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Hablamos con Coheed & Cambria días previos a su regreso al país

Por
Redacción Shock

Cruce de juego de rol de Advanced Dungeons & Dragons con Pink Floyd, novela gráfica de Alex Ross con Led Zeppellin, Blade Runner con Rush, la primera temporada de Game Of Thrones con Iron Maiden. Una banda que siempre supo que nunca iba a estar de moda y que a casi sin rotación radial consiguió convertirse en una de las pocas figuras de culto impredecibles e imperecederas del rock en los últimos diez años. Eso es –digamos que muy por encima– Coheed & Cambria.

Este cuarteto de New Jersey, sin proponérselo si quiera, terminó por introducir a toda una nueva generación a los conceptos y las extensas suites del rock progresivo.  Siguiendo la eterna tradición humana de utilizar la música para contar historias,  el cantante y guitarrista Claudio Sánchez creó un mundo narrativo que se entrelaza no solo en canciones sino en comics y novelas –¿próximamente videojuegos y películas?– que salen tanto de su imaginación desbordada como de su historia personal .

Year Of The Black Rainbow es el último en una saga inicial de cinco discos que cuentan la historia de los personajes Coheed y Cambria. Esto será lo que presente la banda cuando nos visite para dar su cuarto concierto en Colombia, casi exactamente a cuatro años del primero. Sánchez habló del presente, el pasado y el futuro con Shock  antes de hacer volar el techo del teatro Metro de Bogotá.
 
¿Qué giro dará la música y el concepto de Coheed & Cambria ahora que la saga inicial, que suponían los 5 primeros discos, ha sido contada ya?
La historia de (los personajes) Coheed y Cambria ya terminó. Pero siempre he tenido claro que, aunque ellos ya no sean el centro de la historia, todo lo que sega escribiendo hará parte del mundo de Amory Wars y estará interconectado de alguna manera.

¿En qué estado se encuentra el nuevo material?
Creo que el otro día, sin quererlo, terminamos la composición. He estado escribiendo, trabajando sobre la música y el concepto desde hace un rato. Todo parece estar bien armado ya, solo falta entrar al estudio para grabarlo.

Ya tiene un disco como The Prize Fighter Inferno, un proyecto solitario paralelo que es interesante porque le sirve conceptualmente como notas de pie de página para la historias de Coheed & Cambria. ¿Habrá alguno más?
Es curioso que lo preguntes, mientras he estado escribiendo material para Coheed también lo he hecho para Prize Fighter, la próxima semana entraré a masterizar algunas canciones que quizá lleguen a estar en un próximo disco.

Year Of The Black Rainbow es el último disco que grabaron sobre la saga de los personajes Coheed y Cambria pero realmente es el primero en términos de la historia que se cuenta en ella. También es muy distinto sonoramente, como si de verdad la música perteneciera a otra época totalmente distinta a la de los cuatro álbumes anteriores.
Desde el principio queríamos que sonara diferente, bueno, más que quererlo estaba en nuestro subconsciente. Tratamos de darle un enfoque más directo y sencillo pero a la vez incorporamos más sintetizadores y teclados, algo que habíamos empezado a hacer en No World For Tomorrow pero expandimos aquí.

Digamos que ese no es un disco musicalmente sencillo, pero sí es más directo y accesible que los otros. ¿Eso necesariamente les hizo ganar atención en públicos diferentes a los de su propio nicho?
No estoy muy seguro que hayamos ganado más atención con Year Of The Black Rainbow. A pesar de que las canciones son más concisas y nunca tan intrincadas musicalmente como otras en el pasado, creo que aún son lo suficientemente progresivas y exigentes con la audiencia.

