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Escuche 'Baila' el nuevo disco de Profetas

Por
Redacción Shock

Escuche Baila, el segundo disco de Profetas, en Shock.com.co.

Pablo es de Puerto Tejada, Cauca. Antombo, de República Centroafricana. La placa en su puerta dice “Profetas” y lo suyo es el hip hop afrolatino. Más de una década después de haberse topado, este par no para de tirar flow y este mes estrena un nuevo disco titulado Baila. Uno que nació freestaliando en el lugar que más les gusta estar: el escenario. Uno con el que quieren demostrar que, en efecto, es posible ser profetas en su propia acera.

Si bien Alemania, Austria, Francia y Dinamarca son unas de las naciones en donde más han brillado, Colombia es su tierra y Bogotá el patio de juego en donde se convirtieron en músicos de profesión. Fueron los barrios de la periferia sus primeras tarimas. “Nosotros empezamos rapeando en casas y salones comunales de Ciudad Bolívar y Suba. Hicimos el recorrido como era: trabajando duro, pegando afiches en la calle, repartiendo flyers y proponiendo buena música. Los raperos duros de la ciudad vieron el camino y crecimiento de la banda. Así nos ganamos su respeto”, recuerda Pablo. Y aunque sus bases rítmicas señalaban una influencia clara de hip hop, su sangre y su gusto por ritmos como el dancehall, el reggae y la plena (champeta) panameña, afloraban en cada tonada que componían, naciendo así su identidad sonora. “Aunque éramos el bicho raro del parche porque nuestro sonido era distinto al hardcore que entonces se hacía, siempre nos invitaban a cuanto festival había. Fueron pasos cortos hasta que hace 10 años nos postulamos a Hip Hop Al Parque, la gran plaza, y la organización nos dejó fuera de concurso para incluirnos como banda invitada. Ese fue nuestro primer gran concierto”, comentan entre los dos.

Y no fue el último.

“De ahí en adelante viajamos por todo el país. Desde una finca en Melgar, hasta la escena dura de Cartagena. Eso nos cambió. Nos dimos cuenta de lo que sonaba en otros lugares y aunque nuestra música no la digerían fácilmente en las calles, fuimos conectando con la gente a través de nuestras líricas”.

La evolución de la banda no los podía llevar hacia otro territorio diferente al del éxito. Un lugar que ya vaticinaban ingenuamente en uno de los tracks de su primer larga producción, Amor y Fortaleza (2006), producido en el estudio bogotano Audiolírica por los hermanos Guevara (David King y Benny B). Un disco que lanzaron triunfalmente en el Downtown Majestic acompañados por Alerta Kamarada y la institución del reggae latinoamericana, Gondwana, y que un año más tarde les sirvió de anzuelo para ser invitados por Culcha Candela –colectivo artístico de alemanes, colombianos, africanos y hasta un coreano, considerado como uno de los más grandes de Alemania– a acompañarlos en una gira de más de veinte fechas por Europa.

No fue tarea fácil para una banda que ni siquiera tenía visa o cuenta bancaria. Apadrinados por los Culcha, Universal Music Alemania, Nutibara Records y un par de ONGs aliadas, de un momento a otro se estaban subiendo a un avión que los llevaría a un tour demoledor que duró cuarenta días y terminó en el Columbiahalle de Berlín, un imponente escenario por el cual han pasado actos tan grandes como Madonna. “La gira entera fue increíble pero cuando tocamos ahí y vimos a miles de alemanes cantando nuestras canciones, entendimos que lo que habíamos conseguido era bien grande”.

Europa se enamoró de ellos y ellos de Europa, razón por la cual regresaron para recorrerla dos veces más. La primera, en 2008, como ganadores del European Reggae Contest, festival al cual se inscribieron más de cuatrocientas bandas y con el que tocaron incluso en el muro de Berlín en el Afro Latin Day, y una vez más el año pasado para presentar un puñado de nuevas canciones que fueron recopiladas en el Caribbean Feeling EP, un trabajo que, tocado en vivo, les permitió comprender el camino que debían tomar con su siguiente disco.

“Las giras son una fiesta. Tocas y es una fiesta. Te bajas y hay fiesta esperándote. Te subes a un bus para ir a otra ciudad a armar fiesta. En todas las fiestas que hicimos la gente bailó. Feo y raro, pero bailó. Por eso el nuevo disco tiene ese título: Baila”.

Improvisando, freestaliando y, claramente, bailando, fue compuesto el álbum de doce cortes (con dos featurings: uno con Jiggy Drama y otro con los Culcha) y tres bonus tracks que, con aires de mundo pero con los pies puestos en el trópico urbano de Colombia, los Profetas vinieron a producir una vez más en Audiolírica junto a sus amigos, los hermanos Guevara, David King y Benny B., quienes, además, son los músicos que los han acompañado durante los últimos años en tarima.

Luego de presentarse en los festivales alternativos más importantes de Colombia (Estéreo Picnic, Nem-Catacoa Fest y Rock Al Parque), de hacer tres showcases en la pasada edición del SXSW y otros más en Nueva York y ciudades cercanas, Profetas edita un disco que da cuenta de lo que han visto, vivido y sentido en once años de carrera. Por tanto, es uno mucho más alegre que su hermano mayor, gracias a los logros que la banda ha sumado y a los obstáculos que ha superado en su tiempo de vida: “Amor y Fortaleza es un disco que suena a la lucha que tuvimos que dar en esa época para salir adelante en una realidad cruda y gris. Baila, por el contrario, es un disco feliz con el cual culminamos un periodo y pegamos las fotos de una época muy bella”.

Podrían hacerlo en Europa; sin embargo, Pablo y Antombo editan esta placa en Colombia, su casa, por una razón muy simple: porque quieren tomársela. “Siempre hemos tenido muchos fans en el país. Lo que no hay es la infraestructura para lograr lo que logramos en otros lugares. Esperamos que con este disco, que tiene un sonido colombiano, consigamos ser una banda reconocida en nuestra propia tierra”.

Nuestra profecía: con este disco que se traen entre manos, Pablo y Antombo, los Profetas, se tomarán  Colombia.

Escuche Baila, el segundo disco de Profetas, en Shock.com.co.