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Flash Mobs, el amague de las estampidas

Por
Redacción Shock

¡Bam! ¡Sorpresa! Así son los flash mobs: multitudes reunidas que explotan en una acción coordinada, ejércitos que se mueven al unísono por unos minutos, masas fantasmales que tal como aparecen, se van.

Este año se rompió el récord. Bajo los sonidos electrizantes de I Gotta Feeling de los Black Eyed Peas, cerca de 20 mil personas se movieron en un baile completamente sincronizado. Como alegres robots, los participantes lograron sorprender a Oprah, la reina de la televisión norteamericana, y al mundo en la fiesta de inauguración de la temporada número 24 de su programa en Chicago, Estados Unidos.

Aquel histórico día, 8 de septiembre de 2009, se hizo el flash mob más grande registrado hasta el momento. Organizado por los integrantes de los BEP, el acto tuvo un efecto dominó que nadie esperaba. Will.i.am, cantante de los Peas, enseñó la coreografía a 800 personas, quienes a su vez se la enseñaron a unos cuantos más y con varios días de práctica se logró una ola de movidas, todas exactamente iguales, que puso a saltar a la ciudad de los capos italianos.

Unos días antes y un poco más al sur, los contabilizadores de personas estallaron al tratar de enumerar los pelotones de clones del fallecido Michael Jackson en la capital mexicana. En tan sólo cinco minutos, 13.957 bailarines (como lo registró la prensa) le rindieron un tributo al Rey del Pop el día en el que cumpliría 51 años, en donde se vio una masa precisa y sincronizada al ritmo de Thriller. Puede que este número haya sido menor al de la fiesta de Oprah, pero ellos no se pusieron a llorar: aquel 29 de agosto, los 13.957 mexicanos lograron meterse en el libro Guiness World Records por realizar el baile de Thriller más multitudinario de la historia.

Estos son algunos de los muchos flash mobs que se han realizado alrededor del mundo este año y, sin duda, unos de los más excitantes. Algunos de ellos llevan días de práctica como el de los Black Eyed Peas, pero la mayoría son espontáneos. Shock buscó a los directores de los grupos de flash mobs más grandes, productivos y organizados del mundo, como los de Chile, Barcelona y Estados Unidos, para averiguar por qué estas acciones sorpresa se han vuelto cada vez más frecuentes y acudidas.

Con experiencias exitosas en cada uno de sus países, los líderes mobbers -como se les conoce a quienes participan en los flash mobs- aseguran que estas estampidas humanas se han expandido y popularizado y, que más allá de la diversión, pueden llegar a convertirse en actos de expresión y protesta.

Una de las tropas de mobbers más amplias y reconocidas de Estados Unidos es Improv Everywhere, quienes ya cuentan con un libro y un Dvd de sus reconocidos actos. Su creador, Charlie Todd, afirma que la importancia de estos actos bombardeos sincronizados es “llevar comedia a un lugar en donde normalmente no pasan muchas cosas interesantes. Crear proyectos que hagan reír a las personas de una manera inesperada”.

La popularidad de estos performances instantáneos se ha expandido por el mundo como un líquido sin molde, reuniendo cada vez a más personas. Convocados siempre por medios como Twitter, Facebook, mails, blogs o mensajes de texto, los mobbers reciben instrucciones cortas, como el lugar de encuentro, la hora exacta del flash mob y la tarea a realizar. Nada de llegar tarde o empezar antes. El elemento sorpresa es vital y por unos segundos se puede dañar la escena. La gente presente no debe especular que algo está por pasar y, si de voltear cabezas se trata, no hay mejor manera de hacerlo que con un acto relámpago, como el nombre del movimiento lo dice: flash.

Así nos lo confirmó Eloi Costilludo, creador y organizador del enorme grupo Barnamob de Barcelona: “Lo que se espera de un evento de estas características es la sorpresa y curiosidad de las personas cercanas que no participan en la acción. Incluso en la espontaneidad de la misión, la gente se une”. Es por eso que sus mobs salen siempre como planeados, como una guerra con pistolas de agua en la Plaza Real, quedarse congelados en el Mercat de la Boqueria, apuntarse con la mano como si fuera una pistola y simular una guerra en la Plaça Nova.  

