda de la banda que nació en aquellos talleres de tecnología musical en Londres?

¿Que qué queda? Bueno, pues, la banda sigue ahí, la vibra sigue ahí, el espíritu sigue ahí… el sonido se parece. Tampoco es que suene igual que hace 17 años, no queremos ser como los Rolling Stones. Hemos conservado una identidad musical, la idea de que la música puede contener un comentario social.

Claramente sus influencias rítmicas son tan versátiles como su música. ¿A dónde dirigirse entonces cuando ya hay tanto camino recorrido?

Siempre hay nuevas ideas para seguir. En la música siempre hay nuevos enfoques, nuevas perspectivas. No hay algo en específico que estemos buscando. En este nuevo álbum tenemos una sección de cuerdas chinas, que es algo que no habíamos tenido antes. Tuvimos una cantante siria, alguien que combina beat-box y flautas… seguimos persiguiendo nuevas opciones.

¿Qué piensan de la música hecha en este costado del planeta?

¿Ese costado del planeta? Es un costado muy grande. ¿Por dónde quieres que comience? Samba, salsa, cumbia, mariachi, es un territorio gigante. Hay todo tipo de formas musicales.
                                                                                                                      
Hace dos años tuvieron la oportunidad de conocer una pequeña porción del público colombiano; ahora se presentarán ante más de 50.000 personas ¿Cuáles son la expectativas de este concierto en Rock al Parque 2010?

Seré honesto, no habrá muchas diferencias respecto al show que hicimos en esa ocasión, excepto porque tendremos un integrante más: Sun-J vendrá con nosotros. Eso nos permitirá darle otra dimensión al sonido dub y hacerlo más electrónico y espacial. Aunque debo confesar que como lo introduces me pone nervioso, “¡debes estar frente a 50,000 personas!”.

¿Qué saben sobre Rock Al Parque?

Sé que es el festival gratuito más grande de Suramérica, así que, ya sabes, estoy muy nervioso al respecto. Pero sé que nos va a ir bien.

Quick

¿Qué bandas son infaltables en su reproductor de música?
La colaboración entre Konono N° 1, del Congo, y Bajoli.

¿Su banda preferida?
Es difícil. Si tuviera que decir una… Parliament-Funkadelic.

¿Si tuvieran la oportunidad de escoger un lugar en el mundo al que no hayan ido para ir a tocar, cuál sería?
China. Nunca hemos estado ahí.