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Felicidad en cápsulas

Por
Redacción Shock

Shock: ¿Por qué es tan difícil diagnosticar las enfermedades mentales?
Dr. Jeffrey Boreinstein: No hay un examen de sangre ni de laboratorio que nos dé una certeza absoluta de su existencia. Se diagnostica mediante una evaluación cualitativa del paciente y sus síntomas, de la relación con su familia y su entorno . En este proceso se evalúan y se tipifican las manifestaciones que el paciente tenga.

¿Es decir que existe un alto margen de error?

El margen de error existe, al igual que en cualquier otra área de la medicina. Es por esto que el diagnóstico debe ser muy cauteloso y precavido. No por indicios preliminares se pueden recetar drogas psiquiátricas.

Entonces, ¿por qué se han disparado las ventas de medicamentos de tratamiento psiquiátrico?

No lo entendemos como una medicación excesiva por parte de la comunidad psiquiátrica, eso es relativo. Es más una consecuencia del incremento elevado en el número de pacientes en el mundo durante los últimos años.

¿Es verdad que algunas drogas psiquiátricas causan adicción?

Como cualquier sustancia química de la que se abuse, las posibilidades de generar dependencia son altas. Sin embargo, cada medicamento tiene sus particularidades. Por un lado, estudios han comprobado que los antidepresivos no son adictivos si se toman bajo estricto control médico, al igual que los antipsicóticos. Sin embargo, las benzodiacepinas, recetadas para los desórdenes de ansiedad, tienen un potencial adictivo importante, razón por la cual el monitoreo psiquiátrico es más que prioritario.

¿Por qué se relacionan los antidepresivos con tendencias suicidas y violentas?

Esto es algo que lleva mucho tiempo rondando, pero básicamente la evidencia es que en poblaciones que llevan un tratamiento apropiado con antidepresivos los niveles de suicidios son menores respecto a personas que sufren de depresión y que no están siendo tratadas. Si alguien sufre de depresión, esa condición de por sí pone a la persona en peligro de tener tendencias suicidas. Si esta condición no se trata, los riesgos aumentan, y se debe iniciar un tratamiento.

¿Existiría entonces conexión entre los tiroteos escolares en EUA y la condición de que todos sus perpetradores estaban o habían estado en tratamiento psiquiátrico?
No creo que los tiroteos hayan sido un resultado directo del uso de ciertas drogas psiquiátricas, es más bien un resultado del desorden mental que los medicamentos trataban de superar.  Es verdad que hay una conexión, pero es igualmente ilógica.

¿Cuáles son los riesgos de la automedicaciónde este tipo de drogas?
Los riesgos son enormes. Estas son sustancias tan fuertes que requieren un monitoreo constante. La gente debe abstenerse de comprar las drogas en internet y entender que esto es excesivamente nocivo, no sólo para la salud física sino mental.

¿Y cuando se mezclan con otro tipo de sustancias?

Cuando se mezclan con cocaína, marihuana, alcohol u otras sustancias no sólo se eleva la posibilidad de caer en la adicción sino que se pone en grave riesgo la salud.

¿Hasta el punto de llevar a la muerte?
Por supuesto. Como todo tipo de abuso y mal uso de una sustancia química, puede llevar a la intoxicación y por consecuencia a la muerte, por no hablar de los daños colaterales en el mediano plazo.

¿Qué factores han ayudado a disparar el uso callejero de este tipo de medicamentos?
Básicamente el acceso libre y sin restricción a estos medicamentos a través de internet, así como la falta de información sobre los peligros que se corren cuando se recurre a la automedicación o al uso recreativo de este tipo de drogas.

¿Qué responsabilidad tiene en todo esto la industria farmacéutica?
Es cierto que las campañas publicitarias han despertado la ansiedad en la población de conocer los efectos de cierto tipo de medicamentos, pero no por eso se pueden condenar.  
 
Entrevista con el Dr. William Narrow, director asociado para el diagnóstico e investigación de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA). Actualmente, director del Comité de Investigación del DSM-IV.

