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¡BAM! ¿Cuando acabará el bam bam?

Por
Redacción Shock

Entrevistar a Doctor Krápula es como hacer 7 entrevistas al tiempo. Contrario a lo que uno pudiera pensar, esta no es una banda con un cerebro que la dirige, es más bien como esa criatura bíblica de 7 cabezas que anuncia el Apocalipsis. Aquí, las 7 cabezas piensan, opinan y hablan diferente; las ideas de cada cabeza valen igual que las de las demás, de lo que uno deduce que su proceso creativo como grupo habrá de ser toda una disputa ideológica. Tan bogotanos como una fritanga después de un clásico Santa Fe-Millonarios, Doctor Krápula es puro corazón y huevos, aunque, como pasa con la mayoría de jóvenes colombianos, es cierto que hay más pasión que razón y conocimiento, pero eso sí, muy buenas intenciones y un sentido renovado de nacionalismo agarrado con uñas y dientes de un combativo espíritu de lucha por la tierra, por las raíces y por la paz.

Pirry: ¿Ustedes creen que la posición política o ante el medio ambiente de muchas bandas, incluyendo a Doctor Krápula, es una moda, una pose o un sentir auténtico?

Dib: Para mí es una necesidad. Nuestra banda se crea a partir de eso: de que nos sentamos a discutir, como seres humanos jóvenes, qué le hace falta al país, y pensamos que el formar una banda que habla de lo que hablamos nosotros es nuestra arma, es nuestra necesidad, es nuestra manera de hacer paz, de construir y de proponer.

Mario: El panorama sí es así como usted lo pinta, y sí hay una pose ficticia en muchos artistas. Lo hemos criticado tanto que ya le encontramos el lado bueno, y es que es mejor que esté de moda hablar del medio ambiente a que esté de moda hablar de culos. Entonces, pues sea moda o no, ya por lo menos es un tema que está en boca de todos los artistas, sea posado o no, eso cala en el pensar de la gente.

Pirry: ¿Qué opina un grupo como el de ustedes, por ejemplo, de la ida de Maná a liberar cuatro tortugas con el Ministro del Medio Ambiente, medios de comunicación invitados, la disquera, en fin…?


David: Yo lo que veo ahí es que es evidente que el Estado y el Gobierno tienen miedo de que la verdad se conozca… de que la gente sepa que hay un gobierno ficticio, mafioso, que lo que hace es generar cortinas de humo. Por eso, cuando organizan un concierto o cuando estamos a punto de entrar en una guerra, desvían toda la atención y embolatan a la gente a través del arte…

Pirry: ¿Y el concierto en la frontera?


Mario: Uribe y Chávez son dos personajes que están peleándose por su popularidad, cada uno en su campo. Esa no era la guerra que había que atacar en ese concierto, y en otros…

Pirry: Pero bueno, yo deduzco de lo que ustedes me dicen que, por ejemplo, eso de Maná y eso del concierto en la frontera es una cortina de humo organizada por el Gobierno. ¿Así lo ven ustedes?


Dib: Sí, de acuerdo.

Germán: Estoy de acuerdo, pero no lo veo tan así…

Mario: Yo no lo veo así tampoco.

David: Digamos que no es sólo el Gobierno, es el Gobierno y los medios de comunicación y el ambiente del país…

Mario: El fin del concierto está bueno. Pero los gobiernos tratan de apropiarse de esos hechos y los hacen ver como si fueran actos del mismo gobierno…Germán: Yo no lo veo como una cortina de humo, sino más bien, como lo dice Mario, un man (Juanes) que se inventó una cosa que era buena, erabonita… que pretendía demostrar que la guerra no es entre dos personas y que están involucrando a dos pueblos que no tienen absolutamente nada que ver con esa guerra. El man hace el concierto pero el Gobierno es el que, por algún lado, busca ponerle la cara.

Pirry: No sé si es una posición suya (dirigiéndose a David) o del grupo, que los medios de comunicación también son manipulados y que actúan a favor del establecimiento. ¿Hasta qué punto llega esa supuesta manipulación de los medios o cómo lo ven ustedes?

