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El nuevo capítulo del viejo y buen Testament en Colombia

Por
Redacción Shock

El carro de Alex Skolnick se varó y ahora él no puede llegar al estudio de grabación en el norte de California donde debe grabar las guitarras rítmicas para varias canciones del nuevo álbum en estudio de Testament. Pero vamos a aprovechar este tiempo -mientras llega el servicio de grúa- para ponernos al día.

Han pasado tres años desde que esta banda esencial del thrash metal estadounidense visitó por última vez nuestro país, en el marco de una gira que reunía a la alineación original y soportaba en vivo las canciones del disco The Formation Of Damnation. Pero antes de que ultimen los detalles de otra entrega de estudio celebremos que la visita se repetirá este próximo 13 de agosto en el  Teatro Metro de Bogotá. “No vemos la hora de volver a Colombia nuevamente”, dice el virtuoso y prolífico Skolnick, un músico que posee credenciales importantes como ser guitarrista en esta banda que formó en 1985 y con su proyecto de fusión jazz Alex Skolnick Trio. Así las cosas, el ruido de la carretera sirvió como banda sonora y la conversación fue la siguiente:  

Te fuiste de la banda que fundaste para volver años después. ¿Qué hace que ahora quieras quedarte?
La primera gira de reunión fue hace cinco años, se suponía que apenas iban a ser unos pocos conciertos. Nos fue bien, añadimos fechas y resultamos haciendo un disco. Cuando eso también fue bien y aquí estamos haciendo otro disco más; una idea que no perseguiríamos si no sintiéramos que de verdad debería pasar. La respuesta de fans nuevos y viejos ha sido increíbles, así que la experiencia parece tener sentido. Y la música fluye como nunca, eso hace todo emocionante de nuevo y que me quiera quedar.

¿En algún momento encontraste como músico que el heavy metal fuera enclaustrante?
Sería muy limitante para mí tocar solo ese género. La mayoría de guitarristas que tocan ese tipo de música se dedican solo a ese tipo de música y yo quería distanciarme del lugar común. Por eso me alejé de la banda, era un momento en el que tenía que desarrollarme como músico integral, y cuando volví integré a la banda mucho de lo que aprendí fuera. 

Le debes un nombre fuera de Testament a  lo que hiciste en el jazz con Alex Skolinck Trio y otros proyectos.  Ya no eres un adolescente, ¿qué te hace seguir tocando música pesada ya en los 40?
Es interesante ahora, puedo hacerlo en mis propios términos. Creo que necesitaba estar fuera del ámbito por un tiempo para probarme a mi mismo lo que podía conseguir como músico lo que quisiera. Pero cuando volví traje un poco de lo que recogí afuera a la música heavy y creo que he logrado un giro interesante para la banda con esto.

Cuando Testament comenzó en 1985 y muchos que ya habitaban en el mundo del thrash metal los señalaban como seguidores de la tendencia. ¿Creen que, al menos en los últimos años, la historia se ha reivindicado con ustedes en este aspecto?
Sí. Y lo entiendo,  en ese momento había tantas bandas haciendo thrash que era fácil menospreciarnos. Nosotros nos mantuvimos y logramos desarrollar nuestro propio discurso en el género. No ha sido fácil pero creo que todo el tiempo hemos estado mejorando y que no estaríamos haciendo música en este punto si no sintiéramos que lo que estamos haciendo  algo que trasciende en todos los sentidos. En general hay más respeto ahora de todo el mundo, los fanáticos, las bandas, los críticos.

¿Cuál es tu disco favorito de Testament?
Solía ser ‘Practice What You Preach’, pero en los últimos años me he encontrado con que The New Order es el álbum que contiene las canciones con las que el público se relaciona más. Por esa razón tendría que escogerlo sobre los demás.

Por un breve periodo de tiempo fuiste parte de la banda de Ozzy Osbourne. ¿Por qué no funcionaron las cosas?
No estoy seguro. Hice un show con Ozzy y él mismo me dijo que estaba contratado. Pero creo que estaban considerando a otro guitarrista que había propuesto Sharon (Osbourne); finalmente Zakk Wylde terminó volviendo entonces no pasó mucho más. Fue un momento extraño. Me habría gustado tener tiempo para que exploráramos juntos musicalmente. Igualmente fue una experiencia feliz, en ese momento Gezzer Butler estaba tocando con él y bueno toca “War Pigs” y “Iron Man” con ellos fue como estar por unos instantes en Black Sabbath.

Tomaste clases con Joe Satriani. ¿Alguna lección importante para recordar?
Fue el primer músico serio con el que estudie con un gran nivel en teoría y práctica, luego lo haría con otros cuando me mudé a Nueva York en los 90. Muchas de las cosas que me enseñaba me sobrepasaban, era joven aún y creo que no estaba listo para lo que me estaba dando en ese momento. Ahora, sus aportes son invaluables, me ayudó ante todo a desarrollar mi propia técnica.

También eres escritor. ¿Has pensado editar un libro con tus cosas en algún momento?
He escrito no ficción ante todo, tengo mi propio blog hace unos años y he escrito también para la revista Guitar Player. Por mucho tiempo he querido convertir historias que tengo en la cabeza en literatura pero no he tenido tiempo, la música consume casi todo mi tiempo.

A través de tu sitio web además haces de periodista musical…
Eso empezó porque cuando escribo el blog siempre me surgen comentarios sobre cosas que quiero decir o historias que quiero contar. Y cuando no alcanzo a escribir algo que la dedicación que quisiera siempre están las entrevistas, que puedo hacer y subir más constantemente. Ha habido unas interesantes con K.K. Downing de Judas Priest y a Rodrigo y Gabriela por ejemplo.
Hacer entrevistas y reseñas sobre música es un trabajo que casi ningún músico parece querer tomarse…

Yo soy una persona que siempre tiene preguntas, así que me gusta adoptar ese rol de periodista. Tengo un enfoque necesariamente diferente siendo músico lo que también lo hace interesante. Y bueno, me han entrevistado ya muchísimas veces, ahora me resulta divertido intercambiar papeles.