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ChocQuibtown por primera vez en Buenos Aires

Por
Redacción Shock

En sus letras, denuncian numerosos conflictos sociales y reniegan de los artistas que buscan la fama aún a costa de “inventar falsas realidades”. “Ellos cuentan con la industria musical, nosotros somos independientes”, afirman.

Mediodía de viernes en Buenos Aires. Pero no de cualquier viernes: es el día anterior a la primera presentación de ChocQuibTown en Argentina. El hall del hotel donde se aloja el grupo tiene ambiente tanguero, quizá por estar en el corazón de Balvanera, zona en la que Gardel dejó su impronta. Casualmente –o no-, Melodía de arrabal suena de fondo. Su letra describe la escena: “Barrio, barrio, que tenés el alma inquieta…”. El tango es uno de los pocos ritmos que aún no ha sido desandado en las fusiones de CQT, pero eso no impide que se los vea cómodos, con grandes camperas, collares llamativos y aros brillantes.

Llegaron a Capital Federal desde Caracas el jueves por la tarde y, tras desarmar los bolsos, salieron a conocer la noche porteña. Goyo, voz melódica y principal; Slow, el más joven de los tres -y productor de la banda- y Tostao, que hasta camina con ritmo, no tuvieron miedo de perderse... es más: los encontraron. Sin muchas vueltas, en el primer bar que entraron, el flow fue su carta de presentación: montaron un espectáculo en minutos, improvisaron en vivo y fueron ovacionados. En ese orden. Hoy se supo de eso por los comentarios: no tienen caras –delatoras- de cansancio.

Primero se acerca Goyo a conversar y, tras los in-formalismos de rigor, llama con gestos a Tostao. Él llega con las manos en el bolsillo del buzo –de un blanco reluciente- y anuncia con su style la entrada en escena.

No es un dato que pueda anotarse al margen y hay que decirlo pese a la modestia de estos artistas: ChocQuibTown fue pre-seleccionada para los Grammy Latinos 2009 por “El bombo” como Canción del Año y por “Oro” como Disco del Año.

-Sus letras denuncian muchos conflictos sociales. ¿Cómo se llevan con el gobierno de Colombia?
Tostao: Nos llevamos bien, aunque no compartimos que fomente la guerra entre sectores y destine tantos recursos a comprar armamentos, pudiendo destinar ese mismo dinero a otras cosas más constructivas.

-¿Cómo ven el contexto internacional y que se vayan eligiendo gobiernos de tendencia de izquierda en Latinoamérica?
Goyo: Se están creando gobiernos que se unen cada vez más y surgen, al mismo tiempo, otros que se alejan de ellos. Esas divisiones son peligrosas porque generan rencor entre esos sectores. La semana pasada estuvimos en Caracas y, por citar este ejemplo, con países como Venezuela tenemos mucho en común: los colombianos y los venezolanos parecen compatir mucho más de lo que uno se imagina, lo que demuestra que la gente no son el gobierno y el gobierno no son la gente. El pueblo tiene una vida muy diferente a los mandatarios. Latinoamérica debe poder mostrar las cosas en las que están en desacuerdo pero más aún lo que nos une.

-¿Qué es más peligroso para una cultura: que haya malos músicos o malos políticos?
T: Es más peligroso que hayan malos músicos porque aunque malos políticos fueron todos, sus decisiones son limitadas al ámbito donde gobiernan. Los músicos malos, en cambio, no permiten que se conozca la realidad del lugar que representan y venden fantasías que silencian la verdad de un pueblo. Los pueblos de Sudamérica se sienten mucho más hermanados de lo que los gobernantes quieren mostrar. La música es más pluartimos que fomente la guerra entre sectores y destine tantos recursos a comprar armamentos, pudiendo destinar ese mismo dinero a otras cosas más constructivas.

-¿Cómo ven el contexto internacional y que se vayan eligiendo gobiernos de tendencia de izquierda en Latinoamérica?
Goyo: Se están creando gobiernos que se unen cada vez más y surgen, al mismo tiempo, otros que se alejan de ellos. Esas divisiones son peligrosas porque generan rencor entre esos sectores. La semana pasada estuvimos en Caracas y, por citar este ejemplo, con países como Venezuela tenemos mucho en común: los colombianos y los venezolanos parecen compatir mucho más de lo que uno se imagina, lo que demuestra que la gente no son el gobierno y el gobierno no son la gente. El pueblo tiene una vida muy diferente a los mandatarios. Latinoamérica debe poder mostrar las cosas en las que están en desacuerdo pero más aún lo que nos une.

-¿Qué es más peligroso para una cultura: que haya malos músicos o malos políticos?
T: Es más peligroso que hayan malos músicos porque aunque malos políticos fueron todos, sus decisiones son limitadas al ámbito donde gobiernan. Los músicos malos, en cambio, no permiten que se conozca la realidad del lugar que representan y venden fantasías que silencian la verdad de un pueblo. Los pueblos de Sudamérica se sienten mucho más hermanados de lo que los gobernantes quieren mostrar. La música es más plural y amplia que la política, pero por eso mismo también puede vender una imagen falsa en muchos más lugares, como lo que sucede con Colombia: sólo se conocen el café, la marihuana, la coca, Pablo Escobar u otros íconos como Shakira, Carlos Vives, Juanes, Juan Pablo Montoya. Esto es negativo porque cuando se llega a Colombia uno se encuentra algo diferente.

-¿Y cómo se llevan con artistas colombianos que ya alcanzaron fama en otros estilos musicales?
G: Shakira y Juanes, por ejemplo, hicieron un buen trabajo para poder internacionalizarse, pero ellos tienen una parafernalia distinta que es la industria de la música. Nuestro caso es diferente, porque somos independientes y hacemos música de nuestra casa. Pero al mismo tiempo eso nos abrió puertas, porque a pesar de que no muestran a Colombia como es, son colombianos y tienen un alto legado de nuestra cultura. Además, donde estén mencionan Colombia y, en ese sentido, nos sentimos vinculados a su proceso. Pero no escuchamos nada de Shakira ni de Juanes.

-¿Sienten que cada vez más bandas componen letras con contenido social?
G: Sí. Los medios masivos no muestran la realidad de una nación. Por eso la gente nos elige: encuentra en nuestras canciones lo que ellos ven todos los días. Nuestras letras están muy basadas en la cotidianeidad. CQT es un cúmulo de lo que fuimos viviendo.
T: Creemos que eso ya es un proceso inevitable: el pueblo siente la necesidad de que se muestre su realidad, que se diga algo silenciado o que ya fue dicho pero sin que se escuche masivamente. Entonces la misma gente elige a esos grupos que tienen letras comprometidas. Nosotros podríamos hacer una canción linda y que no diga nada o componer una melodía con un mensaje contestatario: elegimos que nuestra música conserve lo estético, pero no descuidar el contenido de sus letras. La música es el arte de combinar sonidos de manera que sean agradables al oído. Esa es nuestra ley.

Sonidos agradables al oído y letras con contenido social. Dos puntos fáciles de creer en las voces de ChocQuibTown después de conocer las canciones de su primer trabajo, “Somos pacífico” y de escuchar las composiciones del nuevo álbum, “Oro”.