David: No sé si sean absolutamente todos los canales y todos los medios de comunicación, pero sí pienso que la gran mayoría o los que más mueven gente y más mueven plata, están mostrando lo que el Gobierno y el establecimiento quieren mostrar.

Pirry: Ustedes, a diferencia de muchos jóvenes, tienen un micrófono para decir lo que piensan y, a mi manera de ver, eso más que un privilegio es una responsabilidad. ¿Qué tan responsables se sienten sobre lo que dicen en cuanto al sustento teórico de las ideas que tienen?

Germán: Nosotros no podemos imponer una posición. No podemos decir que el gobierno de Uribe es facho y ya, ni decir que esa es la verdad, porque no la tenemos. La verdad ni el absoluto conocimiento los tenemos. ¿Qué es lo que sí tenemos? La oportunidad con ese micrófono de generar conciencia. No podemos llegar a una conclusión absoluta porque somos siete tipos muy diferentes.

Mario: Un día nosotros estamos tocando para el concierto Nuestra Tierra con los artistas mainstream del pop, y al otro estamos en Rock al Parque compartiendo con punkeros y demás… entonces, se trata de algo más vivencial que de lectura y de estudio. Por qué un señor que se toma un café aquí piensa una cosa y el man que toma cerveza sentado en un bulto de papa piensa tan diferente.

David: A nosotros no nos importa si ustedes tienen un problema allá. Paras, guerrilla, uribistas. Lo que nos importa es: hombre, la gente no tiene comida hace muchos años. Se nos acabaron los idiomas nativos, se nos acabó la cultura nativa. Eso significa entonces que no vamos nada bien. Entonces, ni pa’ un lado ni pa’ el otro.

Pirry: ¿Podría decir entonces que lo que ustedes opinan sale más de su misma vivencia como parte del pueblo y de conocer a la gente, que de tener un conocimiento profundo de la realidad del país, un conocimiento de política y economía?


Mario: Es como ser un poco voceros… Nuestras canciones no le dictan a una persona una posición sino que le abren la posibilidad de cuestionarse más allá de lo que le están mostrando.

Dib: En sus discursos, el Presidente, cuando no está defendiéndose, está proponiendo sólo inversión… inversión, inversión. Para el man todo es plata, plata, plata. Él dice que es una inversión con responsabilidad social, pero nosotros no entendemos qué es para él responsabilidad social.

Pirry: ¿Ustedes a qué gente le cantan, a qué gente le hablan?


Mario: Nuestra música va dirigida a un público, pero realmente la escucha otro. Tenemos gente de la edad nuestra que nos escucha, pero también nos oyen muchos niños y sus papás y en estratos variados, desde el 6 hasta el 0.

Pirry: Cuando salen al escenario y se encuentran con un montón de gente que grita arengas y corea consignas políticas o anárquicas… ¿identifican una autenticidad o una  pose dentro del público?


David: La gente lleva perdida muchos años, y se está activando una búsqueda porque hay mucha inconformidad, y así sea parte de una familia bien y estudie en una familia bien, está inconforme. Es como una clase de pose, pero también en el fondo hay un descontento con que todo sea tan aparentemente estable en esos estratos. En los estratos bajos hay una inconformidad que es activista.

Mario: Nosotros nos desprendimos de una escena muy radical en Bogotá, que era la del ska y el reggae. Y esa es gente muy, pero muy radical. Cuando nos abrimos del parche hubo una reacción tenaz porque se nos vino encima toda la gente que nos seguía. Salimos de ese nicho y ampliamos el espectro de la gente a la que queríamos cantarle nuestras canciones e ideas. Muchos ya volvieron a nosotros, pero también muchos están posando, porque pretenden estar inconformes y quieren estarlo, pero no proponen nada. Duran cinco años de su vida vestidos de punks y montados en el video, pero cuando se les acaban la universidad y el hotel mama, cuando empiezan a trabajar, se le acaba el punk… capitalistas totales... esa es la pose. Pero la gente que va a conciertos nuestros ni siquiera es que esté montada en el cuento de ser revolucionarios y armar la hijueputa, sino que está yendo a escuchar lo que quisiera decir. Nosotros simplemente decimos las cosas que mucha gente quiere decir pero nadie dice. Arriesgándonos a muchas cosas sí, pero tampoco estamos violentando a nadie.