Desde una guerra de almohadas y bailes de Thriller en diferentes partes del mundo, coreografías en las estaciones del metro de Londres y Bélgica, congelarse por unos segundos en la estación del tren de Nueva York, bailar sin música en el museo Tate Modern de Londres o hacer un musical en un supermercado de Estados Unidos; los flash mobs son variados y siempre son el centro de atención. Para Charlie Todd, un flash mob es “una gran cantidad de personas que se encuentran para realizar algo sencillo por un instante de tiempo”. Es por ello que también se han empezado a usar como actos pasivos de protesta, denominados popularmente como ‘smart mobs’.

Daniel Atik, promotor general del grupo Flash Mobs Chile, asegura que “se efectúan muchos flash mobs reivindicativos, principalmente sociales, que provocan, con mayor seguridad, un impacto más grande que otras acciones tradicionales de promocionar o concienciar. Por ejemplo, Amnistía Internacional tiene previsto utilizar los smart mobs para dar a conocer sus causas y captar mayores seguidores”. Poca diferencia tienen este tipo de mobs frente a la definición de Charlie Todd, pues las bases se siguen cumpliendo. Mob es mob, sea flash o smart.

Laboratorio social

Devolvámonos al principio. Se dice que fue Bill Wasik, editor de la revista norteamericana Harper’s Magazine, quien inventó los flash mobs. Su primer intento en el 2003 falló porque alguien habló con la tienda en donde se iban a encontrar y les anticipó el flash mob.

Pero los siguientes fueron el hit. Convocando a la gente en diferentes sitios y luego reuniéndola, Wasik llegó al éxito. Así hizo aplaudir a 200 personas por 10 minutos en el lobby de un hotel y consiguió que más de 100 personas llegaran al mismo lugar a comprar un único tapete. Lo que empezó como un experimento social llevó a una clara conclusión: “Los flash mobs son una demostración de lo que pueden hacer la tecnología, las redes sociales, las cadenas de mails o los mensajes de texto. Hay algo en ellos que hace esas conexiones virtuales explícitas y nos recuerda que somos personas con cuerpos y que tenemos la habilidad de crear cambios en el mundo físico”, explica el propio Bill en una entrevista a la página web norteamericana Think Big.

Tres años después de los actos originales, aterrizó en nuestro país el flash mob para sacar el estrés y echar almohadazo ventiao. Así es. En el 2006 se hizo la primera guerra de almohadas en el Parque El Virrey de Bogotá en simultáneo con Medellín en el Parque de los Pies Descalzos. Aquel evento fue bautizado, sencillamente, ‘Almohadazo al Parque’. Este encuentro, más que un flash mob, resultó pareciendo un evento social, puesto que las características básicas y esenciales de un flash mob no se cumplieron. Como la traducción del nombre deja ver, flash significa relámpago y mob, multitud, es vital que la gente desaparezca tal como llegó: instantáneamente.

Como un evento sorpresa, el acto que representan los mobbers no debe sobrepasar los 10 minutos. Teniendo estas ‘reglas’ en mente, volvamos a lo que pasó aquí. Al terminar los 5 minutos propuestos para la guerra de almohadas, la gente no se fue, se quedó peleando y hablando por más de una hora.

Sin embargo, no todos los flash mobs salen así en nuestro país. Muestra de eso es el acto de febrero de 2007 llamado Transmifoto. Más que un flash mob, este terminó siendo un smart mob, en el que lograron reunir a alrededor de 400 personas para una toma de fotos masiva en la estación de Transmilenio Los Héroes de Bogotá, con el fin de protestar en contra de las restricciones para tomar fotografías en lugares públicos. También está el smart mob de este año organizado por la revista Soho. Indignados por el asesinato de Pepe, el hipopótamo de la Hacienda Nápoles, convocaron a casi 100 personas en el Parque de la 93 para bailar como los hipopótamos de la película de Disney Fantasía alrededor de la fuente del sitio.

También inspirados en el nombre de una película, el pasado 30 de octubre se realizó el primer flash mob con tema cinematográfico basado en la cinta de terror El juego del miedo VI. En el Centro Comercial Gran Estación de Bogotá, un ejército de casi 500 personas con camisetas rojas tenía como misión formar el número seis romano; como hormiguitas se esparcieron por la Plaza Alfiles y en segundos lograron su objetivo. En palabras de Daniel Atik, “lo más importante para que un flash mob salga bien es ser puntual y revisar bien el lugar donde se va a realizar la acción antes de dar la orden de inicio.

