Se encuentra usted aquí

El Ring: Sara Corrales Vs. Lina Marulanda

Por
Redacción Shock

Sara Corrales
Nace y se hace: Sara creció y se formó en las tablas. A los 16 años empezó a dar sus primeros pasos en la televisión como presentadora de TeleAntioquia. Después de terminar sus estudios participó en el famoso reality Protagonistas de Novela, en el que, gracias a su carisma, sobresalió y saltó a la fama.

Sus andanzas: ha participado como actriz en diferentes novelas colombianas, entre ellas: Merlina, mujer divina, En los tacones de Eva, La marca del deseo, en un remake de Las Juanas y actualmente en Vecinos. Ha sido portada de revistas y galardonada como Actriz revelación en los Premios India Catalina 2005 por su papel en Todos quieren con Marilyn.

Por matar el tiempo: sin tener la menor idea acerca del diseño de joyería, Sara convirtió su hobby en una alternativa económica. Hace un par de años pensó en consolidarse como empresaria, sin pensar que experimentar con nylon y pepitas la llevarían a diseñar aretes, llaveros y collares. Sara decidió ponerles firma a las piezas que en su propio apartamento vende y de hecho tienen gran acogida. Hoy tiene aproximadamente 500 diseños de joyas.

Adornada hasta el cuello: a Sara siempre le han gustado las joyas, desde pequeña se demora al escoger los accesorios que mejor van con su ropa. A sus 24 años no solo las escoge, también las crea, promociona y distribuye a diversas tiendas en Medellín, Barranquilla, Ecuador y Miami. Sueña con atender su propia tienda, sin embargo considera que para ello necesita tiempo y estar rodeada de personas de confianza a las que también les apasione la idea.

Paisa llama paisa: participó en la Feria Internacional Artesanal en Medellín, de la que fue la imagen publicitaria en 2008. Según dice, fue elegida no solo por ser paisa o por su belleza: “Me escogieron porque trabajo en esto y entiendo del negocio”. Sin duda, dio mucho de qué hablar al respecto, pues Sara dejó a más de un empresario con la boca abierta.

Lo que hace la fama: Sara se da el lujo de diseñar lo que a ella le gusta y no vende por vender. El sello que distingue sus joyas son los objetos religiosos de diferentes culturas; combina formas geométricas y colores que le transmiten buena energía y la hacen sentir protegida. Si alguien le pide un diseño que a ella no le gusta o simplemente no le transmite algún sentimiento, prefiere decir no.

Apasionante: así describe la sensación de vender los accesorios que con sus propias manos crea. “Paso la noche entera combinando y armando pulseras y collares; ver la cara de mis compañeras del gimnasio y televisión cuando llevan puestas mis joyas, me hace pensar que valió la pena sacrificar el sueño”. Y no solo sus más cercanos las usan, las joyas de Sara han recorrido importantes pasarelas de moda del país y han lucido en los cuellos de reconocidas celebridades.

Hay que ser inteligente: por eso la paisa considera que la actuación es muy rica, pero variable, por eso desde ya piensa en buscar nuevas oportunidades financieras para complementar su carrera como actriz y posicionar su marca, ya que los medios se han encargado de convertirla en figura pública. “Debo aprender a utilizar mi nombre como marca y no casarme solamente con la actuación, pues la vida de un actor hoy en día es muy corta”, asegura.

Lina Marulanda
Vitriniando: a los 12 años comenzó su carrera de modelaje en Medellín, cuando Irma Aristizábal, dueña de la agencia Stock Models, se acercó a ella en un centro comercial y le propuso que se convirtiera en modelo. Desde entonces, Lina empezó a obtener importantes contratos en televisión hasta convertirse en una de las caras más reconocidas del país.

Todos la conocen: Lina lleva años apareciendo como imagen en campañas publicitarias de alimentos, productos de belleza, ropa y joyas, por supuesto. Además de desfilar en las pasarelas más importantes del país y Latinoamérica, en editoriales y fotos de revistas, ha sido presentadora de farándula, noticias, conductora de un reality y locutora de radio.

Su nueva faceta: hace poco, Lina se estrenó como empresaria en el mundo de las joyas. Alternó su trabajo en los medios de comunicación para sacarle provecho a la credibilidad que ha ganado a través de su carrera en la televisión. Reconoce que después de una crisis personal tomó la decisión de emprender un nuevo camino donde tuviera tiempo para ella y sus seres queridos. Por eso Lina, quien comenzó como imagen de la reconocida joyería Turmalina y Durando, hoy es socia capitalista, ha puesto a prueba sus capacidades personales y su carrera como publicista y empresaria.

“Exclusividad, armonía y arte”: es lo que identifica a la joyería que Lina representa en Bogotá, Turmalina y Durando. El reto de crear piezas únicas o personalizadas es muy importante para el tema de la competencia, además siente satisfacción en el momento que acierta con el gusto de los compradores que asesora: “No hay nada mejor que atender personalmente a los clientes, darles la seguridad y por supuesto verles la cara de dicha cuando saben que compraron una joya exclusiva”, afirma.

Le dieron alas: vio factible consolidarse como empresaria para manejar su tiempo, dedicarse por completo a su propia empresa y poder hacer lo que más le gusta sin la presión de los medios. Reconoce que ha sido un proceso de aprendizaje y crecimiento en el que asumir los riesgos ha valido la pena para alcanzar las metas que se ha propuesto.

Sólo si conviene: es tan gratificante y productiva su experiencia como empresaria que Lina confiesa que regresaría a la televisión solo para un proyecto con un formato novedoso, fuera de las producciones que actualmente se transmiten. Aunque la televisión tiene sus ventajas, no cambia por nada la independencia y la madurez que ha ganado como empresaria.

Pa’ delante: Debido a su éxito, ve un futuro lleno de proyectos. Piensa que la mejor forma de cumplir sus sueños es invirtiéndole verraquera y talento. 

Publicidad