Ustedes son considerados constantemente como una banda de culto. ¿Qué pasa cuando alguien se refiere a ustedes de esa forma?
A mí me gusta mucho. Tenemos unos seguidores muy leales y dedicados que es algo de lo que estoy muy orgulloso; esto nos permite estar totalmente cómodos con lo que somos. Tenemos claro que nuestra banda no será nunca la moda del momento, de la que la gente no para de hablar en los medios. Si lo quieres, somos algo así como los asesinos del rock: nadie sabe lo que vamos  hacer a continuación y tenemos la fortuna de contar con gente que realmente apasionada por averiguarlo. Nadie sabe ni cuándo ni cómo vamos a atacar de nuevo, así que llámanos asesinos o algo así (risas). No tenemos canciones pegadas en radio o muchos videos en MTV, pero la banda se hace siempre más grande por el voz a voz. Siempre estamos creciendo, pero es un proceso gradual y algo lento si lo miras desde la velocidad con la que se mueven los procesos en la música pop.

Utiliza muchos recursos para narrar sus historias. Las canciones, los comics y ahora la novela en prosa que acompaña el disco Year Of The Black Rainbow. ¿Cómo se articula todo?
Cuando voy escribir letras para la música el concepto, la historia, queda implícito pero de manera algo vaga; trato de hacerlas lo más universales posibles también para que no sea algo demasiado literal y todos puedan interpretar también a un nivel más personal. Escribir para un comic es realmente escribir para que el artista que lo dibuja lo interprete. Es my diferente, tanto como escribir una novela standard, tienes que crear un mundo con tus descripciones. De todos modos me gusta abordar este mundo de ficción que creé de todas las perspectivas posibles, de explorarlo hasta el fin desde donde que las narrativas me lo permitan.

Bajo todas las capas de ciencia ficción y fantasía de sus historias son siempre muy personales. ¿Hay canciones que le agote tocar por lo que le digan emocionalmente entre líneas?
Eventualmente te acostumbras, tocar tanto las canciones noche tras noche es una forma de anestesia. Pero Justice In Murder, por ejemplo, es una que creo nunca voy a poder tocar sin un nudo en la garganta; cuando la compuse mi tía que sufría de Alzhaimers pasaba por una crisis terrible, ella murió finalmente, pero en ese momento con todo lo que sufria ella y la familia se me pasó por la cabeza que de pronto sí podría haber justicia en un asesinato consentido. Me sentí muy mal por pensar en esto y casi me enloquezco por haberlo hecho, pero de ahí salió la canción, que casi nunca la tocamos porque sigue siendo muy dolorosa para mí.

¿Si alguien no hubiera oído Coheed & Cambria nunca qué canción de presentación escogería?
Eso es difícil, pero quizá escogería Apollo I: The Writing Writer de Good Apollo (I'm Burning Star IV, Volume One: From Fear Through The Eyes of Madness). Que tampoco es una canción que toquemos muy a menudo, pero incorpora casi todo lo que ofrece nuestra música: los ritmos intrincados, las guitarras duales, sintetizadores, arreglos cuidadosos y cambios de ritmo interesantes.

La última que lo vimos en Colombia fue bajándose de la tarima de Rock Al Parque bastante enojado a causa de los problemas técnicos. ¿Son una banda demasiado meticulosa en términos de la ingeniera de su sonido en vivo?
Eso tuvo más que ver con dificultades técnicas que con el sonido que salía de los parlantes. La verdad fue un poco vergonzoso para nosotros: nos pasaban guitaras desafinadas, no podíamos oírnos bien en el retorno y así surgía dificultad tras dificultad.  No tuvimos lo necesario para poder dar nuestro %100 y nos sentimos muy defraudados en ese momento, especialmente con tantas miles de personas viéndonos en ese mismo instante. Tal vez no debía haberme puesto tan molesto, debí haberme tragado mi orgullo y continuar; pero diablos, la verdad es que nunca habíamos tocado frente a tanta gente y la verdad no pude controlarme.

El concierto de Coheed & Cambria se llevará a cabo el próximo 20 de septimebre en el Teatro Metro  

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