Se encuentra usted aquí

Hablamos con Kinky días previos a su concierto en Hot en Paraíso 2

Por
Redacción Shock

Reinterpretando el sonido que lleva produciendo desde 1998, la agrupación mexicana presentó a mediados del año pasado su más reciente álbum ‘Sueño de la Máquina’, el cual da muestras claras de la evolución que ha obtenido el proyecto gracias a la constante experimentación y búsqueda por nuevos horizontes que no los archive en zonas comunes o fórmulas masivas de composición. El ingrediente sigue siendo la combinación entre la música electrónica con los ritmos tradicionales de México y algunos costados de Latinoamérica además de la nueva inclusión del hip hop a través de las voces de La Mala Rodríguez, Dante Spinetta y ‘El gringo’ Randy de Molotov. Lo mejor es que la esencia del Kinky que nos puso a bailar a todos con himnos como ‘Ejercicio #16’ y ‘Sound Tha Mi Primer Amor’ se mantiene. La identidad que han tallado durante sus catorce años de carrera, perdura gracias a la sinceridad con la que levantan sus nuevos temas.  

El álbum en resumidas cuentas es el viaje por un universo oscuro, cadencioso y muy introspectivo a través del pesnamiento de cada uno de los intergrantes de la banda, que fue construido gracias a la producción de John King (Dust Brothers), la masterización de Howie Weinber (Red Hot Chilli Peppers, Nirvana, U2) y la participación en la composición por parte de Money Mark (Beastie Boys).  
Contando detalles más específicos sobre su carrera y adelantando un poco sobre lo que será su regreso a Colombia para presentarse en la segunda edición del Festival Hot en Paraíso, Gil cerezo -vocalista de la banda- habló con nosotros:

Shock: ¿Cómo mantener vigente un producto durante tantos años y con tanta demanda como la que ahora existe a nivel latinoamericano?
Siempre hemos sentido una gran atracción por experimentar y eso se refleja en cada uno de los discos que hemos publicado. Buscamos zonas que no sean zonas comunes, fáciles para seguir adelante, y de esa forma ampliamos el espectro de nuestra composición.

¿No se pierde entonces el norte o la identidad de la banda en busca de esos nuevos escenarios?
Yo creo que no ya que permanecemos fieles a nuestro concepto original de ser una banda con fuertes raíces electrónicas en conjunto con otros sonidos más locales y representativos de nuestro país. Si bien nos nutrimos de lo que escuchamos y vemos todos los días, el eje de Kinky permanece en su lugar.

¿Con experimentar buscan nuevos públicos o es un proceso de crecimiento personal?
Somos melómanos y muy estrictos. Partimos de ideas individuales que cada uno trae para lograr un trabajo colectivo en el que, haciendo lo que nos corresponde a cada uno, tomamos elementos que le sumen al sonido nuevo de la banda

¿Cómo ha sido entonces el viaje del Kinky que inició su carrera en 1998 hasta ahora?
Personalmente siento que es una aventura que ha marcado mi vida desde el primer día. Ver y escuchar los lugares sonoros que hemos recorrido, las canciones que nos alejaron del común, y lo mucho que nos ha costado entrar a una industria más popular en plataformas como la televisión o la radio, nos recuerda de dónde venimos y nos permite mantener el sentido de la emoción. Es un continuo despertar en el que vamos creciendo poco a poco.

Hablando del álbum ‘Sueño de la Máquina’, se siente que el costado electrónico, en combinación con los beats hip hop que allí se albergan, son mucho más marcados que en publicaciones anteriores
Cada disco varía pero este en particular conjuga muy bien el sonido característico de la banda con las propuestas que dejaron John King y Money Mark. Ellos nos estimularon a encontrar otros sonidos y otros modos de experimentación producido a partir de consolas y sintes antiguos que le dieron un tono más orgánico y particular al disco.

¿Se reinventan en cada disco entonces?
En cierta forma sí. Son reinterpretaciones de nosotros mismos. Son retratos de los momentos en que nos encontramos.

Hay una particularidad con respecto a Kinky y es el modo en que hacen valer el proceso audiovisual dentro de su propuesta. ¿El proceso de creación es paralelo a la composición o es un refuerzo de la música que crean?
En Kinky siempre hay nuevas ideas. Nos gusta jugar con lo que visualmente pueda aportarle a los videos y shows en vivo. Es un acompañante que va de la mano con los temas que creamos. Nos interesa esa combinación. Por ejemplo, en este álbum contamos con las colaboraciones de La Mala Rodríguez, Dante Spinetta y Randy ‘El gringo’ de Molotov, y ya que ellos no iempre estarán junto a nosotros sobre el escenario, pensamos presentarlos de forma audiovisual durante nuestros shows para que así no tengamos que crear nuevas versiones de estas canciones.

¿Y cómo fue la experiencia de trabajar con ellos?
Fue muy natural. Ya los habíamos escuchado a todos y por eso pensamos en sus participaciones en el disco. Escribimos, respondieron, les enviamos la canción y respondieron nuevamente con un sí. Poco tiempo después cada uno grabó su parte. Fue muy cómodo contar con ellos ya que nos dio la posibilidad de generar distintas tonalidades en la música que producimos.

¿Qué esperan de este disco?
Seguir tocando y seguir ganando nuevos seguidores pues  estamos orgullosos del camino que hemos recorrido y los logros que hemos conseguido, reafirman que vamos en un muy buen camino y seguimos siendo auténticos dentro el circuito.

¿Cuál es su canción preferida del álbum?
Me gusta mucho la canción con la que abre, Inmóvil. La sensación que produce expresa bien que este es un álbum mucho más introspectivo en el que buscamos darle un viaje casi galáctico a la gente que nos ve y escucha.

De cierta forma ustedes fueron unos de los pioneros del movimiento alterlatino que ahora está bien posicionado en el continente. ¿Cómo ven ahora el legado de su trabajo en nuevos proyectos tanto en México como en Latinoamérica y el mundo en general?
Hay algo muy positivo y es que ahora existen festivales que recorren toda la república y presentan nuevos y muy valiosos proyectos. Muchos de los festivales internacionales también cuentan con actos latinos que representan muy bien este tipo de sonidos únicos y antes desconocidos. Esto en definitiva es una muestra de que la música alternativa latinoamericana es ahora tan importante como cualquier tipo de sonidos producidos en Europa o Estados Unidos. 

Regresan a Colombia ¿Cómo será su show en Hot en Paraíso?
En cada concierto buscamos el caos total y entre más caos, más nos divertimos. Colombia es una plaza en la que siempre hemos conseguido rompernos hasta la madre y muy seguramente, con este nuevo álbum y la experiencia que hemos recogido durante miles de shows, esta no será la excepción. En Hot en Paraíso cualquier cosa puede pasar.