Pirry: Yo siento que sus letras sí proponen cosas. Como ustedes dicen, el nuevo disco lo que busca es proponer antes que quejarse, pero tampoco es radical para nada. Es más, ni siquiera es evidente ni directo…

Dib: Propone de una manera positiva.

Mario: Nosotros resolvimos, hace un año y medio o dos, no volver a mencionar a Álvaro Uribe Vélez en nuestra tarima. Antes, cada vez que nos subíamos a un escenario lo putiábamos, lo madriábamos…

Dib: Pero tenemos una historia con el inicio de este Gobierno, y digamos que nuestros ciclos también se han marcado por eso. La primera canción que hicimos realmente con una temática social o como de propuesta, fue cuando nos invitaron a participar en la campaña de Álvaro Uribe, la primera vez. Y dijimos: déjennos tocar una canción y nos subimos gratis. Creamos La verdadera lucha es intentar amarnos, una canción que propone que paramilitares, guerrilleros, colombianos nos queramos… todos somos hermanos.

Pirry: ¿Y creen que eso es posible?

Dib: La reconciliación sí es posible, pero no como la están gestando. Están acabando con la guerrilla a sangre. Entre paramilitares y guerrilleros están haciendo lo mismo: se están juzgando y se están echando el agua sucia. Lo que nosotros decimos es: no se echen más agua sucia. A nosotros no nos importa quién es quién, simplemente respétense. Los que están quedando mal no son solo ellos. Está quedando mal el país,  las instituciones, todos.

Pirry: ¿Ustedes ven posible una reconciliación en este país a partir de las ideas?

Mario: Yo creo que para que exista la reconciliación en este país tiene que haber otro presidente. Un gobernante que le genere a la gente la idea de amor, de una unión real. No la idea de a unos los voy a reinsertar y a otros los voy a acabar a plomo. Ese discurso que va entre el partido de fútbol y la novela es lo que tiene dividido al país.

Pirry: ¿Y cómo ven ustedes el discurso de la guerrilla?


Mario: Pésimo.

Dib: Desgastado.

Mario: Y el de los paracos, ¡peor!

David: Lo que Doctor Krápula trata de transmitir es que dejemos de pensar en modelos que han sido traídos de otra parte. Modelos llegados de Europa…

Mario: ¡O revoluciones hechas en el 60!

David: Antes de que los españoles vinieran, esta era una tierra en paz, era una nación de naciones. Y sí, había conflictos e invasiones, pero había paz, teníamos alimentos.

Dib: Por lo menos una identidad…

David: Nuestra preocupación es que siguen vendiéndonos la idea de que el modelo está afuera y no está aquí. Vemos con preocupación que repitiendo modelos obsoletos no vamos a llegar a la paz.

Mario: “Y entonces si usted no está de acuerdo con lo que hace el Estado, ¿está de acuerdo con lo que hace la guerrilla?”, eso es lo primero que le preguntan a uno. Pero no, nosotros tampoco estamos de acuerdo con la guerrilla. ¡Cero, cero absoluto! No le creemos ni un pelo a la guerrilla. “¿El ejército del pueblo?”. De quién sabe cuál pueblo. ¡Es mentira! Porque de ser así ya hubiera habido unas acciones reales. Esos manes son narcotraficantes. ¡Todos son narcos!

Dib: Son todos narcos, lo dijo la Bersuit de Argentina.

Pirry: ¿Cuáles son las propuestas reales de Doctor Krápula para la gente? En las letras de las canciones todo es muy metafórico y poético.


Mario: Una canción que resume muy bien el disco es el Bam, el sencillo que está sonando. En cierta medida, porque tiene varios frentes: un frente más ambiental, un frente más de actitud personal y otro de posición frente al mundo.

