Se encuentra usted aquí

Don Tetto se come el mundo

Por
Redacción Shock

Cuando Independiente81, PopCorn, 911, Tour de Force, K93, Octubre Negro y Los Jackson, entre muchas otras bandas, consolidaron la escena neo punk nacional, el común denominador era vivir en el underground como una tribu, aislada e impermeable al resto de lo que pasaba en la música en el país. El Neoforo, los compilados del Neobox, los productos especiales de Tropical Punk Records y los toques en Macondo eran el circuito donde se movía esta tendencia y donde se consolidó como una de las más fuertes en Colombia.

En este entorno y dentro de la propia fanaticada del movimiento nació *DON TETTO*, se colgó los instrumentos y decidió reventar la burbuja neopunkera y abrirse al mundo con su música. Hoy, cinco años después, esta banda es el referente colombiano con tendencia neo punk más importante en la escena rock comercial mundial; su disco estrena su quinto single en Colombia y dos de sus canciones rotan de manera oficial en Estados Unidos y México. Entre el amor de sus seguidores, las críticas de algunos sectores y los hechos que demuestran que esta es una de las bandas más importantes del país, Don Tetto asegura que la fórmula es: “honestidad más trabajo serio” da como resultado el auténtico y justo éxito.

Shock: ¿Cómo lograron dar el salto para sonar en el mercado de Estados Unidos?

Cuando grabamos nuestro disco Lo que no sabías, conocimos a Fabio Acosta, de la disquera Cabeza de Ratón. Con su sello 786 en Estados Unidos, empezamos a tocar en varios festivales y a sonar en varias emisoras de ese país. Poco a poco la gente comenzó a conocernos. Fue algo muy importante porque ese es el sueño de toda banda: poder viajar y mostrar su música en todos lados.

Siendo una banda que ha hecho toda la escuela, que empezó en un garaje, logró sonar en las emisoras comerciales, tocó en Rock al Parque y ganó varios premios nacionales, ¿cómo comparan la escena nacional con la estadounidense?

Consideramos que aún se está bastante lejos, principalmente porque nos falta apoyo. En otros lados los artistas en general son tratados igual sin importar el género. Musicalmente estamos muy bien, hay talento pero ¡falta que nos crean! Los medios se guían por los contenidos de afuera. El rock está ligado a ser degenerado, y es muy difícil hacer y poder vivir bien de él en Colombia. En Estados Unidos tuvimos la oportunidad de ver una escena madura; en los conciertos hay más libertades, más cultura... la gente va a festivales gigantes a ver a uno o dos artistas pero también disfruta con las tarimas alternativas que les dan oportunidades a las bandas nuevas de mostrarse, y a los jóvenes más opciones para estar ocupados. Acá falta tolerancia incluso dentro del mismo rock: unos van por el metal, otros por el hard core, por el punk, etc. No hay unión, y si no hay unión, no hay cultura rock.

Ustedes nacieron como una banda de punk rock. ¿Hoy cómo definen su sonido?

Somos una banda de rock con esencia punk que no quiere ser catalogada. Que a algunos les suene diferente es cuestión de ellos; lo que pasa es que hemos compartido y tenido la oportunidad de viajar y conocer nuevos ritmos y nueva música y por eso queremos experimentar.

¿Se consideran una banda controversial?

Siempre hemos sido los mismos, hemos aprendido a tener más paciencia, a hacer las cosas con calma, a estar más tranquilos. Cuando salimos del país nos dimos cuenta de que somos un grano en la música y ese es el reality check que les hace falta a muchos acá. Los rockstars son Metallica y de ahí para arriba; a nosotros y al resto nos falta trabajar.

¿Qué opinan de que algunas personas piensen que Don Tetto es una banda de momento?

Que está bien. Eso nos hace esforzarnos más para demostrar que no lo somos. Desde que sonó nuestra primera canción en radio nos daban máximo un mes u otro sencillo, pero aquí seguimos. Dos años de promoción del disco, cinco sencillos en Colombia, nominaciones a Mtv, y cada vez sale algo más. Estamos trabajando para demostrar que queremos vivir de la música, poder disfrutar de las cosas por las que estamos luchando, y si estamos catalogados como una de las bandas importantes es porque nos ha costado trabajo, sacrificios, novias, tiempo y carreras. No buscamos ser famosos, nosotros queremos ser fieles a nuestros fans y hacer música. El arte en Colombia está jodido porque está subvalorado. Nuestro objetivo es demostrarle a la juventud que puede seguir sus sueños. La música es un sueño, un ideal, un trabajo difícil pero, con esfuerzo y convicción, se puede lograr.

¿Qué espera Don Tetto con su trabajo fuera del país?
 
Queremos que la gente de afuera nos conozca y encuentre nuestra música. Es más fácil desde afuera en nuestro género hacer cosas importantes porque acá, hasta el momento, el apoyo es limitado. Para muchísima gente, aquí en Colombia, seguimos siendo la banda de rock de colegio y no se dan cuenta de que hemos sido embajadores del país con nuestra música.

¿Cómo consideran su actual desempeño como banda?

Siempre estamos en ascenso. La banda que diga que ya es la verga, está condenada al fracaso. Todos los días se aprende. Nunca nos hemos sentido mejor que otra banda, siempre que vemos una agrupación nueva tratamos de aprender algo.

¿Por qué creen ustedes que DonTetto ha sido tan criticada?

Cuando nosotros entramos en la radio abrimos muchas puertas para nuestro género, pero también muchas personas de la escena radical -a la cual nunca pertenecimos en forma pero con la que compartimos muchos momentos-, nos rechazaron. Nos tocó una época dura, éramos nosotros contra el mundo y ahora, después de todo el recorrido, muchos fans siguen fieles, y muchos otros que se habían ido, regresaron. Si el paso que dimos no hubiera funcionado, hoy seríamos el Don Tetto odiado. En cambio ahora, en parte gracias a nuestro trabajo, tenemos La criolla de la hora (en Radioacktiva) y otros espacios donde las bandas nacionales suenan en radio; hay mucha más unión por parte de las bandas y se quitó el tabú de que sonar en la radio es malo. La crítica sigue y seguirá, no solo en el rock o con nosotros, sino con cualquier circuito radical.

¿A qué creen que se debe su éxito?

Supimos aprovechar la experiencia, el momento y los recursos para abrirnos a nuevas cosas; siempre hemos trabajado honestamente y hemos sabido ser pacientes. Cuando se acabó Blink182, que era inspiración para muchas bandas de la escena nacional, nosotros no dejamos de hacer nuestra música aunque muchos otros cambiaran su sonido. Al principio fuimos rechazados en un circuito muy local, pero también tuvimos el apoyo de bandas como Blast55, quienes nos dieron el espacio para tocar en Macondo; hicimos la escuela completa en la escena local, saltamos, escuchamos, pogueamos, compramos la boleta para los toques, apoyamos la escena, luego tocamos. Estamos aún aprendiendo y ayudamos un poco a cambiar el rock colombiano.

¿Cómo ven este 2009 para el crecimiento de la escena local?

Este es un gran año para el rock y creemos que va a resurgir la escena local. Apostaríamos por dos bandas: The Mills, con una propuesta nueva y fresca, y El SinSentido, que tiene una propuesta de rock pesada, buena y trabajada.

¿Qué viene ahora para Don Tetto?

Vamos a terminar la promoción internacional de nuestro disco en los mercados a los que acabamos de ingresar. En diciembre vamos a grabar nueva placa con la esencia de Don Tetto pero en una faceta nueva. Vamos a demostrar que somos vigentes y a reforzar todo lo que hay detrás de cinco años de trabajo.