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De Carlos Leongómez para Don Tetto

Por
Redacción Shock

¿Cuándo se empieza una carrera en la música? En nuestro caso fue cuando tuvimos la oportunidad de mostrarle las canciones que tanto habíamos ensayado a un público distinto a nuestras familias y novias. Supongo que ese también es el caso de muchas bandas y artistas, y es ahí cuando es obligatorio elegir un nombre.

Al principio nuestro show estaba compuesto, en su mayoría, por covers de nuestros grupos favoritos y por canciones instrumentales. Así pasó durante un tiempo mientras aprendíamos a componer algún tipo de letra propia.

Cuando decidimos llamar a nuestro grupo Don Tetto yo tenía 16 años, y estábamos emocionados porque luego de un largo proceso nos encontrábamos próximos a participar en nuestro primer concurso de bandas. Esa era la oportunidad perfecta para que más personas nos escucharan. No se imaginan la la ansiedad que sentíamos de tener nuestro primer "gran show" y de cantar nuestra primera canción original llamada "Dime", que compusimos el día anterior, justo cuando nos enteramos de que necesitábamos al menos una canción propia (con letra) porque de lo contrario seríamos descalificados.

Fue ahí, cuando aprendimos a componer música y a hacer letras juntos. En realidad ninguno de nosotros sabía hacerlo, así que aprendimos de la prueba y el error hasta que tuvimos lista nuestra primera canción. La salimos a cantar mientras Diego leía la letra en un papel que tenía detrás de su monitor de piso. Ese día también interpretamos un par de nuestros mejores covers y entre el público estaban nuestros amigos, familias y por supuesto también las otras bandas participantes.

Ganamos el concurso, el premio era sonar una canción en radio, bajo el nombre de Don Tetto. También nos dieron una batería, un bajo y una guitarra, los cuales vendimos y desde allí agarramos la costumbre de reinvertir siempre en nuestro grupo. Así empezaron estos 11 años de carrera.

Hoy puedo decir que ha sido un viaje impresionante, lleno de experiencias, retos, alegrías, dificultades, tarimas, giras, reconocimientos, seguidores, aciertos, equivocaciones, lecciones y música. He conocido a gente increíble, he trabajado por mi sueño y sigo haciéndolo. A la vida, le doy gracias por permitirme hacer esto, que Don Tetto sea mi día a día, y que cuando viajo a un concierto siempre lo haga con mi mejores amigos al lado, pero que cuando hay una carga sé que estamos los cuatro, y lo mejor de todo: que juntos somos Don Tetto.

Así como yo no podría bajarme de este tren, Don Tetto tampoco podría dejar de hacer conciertos en vivo ni música para sus fanáticos. Ellos nos mueven, nos motivan e inspiran. Gracias a ellos por: cantar, apoyar y acompañarnos todos estos años.

A Diego, Jaime y James gracias por todo. Por su talento, amistad y enseñanzas, son personas maravillosas y vamos por muchos años más. ¡ Que así sea!

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