Este lugar debe ser transitado y con un buen espacio”. Lorena Yera, creadora y promotora de Barnamob, el grupo más grande de mobbers de España, asegura que el proceso es igual de esencial para que todo salga bien. “Una vez tenemos ideas, lo primero que hacemos es reunirnos para valorar cuál es la más adecuada para el momento. Elegimos fecha (casi siempre en fin de semana por la disponibilidad de la gente) y hora, y a partir de ahí empezamos a movernos. Decidimos si hacemos un video explicativo o simplemente redactamos las instrucciones. Una o dos semanas antes de la fecha empezamos con la difusión”. 
 
En la ‘MOB- ida’

Los mobs son herramientas. Como protesta o diversión, estos son capaces de hacer reunir a varios, cientos de individuos por una misma causa. En la web, su sitio de convocatoria y reunión, se pueden lograr estas multitudes relámpago, pero también se puede coordinar algo mundial y conseguir que una acción se convierta en un movimiento para cambio social. Ya varios grupos de mobbers se han percatado del impacto que puede llegar a tener un instrumento como el flash mob, por eso se comunican entre sí y planean actos simultáneos en varias ciudades y en varios continentes. “Hemos hecho acciones conjuntas con Perú y España, principalmente, y una vez hicimos una en la que estaban convocadas también más de 100 ciudades de todo el mundo”, asegura Atik.

A lo que Lorena Yera complementa: “Tuvimos un encuentro con él (Daniel Atik) hace unos cuatro meses en Barcelona. Siempre es bueno intercambiar opiniones, coger experiencia de otros organizadores y, por qué no, montar algo en conjunto. También, colaboramos con el Experimento Mp3 de Improv Everywhere en Barcelona, que se organiza dentro del festival Art Futura. Nos encanta compartir y estamos abiertos a cualquier tipo de comunicación e interacción”.

En cuanto a enmarcar con un nombre específico el movimiento, Charlie Todd, director de Improv Everywhere, se resiste a que su grupo sea llamado flash mob. “Algunos de nuestros proyectos encajan en este molde, pero asimismo hacemos muchas cosas con grupos pequeños. Nuestros actos no siempre terminan en un flash, a veces duran horas”, explica.

Sea como sea, bajo el nombre de flash mob o no, está claro que estos actos tienen la capacidad de reunir a las personas y voltear cabezas —al terminar un episodio casi siempre hay aplausos, aunque siempre están los que quedan en shock-. Los mobbers se emocionan antes de entrar a escena y sienten “los mismos síntomas que el actor antes de salir a escena, ese gusanillo en el estómago -dice Atik-. Creo que la gente tiene que probarlo así sea una vez”.

Para que un flash mob salga bien se requiere mucho trabajo y planeación, por eso el día de realizarlo el sentimiento que menciona Daniel es común en todos los grupos de mobbers.

Bailar, cantar, disfrazarse, pelear con almohadas o pistolas de agua, dormirse, quedarse quieto. Los flash mobs están abiertos a todo el público para protestar, expresarse o divertirse. Únase a un grupo o arme el propio, pero salga de la rutina y sea el centro de atención por unos minutos. Haciendo el ridículo, actuando por una causa o simplemente observando, está claro que todo cabe en esta ‘MOBida’.

“Creo que siempre se pueden encontrar nuevas ideas. No creo que ser transgresor pase de moda en ningún momento. Supongo    que sólo hace falta coger perspectiva y desvincularse de ideas que no pertenecen al movimiento”. Eloi Costilludo de Barnamob, Barcelona  .

Mobbers del mundo
Improv Everywhere improveverywhere.com  
Barnamob Barcelona http://www.barnamob.com/  
Grupo Flash Mob Chile flashmob.cl  
Lo que se está haciendo en el mundo www.flashmob.com

Más de los mobs
Dos grandes se unieron el pasado 29 de octubre en Barcelona para el Festival ArtFutura. Los chicos de Barnamob se juntaron con el director de Improv Everywhere, Charlie Todd, para recrear el Mp3 Experiment que él hace todos los años en Nueva York. En esta misión, los mobbers tenían que seguir las instrucciones que les da un podcast que ellos bajan y escuchan en su Mp3. Por primera vez en español, el flash mob reunió a más de 1.800 personas en las cuatro ciudades españolas en que se realizó simultáneamente:Barcelona, Madrid, Murcia y Vigo.a