Shock: ¿Qué es el Manual de Diagnóstico de Trastornos Mentales (DSM)?
Dr. William Narrow: Es la guía de clasificación de los trastornos mentales con la que se orienta a la comunidad psiquiátrica en el mundo. Es un manual de diagnóstico básicamente.

¿Se han presentado casos de clasificación errónea de alguna enfermedad mental?

Sí se han presentado. El caso más crítico fue en 1973 cuando se clasificó a la homosexualidad como un trastorno mental durante el DSM-II. Obviamente, esos eran otros tiempos y había muchos factores, entre estos políticos, detrás de las decisiones del Comité de Diagnósticos de la APA. Ese fue un gran error que años después se corrigió.

En los últimos 30 años el DSM ha clasificado más de 80 tipos de trastornos mentales.

No es que estemos inventando nuevas enfermedades, lo que ha pasado básicamente es que después del estudio minucioso de los trastornos existentes se ha ido identificado un gran número de subclases de estos desórdenes. A medida que aprendemos más de ellos, los vamos subclasificando, por eso el número de trastornos ha crecido en las últimas décadas.

Recientes estudios sugieren que estamos frente a una epidemia mundial de enfermedades mentales. ¿Qué hay de cierto en esto?
Es más una suma de factores que cualquier otra cosa. Ahora las enfermedades son más comunes debido a que la gente siente menos privaciones para ir al psiquiatra; el estigma de padecer un trastorno mental ha ido quedando atrás. Sin embargo, hay evidencia de un sinnúmero de estudios epidemiológicos en lo que se reporta que los casos de depresión han aumentando durante los últimos diez años en más de un 20%. Así como el hecho de que cada vez más jóvenes padecen de depresión u otro tipo de trastornos. Es decir, no es que estemos frente a una epidemia pero sí frente a una tendencia de aumento.

¿Hay alguna relación entre la industria farmacéutica y el DSM?
No hay ninguna relación.

Pero un estudio de la Universidad de Massachusetts denunció vínculos entre miembros del Comité de Diagnóstico del DSM y la industria farmacéutica.
 
Hubo claramente un conflicto de intereses que en nada favoreció la credibilidad del DSM. Hemos pasado por un proceso muy largo y doloroso desde que se comprobó que algunos miembros del Comité de Diagnóstico tenían vínculos con algunos sectores de la industria farmacéutica.

¿Qué medidas han tomado para evitar que esto vuelva a ocurrir?
Todos los miembros del DSM-V, en el que se trabaja actualmente, han tenido que pasar por un riguroso control de sus nexos y cercanías con todos los sectores de la industria farmacéutica. No podemos darnos el lujo, como comunidad científica, de que manos oscuras pongan en juego nuestra responsabilidad médica.

Notas de prensa:

El Tiempo, Colombia. 25 de marzo de 2008.
“En un artículo publicado en la reconocida revista de psiquiatría American Journal of Psychiatry, el especialista Jerald Block de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregon (E.U.A.) asegura que la adicción a internet se ha convertido en un problema de salud pública serio que debe ser catalogado como un desorden mental. Según Block, jugar de manera excesiva, ver pornografía en la red, enviar correos electrónicos y mensajes de texto a otros usuarios, son actividades que han sido identificadas como las causas de un desorden compulsivo que amerita sea considerado como un padecimiento de la mente".

El Universal, México. 19 de abril de 2007.
“El autor de la Masacre de Blacksburg, Cho Seung Hui (23 años), envió un 'paquete multimedia' a la cadena de televisión NBC en el período entre sus primeros dos asesinatos en un dormitorio y la matanza de 30 personas que concluyó con su suicidio en un edificio de aulas de la Universidad Tecnológica de Virginia. La calificación de 'enfermo' se aplica cada vez más a Cho, que de acuerdo con nuevas revelaciones fue declarado 'un peligro para otros' en 2005, después de haber sido enviado a una evaluación mental. Se le reportó como 'con tendencia suicida' y se le persuadió de someterse a una evaluación psiquiátrica”.