David: ¡Que se desarmen!

Dib: El disco se llama justamente El Sagrado Corazón. Es la búsqueda que cada uno de los siete hizo de su propio centro. Y a través de eso, de entender su centro y su corazón, se expresa en la letra de una canción. Ahora, buscando el contexto del país, el Bam habla de limpiar el centro y de sacar esa mala energía.

Pirry: ¿Cuál es la posición de Doctor Krápula frente a la Iglesia?


Germán: Es clara: no creemos en ella.

Dib: No la seguimos.

Mario: ¿La Iglesia Católica de Ratzinger y sus violadores?

Dip: La institucionalidad no puede administrar la espiritualidad, es individual y es de todos.

Germán: Y además, no significa que alguno de nosotros no crea en Dios. De hecho, para mí sí existe: ¡hay muchos Jesús!

Mario: Una institución dominadora de derecha que apoya a los gobiernos, y por supuesto lo que le conviene…

Germán: Que ha manejado la historia...

Mario: Y que censura, que esconde libros y que solo deja que unos se eduquen y otros no…

Dib: Esa Iglesia que llegó hace 500 años a las montañas de Colombia y construyó templos en cada una de las montañas. Construidos sobre sangre de americanos... eso no lo podemos tolerar.

Pirry: Otro ítem sobre el que quiero saber su posición: el aborto.

Germán: Los abortos no se van a acabar, y si no se van a acabar, que exista entonces la responsabilidad de practicarlos médicamente bien y no en esos chochales inmundos donde la gente se muere. Sea un error de un bar, de una borrachera, sea una violación, que exista la posibilidad de abortar en las condiciones que debe ser.

Mario: Sí, pero no se puede decir: “ahora todo el mundo a abortar”, “salgamos a pichar y no nos cuidemos”, y a matar gente…

Dib: Yo pienso al contrario. Sería bueno que el mundo estuviera en otras circunstancias como para poder poblarlo de muchos seres humanos. El aborto es un problema que la gente tiene metido pero por pura presión social. No tengo plata, es un problema tener un hijo… no tengo mi hijo y me quito el problema de encima. Pero la vida va más allá de la plata.

Pirry: Entonces no hay una posición unificada.

Dib: El respeto a la vida es algo bien importante que nosotros recalcamos. El aborto no puede definirse; hay discusiones de cuándo empieza la vida, si el cigoto, si a los dos meses… Finalmente, hablemos de la responsabilidad sexual que tenemos todos y de cómo se está manejando la moral, así vamos más allá.

Pirry: ¿Cuál es la posición de Doctor Krápula sobre la legalización de las drogas?


Mario: Para mí es clara: la droga tiene que ser legal para que se les acabe la empresa a esos manes.

Germán: Para mí es mucho más responsable legalizar que no hacerlo.

Mario: Habría menos muertos si la droga fuera legal. En este país la guerra sería por otra cosa.

Pirry: ¿Cómo hacen ustedes para ponerse de acuerdo al hacer una canción?

Mario: Hablando así. Todo el tiempo estamos discutiendo maricadas y cosas importantes.

Germán: Generalmente las soluciones llegan por el lado más inesperado.

Pirry: ¿Qué pasa si en una canción seis están de acuerdo y uno no, entonces  no va en el disco?


Germán: No, ahí sí hay una pequeña democracia. Usted sabe que cuando hay seis de acuerdo y uno no, ese generalmente pierde.

Pirry: Sumando las letras de los dos discos, siento que hay inclusive una preocupación más ambiental que política.


Dip: Nos hemos dado cuenta de que la mayoría de los problemas que hay en este país son por tierra y también por la actitud que tenemos al asumir esta misma tierra y esta misma nación como colombianos. El interés ambiental viene de la preocupación de que el Gobierno, con sus actitudes y sus políticas exterior e interior, esté afectando y amenazando los núcleos de biodiversidad del país.

Pirry: Vamos a la música. ¿A quién respetan dentro de la escena musical colombiana?


David: La Pestilencia, Kraken, Aterciopelados, Nawal.

