Se encuentra usted aquí

I love NY

Por
Redacción Shock

The Virgins
¡Arriba los voyeurs!

 [NY]

No conocen el recato, tampoco el aburrimiento. Son atrevidamente alegrones, líderes fashion de una campaña sonora que acude a las tangas, los grandes talles de brasier y el striptease para festejar sus líricas ordinarias. Porque, entre tantos de buenos modales, al fin alguno invita al baile alardeando de su calentura. Voyeurs sin escándalo, The Virgins consiguen una música que tiene que ver con la frescura y con el vapor de la pluralidad, expelido en cada uno de sus tracks: son un todo y una gigante nada, cada uno por su lado, ligados apenas por ese pop acalorado y de provocadores riffs. Sonidos que avanzan por su placa debut y homónima manchados por el funk, las pistas de baile y el flirteo descarado, ése que podría olerse en una camada de lobos en celo.
Siendo imagen del Verano 09 para Tommy Hilfiger o con el soso reconocimiento de haber incluido uno de sus sencillos (Rich girls) en la serie Gossip Girl, los “inmaculados” neoyorkinos inflaron el pecho: son ahora libres para botar la llave del cajón en el que guardaron la vergüenza y dejan claro en sus videos que las chicas son el eje de todo; bribonas de calzones satinados, tragos largos y una habilidad envidiable para quitarse la ropa.
Es probable que su fórmula musical deje un saborcito de “esto ya lo escuché” si por separado entran a sus oídos sencillos tan opuestos como One week of danger, Rich girls o She’s expensive. The Virgins aletean en lo conocido, como si Michael Jackson les prestara una de sus pistas, Duran Duran se inyectara 100 gramos de adrenalina o The Strokes cedieran uno de sus riffs para repetirlo sin límite. Lo cierto es que hay una mixtura deliciosa (resumida por muchos como “cantinera” y que visita el Viejo Continente por estos días) que dice “esto es nuevo”, que deja estribillos clavados en su reproductor mental y que resulta una gran celebración, como el final de una película de adolescentes: la voz de Donald Cumming repitiendo “One, two, three, four. Teen lovers, don't wait. Vacation is over, don't wait”.

Siga el link, entre a la cantina de los vírgenes
www.thevirgins.net
www.myspace.com/thevirginsnyc

Ra Ra Riot
Levitación “beap, beap”

[NY]
Algo tienen de Vampire Weekend, aunque se esmeren en negarlo. Sin embargo, han puesto en sus pistas dos ‘extras’ con los que construyen melodías en esencia melancólicas, que ya es bastante para pelear con cualquier analogía: el chelo magnífico de Alexandra Lawn y el violín de Rebecca Zellerse. Pese al carácter ultra femenino con el que se ha tejido su sonido, The Rhumb Line, su álbum debut, grabado cuando todavía pertenecían a la comunidad universitaria de la Syracuse University, levanta los pies con sobresaltos dramáticos, de introspección. Mucho tiene que ver ahí la muerte trágica de su baterista original, en plena grabación del álbum (John Pike, de 23 años, muerto después de concierto de la banda en junio de 2007) y porque, siendo tantos y más grandecitos, hablar solamente de aventurillas colegiales hastía. Así que, sobrecogidos por la sombra de la fatalidad, sus sencillos (los más populares hasta hoy Ghost under rocks y Can you tell, producidos por Ryan Hadlock) luchan de manera sólida contra las insulsas comparaciones y la crítica de un montaje en vivo que todavía no supera la pérdida. Son un tren de vapor, lento, sin peripecias exageradas con el carbón y con un ritmo pausado que se compensa, una que otra vez, con el “beap, beap” de su locomotora de cuerdas. Ra Ra Riot le ha servido de banda telonera a los Editors, The Cribs y Los Campesinos y este mes, en una gira maratónica, recorrerán Estados Unidos con Tokyo Police Club, y en abril y mayo volverán a la tarima con Death Cab for Cutie y Cold War Kids.

Los fantasmas van a bordo del vagón
www.myspace.com/rarariot