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El grito de los medios audiovisuales independientes por Augusto Caro

Por
Redacción Shock
La independencia no es hacer lo que a uno se le da la gana, a veces incluso está bien lejos de ese concepto, pero no deja de ser el motor que mueve fibras creativas e impulsa sueños y utopías. Soy arquitecto de profesión, fotógrafo de vocación, director por conclusión y melómano por diversión. Todo esto y más son pasiones que se combinan con deberes y construyen ese extraño ideal de independencia. Soy empresario desde hace mas de 8 años pero nunca me lo imaginé ni lo programé, simplemente se dio. Aunque tampoco me llamó nunca  la atención tener jefes aún cuando los clientes se parecen inmensamente a esa figura autoritaria.  Supongo que mi formación nunca incluyó administrar o gerenciar una empresa así que con mis socios la construimos a nuestro antojo. Nos equivocamos un millón de veces,  aprendimos a las patadas, quisimos hacer todo diferente, y al final entendimos que existían términos como cultura empresarial, gobierno corporativo y desde allí todo cambió un poco. Nos estructuramos, nos organizamos, pero tratamos de entender que parte de nuestra esencia era el trabajo en conjunto y el crear un espacio donde todos fuéramos iguales. 

Esta tendencia no me ha dado tiempo “libre” ni “Independencia”. Al contrario,  me ha implicado trabajar más horas que todo el mundo, sacrificar mis fines de semana, no salir a vacaciones y en fin… todo eso que surge de crear una empresa “Creativa” e “Independiente”. Uso comillas porque todos estos términos son relativos y adquieren trascendencia de otras formas. Mi dependencia al trabajo, a lo que hago,  a mi deber, necesitó en un punto un acto de liberación, y como todo acto revolucionario, es colectivo. Aquellos otros espacios  de tomarse unas birras después de trabajar, de salir a ver bandas en vivo, de compartir con personas con quienes se tienen afinidades fueron el punto de partida de Amplificado.tv. 

Lo que empezó como una grabación con parceros, en dos años se ha convertido en una plataforma de difusión de contenido musical. Es un proyecto independiente, queriendo decir que  hacemos lo que queremos, no es sostenible, queriendo decir que trabajamos en otras cosas para poder hacerlo. Es divertido, pues nos ha llevado a viajar, conocer músicos de todos los ritmos y compartir con ellos. Es autogestión, lo cual implica tener mas trabajo (Además del que ya hacemos). Es colectivo, lo mas importante, pues no solo depende de nosotros   sino de toda la otra maquinaria que ensambla esta industria para poder visibilizar la música. La revolución se hace a partir de muchas personas luchando por un mismo objetivo (premisa que nuestros dirigentes y algunos de la industria  aún no entienden), pero que cada vez se hace mas evidente en las colaboraciones y alianzas de las bandas y proyectos que  buscan cambiar las formas de enfrentar esta era. 

Ser independiente no es hacer lo que se te da la gana, es trabajar más por encontrar esos espacios de libertad donde convergen las capacidades y pasiones que tenemos. Ponerlos a la orden de una colectividad y una industria, es comenzar a crear esa utopía que todos buscamos.