Germán: Mis bandas favoritas van más por el lado de Tr3s de CoraZón y El Sin Sentido, y cosas más nuevas.

Mario: Si hablamos de un respeto absoluto, como una vaina que yo diga ¡qué proyecto tan del putas, qué buena música, qué buena propuesta!… Todavía estamos muy cortos en este país.

Dib: Me gusta Malalma, que le canta al maíz, a la cultura nativa, a la arepa… Hay otra banda que se llama Retrovisor, que hizo un proyecto que se llama Amazonas S.O.S. Hay como un parche de grupos que están: o rescatando la cultura o haciendo un aporte como de alarma. De hecho, están girando por Europa.

Pirry: ¿Y entonces, qué opinión les merece el resto de la escena?


David: Hay una canción del maestro Muñoz que dice: 'El amor ahora es digital y la música está vacía, la tristeza en la ciudad'…

Germán: Yo creo que más que caerles a unos grupos es, nada... nosotros estamos haciendo lo nuestro… Y lo que más falta en este país, en términos de bandas y de música, es que la gente se deje de tirar rayo y mala onda, que es lo que nosotros queremos. Yo no voy a hablar mal de Fonseca, yo no voy a hablar mal de Shakira. Yo quiero que ellos sean amigos de nosotros y que todo el mundo se tienda la mano para salir adelante. Que todos botemos el mismo mensaje. A los artistas nos hacen caso.

Pirry: ¿La madurez?


Mario: Quisiera que la gente entendiera que este disco es la maduración… ese paso de la niñez a la pubertad…Y sí, es cierto que cada vez que sacan un disco, los artistas dicen que está más maduro que el anterior… Sí, suena trillado, pero nosotros nacimos con una idea que no teníamos muy clara, pero que cada día que pasa la hemos ido clarificando y centrando. Hemos ido entendiendo que el mundo es muy grande y que la música es un universo infinito. Hemos comprendido que hay muchísima gente que piensa cosas diferentes. De hecho tratamos de hacer un disco que le gustara mucho a la gente que nos viene siguiendo desde hace 10, 12 años, pero que le guste también a la gente que nos escucha desde El pibe de mi barrio y que le guste a la gente que nunca nos ha escuchado... ¡y que le guste a la gente que nos odia!

Pirry: ¿Y cómo lograr eso? Darles gusto a tantas personas no es fácil.

Mario: Eso es algo que se logra siendo cada día más honestos, diciendo las cosas más claras y haciendo una música cada vez más sencilla, simple y con un sonido bien elaborado. Que la idea llegue clara. Que la gente diga: ya entiendo por qué estos hijueputas no me gustan. O que diga: ¡qué mierda tan chévere!
Dib: La nuestra es una propuesta comunitaria, de grupo. Tenemos una vida compartida y qué chévere poder transmitírsela a los amigos.

Mario: Hemos aprendido mucho el uno del otro.

Pirry: Y ustedes, que están metidos en el día a día de lo que pasa en la escena, ¿cómo ven esos enfrentamientos entre tribus urbanas?

Mario: En nuestros conciertos esas cosas no pasan ya.

Dib: De hecho a nuestros conciertos iba ese tipo de gente y nos abrimos del parche para construir una nueva escena. A nuestros conciertos usted puede ir con su mamá. 

David: Si estamos en medio de un concierto y se arma un mierdero, paramos. Si pelean, nos vamos.

Mario: Y eso es manejado por cada vocero de la banda. Cada man, a su público, así sean 10 pelagatos, le puede decir: o se portan bien o se acabó el concierto.

Pirry: Yo siento que hay una violencia intrínseca en la gente. ¿O me equivoco?

Germán: Pero es una cosa que pasa, particularmente, en Bogotá. Aquí es donde los metaleros no se pueden ver con los hardcoreros, ni los hardcoreros con los raperos, ni los raperos con los rude boys. En Medellín, en el mismo parque, están los skinheads, los metaleros, los gomelos… todo el mundo tomándose una pola, y no pasa nada.