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El grito de la música independiente fuera de la capital por Zalama Crew

Por
Redacción Shock
Ser independientes nunca fue una decisión que tomamos como banda. Fue una condición del contexto en el que empezamos a hacer música. Es la forma natural en la que abordamos nuestras ideas.
 
Para Zalama, ser independientes significa hacer lo que nos gusta y como nos gusta sin comprometer nuestro mensaje, nuestra música o nuestra forma de ser. Ha sido una escuela que nos ha enseñado a través de muchas experiencias, en las que hemos tenido alegrías y decepciones, que nos han demostrado que la mejor forma de conocer el camino es recorrerlo sin miedo a tropezarse, seguros de a dónde queremos llegar y de cómo queremos hacerlo.

Una palabra clave dentro de nuestro método de trabajo es “iniciativa”. Somos un colectivo donde cada persona es, a su modo, independiente. Tenemos diferentes fortalezas y nos hemos especializado en campos distintos. Hasta ahora, todo el material de diseño gráfico, los videos promocionales y las grabaciones han salido de iniciativas de integrantes del colectivo Zalama, que va más allá de las personas que se presentan en tarima. Sabemos que nuestro principal capital somos nosotros mismos y que depende de nuestra creatividad y nuestro empuje lograr cada cosa que nos propongamos. El camino, que es el mejor maestro, nos ha presentado pruebas, experiencias y personas que nos han aportado los elementos con los que logramos mejorar cada día. Es así como hace 3 años ganamos el festival de bandas Shock y hace ya casi un año, logramos salir por primera vez del país para presentarnos en Europa; Es así como hemos logrado hacer parte de distintas ruedas de negocios; es así como hemos logrado colaborar con distintos artistas a quienes admiramos; es así como hemos logrado grabar 3 álbumes y hemos logrado ser reconocidos dentro de la escena por ser un colectivo que representa mucho más que lo que se ve en una presentación, un video o una canción.

Hay algo interesante sobre la palabra “independiente” y es que aunque hacemos parte de ese movimiento, sabemos que para serlo hay que ser, paradójicamente, colectivo. Debemos saber trabajar con los demás, ayudar a otros y saber pedir ayuda cuando es necesario. Es saber vivir. Es reflejar la lucha diaria en nuestra forma de hacer música.