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Exclusiva Shock: Alfonso Espriella lanza el video de El Pescador

Por
Redacción Shock

Exactamente hace un año Alfonso Espriella se subió a la tarima de Rock al Parque. Sin embargo, el público asistente no se esperaba que a medio camino se iba parar en la tarima una leyenda de nuestra música colombiana: Totó la Momposina. Juntos cantaron El Pescador y demostraron que la música es unión. Hoy, lanzan el video de esa canción para demostrar que no hay límites en la música. Para introducir el video Alfonso Espriella nos cuenta con sus propias palabras esta experiencia. 

Por: Alfonso Espriella @Alfonsoespriell

Jueves 7 de junio del 2012. Concierto de Lila Downs en el Jorge Eliécer Gaitán. Lila anuncia a una invitada especial y sale Totó la Momposina. Suena su voz y el teatro entero se enciende con una energía que pone la piel de gallina. Pienso: “Esta mujer tiene mas poder que cualquier banda de rock extremo”. Al final de su intervención, sin salir de mi asombro, me volteo y le digo a mi manager “...Quiero hacer algo rockero con ella”.

Unos meses después, descubrí que Totó ensayaba en las mismas salas de ensayo, el mismo día y a la misma hora, que yo. Me le acerqué, me presenté y le dije que yo tenia una versión rockera del clásico folclórico “El Pescador” (del maestro Jose Barros) que había montado alguna vez para un concierto de la embajada de Colombia en España, y que me gustaría invitarla a cantar. “...Oye Marco, que disque El Pescador en rock” le grita ella a uno de sus músicos a la vez que suelta una fuerte carcajada y concluye con un: “...figúrate tu”. Ahí tuve el primer vislumbre de la espontaneidad del personaje en frente mío. Después de unas cuantas charlas en las que fuimos entrando en confianza, y después de que yo le mostrara la grabación sin voz de la canción (con algo de nervios de que las guitarras densas y distorsionadas la espantaran), en su fuerte acento costeño me dijo “Si claro, ahí sobre eso se puede cantá”.

Unas semanas después, ya en el estudio de grabación, seguí conociendo y maravillándome con mi nueva amiga. Con el sentido sagrado que le daba a su canto, la prendida del incienso y sus minutos de oración y meditación antes de empezar a grabar. Con el regaño que le dió al ingeniero de sonido cuando este puso una taza de café encima de un redoblante, diciéndole que la quitara de ahí, porque los instrumentos son objetos sagrados. Con sus reflexiones espontáneas sobre la música y como esta viene de Dios, primero a través de los animales y la naturaleza, y luego a través del hombre queriendo representar los ritmos y sonidos de esa naturaleza. Escuchar a Totó hablar era casi tan encantador como oirla cantar. 

Afortunadamente nuestra relación no terminó con la grabación de la canción. Unos meses después la invité a cantar nuestra versión de “El Pescador” en Rock al Parque (2013), y ella, dándome una muestra más de apertura, aceptó. Ensayamos una vez con mi banda. Totó me pregunto si estaría bien ponerse unos leggins negros que tenía, para estar más a fin a la estética del rock, o si mejor lucir vestido de cumbia, lo cual nos pareció aún más interesante.

 Esa noche me sentía muy honrado no sólo de salir a la tarima principal del festival a cerrar la cuota nacional, sino de tener a Totó la Momposina con nosotros. Fue otro regalo verla preparándose para salir a cantar en público, ver su calentamiento y sus rituales de recogimiento; recibir su consejo de hacer gárgaras con brandy pero sin tragarlo (pues según me explicaba uno no puede salir a hacer su trabajo si no está en sus 5 sentidos), y quizá lo que más me conmovió, recibir su bendición antes de salir al escenario. Fueron unos segundos en los que esta maestra me transmitió el nivel de humildad y entrega con el cuál debía salir al escenario. Ahora pienso que ojalá pudiera tener a Totó conmigo en cada concierto para que me diera esta bendición antes de salir a tocar.

Verla entrar al escenario bailando al ritmo de nuestras guitarras distorsionadas, fue algo muy especial y conmovedor para mi. El Pescador fue la penúltima canción del set y el público no quería dejar bajar a Totó. Creo que la energía de lo que paso esa noche en Rock al Parque quedará en el recuerdo de quienes lo presenciaron.

Toda esta experiencia, que además de un experimento sonoro y musical, me ha brindado la oportunidad de conocer un poquito más de cerca a una persona y a una artista excepcional, culminó con la grabación junto a Totó, del video clip de esta versión rockera de “El Pescador”. Esta pieza audiovisual que el público conocerá este 17 de Agosto es un homenaje al rock, al folclor Colombiano y a la música que es capaz de unir distintas culturas, géneros y generaciones en un mismo sentir.

Jueves 7 de junio del 2012. Concierto de Lila Downs en el Jorge Eliécer Gaitán. Lila anuncia a una invitada especial y sale Totó la Momposina. Suena su voz y el teatro entero se enciende con una energía que pone la piel de gallina. Pienso: “Esta mujer tiene mas poder que cualquier banda de rock extremo”. Al final de su intervención, sin salir de mi asombro, me volteo y le digo a mi manager “...Quiero hacer algo rockero con ella”.

Unos meses después, descubrí que Totó ensayaba en las mismas salas de ensayo, el mismo día y a la misma hora, que yo. Me le acerqué, me presenté y le dije que yo tenia una versión rockera del clásico folclórico “El Pescador” (del maestro Jose Barros) que había montado alguna vez para un concierto de la embajada de Colombia en España, y que me gustaría invitarla a cantar. “...Oye Marco, que disque El Pescador en rock” le grita ella a uno de sus músicos a la vez que suelta una fuerte carcajada y concluye con un: “...figúrate tu”. Ahí tuve el primer vislumbre de la espontaneidad del personaje en frente mío. Después de unas cuantas charlas en las que fuimos entrando en confianza, y después de que yo le mostrara la grabación sin voz de la canción (con algo de nervios de que las guitarras densas y distorsionadas la espantaran), en su fuerte acento costeño me dijo “Si claro, ahí sobre eso se puede cantá”.

Unas semanas después, ya en el estudio de grabación, seguí conociendo y maravillándome con mi nueva amiga. Con el sentido sagrado que le daba a su canto, la prendida del incienso y sus minutos de oración y meditación antes de empezar a grabar. Con el regaño que le dió al ingeniero de sonido cuando este puso una taza de café encima de un redoblante, diciéndole que la quitara de ahí, porque los instrumentos son objetos sagrados. Con sus reflexiones espontáneas sobre la música y como esta viene de Dios, primero a través de los animales y la naturaleza, y luego a través del hombre queriendo representar los ritmos y sonidos de esa naturaleza. Escuchar a Totó hablar era casi tan encantador como oirla cantar. 

Afortunadamente nuestra relación no terminó con la grabación de la canción. Unos meses después la invité a cantar nuestra versión de “El Pescador” en Rock al Parque (2013), y ella, dándome una muestra más de apertura, aceptó. Ensayamos una vez con mi banda. Totó me pregunto si estaría bien ponerse unos leggins negros que tenía, para estar más a fin a la estética del rock, o si mejor lucir vestido de cumbia, lo cual nos pareció aún más interesante.

Esa noche me sentía muy honrado no sólo de salir a la tarima principal del festival a cerrar la cuota nacional, sino de tener a Totó la Momposina con nosotros. Fue otro regalo verla preparándose para salir a cantar en público, ver su calentamiento y sus rituales de recogimiento; recibir su consejo de hacer gárgaras con brandy pero sin tragarlo (pues según me explicaba uno no puede salir a hacer su trabajo si no está en sus 5 sentidos), y quizá lo que más me conmovió, recibir su bendición antes de salir al escenario. Fueron unos segundos en los que esta maestra me transmitió el nivel de humildad y entrega con el cuál debía salir al escenario. Ahora pienso que ojalá pudiera tener a Totó conmigo en cada concierto para que me diera esta bendición antes de salir a tocar.

Verla entrar al escenario bailando al ritmo de nuestras guitarras distorsionadas, fue algo muy especial y conmovedor para mi. El Pescador fue la penúltima canción del set y el público no quería dejar bajar a Totó. Creo que la energía de lo que paso esa noche en Rock al Parque quedará en el recuerdo de quienes lo presenciaron.

Toda esta experiencia, que además de un experimento sonoro y musical, me ha brindado la oportunidad de conocer un poquito más de cerca a una persona y a una artista excepcional, culminó con la grabación junto a Totó, del video clip de esta versión rockera de “El Pescador”. Esta pieza audiovisual que el público conocerá este 17 de Agosto es un homenaje al rock, al folclor Colombiano y a la música que es capaz de unir distintas culturas, géneros y generaciones en un mismo sentir.