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Jean Dujardin: "acepto todos los riesgos"

Por
Redacción Shock

No es una película como las demás. Algunos pensaron que era un proyecto arrogante y sin mínimos indicios de cordura. Después de 90 años, época en la que se vivió la era de oro de las películas mudas en blanco y negro, el director francés Michel Hazanavicius, más que tener una idea, tuvo el deseo de embarcarse en volver a la esencia del cine, a sus orígenes. Este director, pensó que a lo sumo, su arriesgado proyecto viajaría por algunos festivales, que no generaría mayores dividendos y que sería bien recibido en casi todos los países porque no necesitaría traducciones y recreaba el mundo del cine de Hollywood en los años 20. Y no estaba tan errado, primero tuvo que convencerse a sí mismo, de que hacer una película de estas características en tiempos donde prima el 3D, la rapidez de las imágenes y los efectos especiales, sería una tarea que navegaría más en los terrenos de la fantasía que los de la realidad. Apabullante realidad es la lista de premios y reconocimientos que ha logrado esta película de especial embrujo que mezcla comedia, melodrama y romance.

Esta es la historia de George Valentin, un célebre actor del cine mudo en blanco y negro que vive la gloria y su descenso, cuando aparece el sonido en las imágenes. El actor francés, Jean Dujardin, muy conocido en su país por sus papeles de comediante y, de hecho, por tener unas de las carreras más consolidadas en la actuación, se mete en la piel de este personaje. Su interpretación le ha valido un Globo de Oro como Mejor Actor Principal así como el SAG en la misma categoría, y probablemente, logre tener la estatuilla del Oscar en sus manos el próximo 26 de febrero por estar también nominado.

Desde Los Angeles, antes de viajar a París para promocionar su último film, Los Infieles, lo entrevistamos. Antes de que colgara en la línea nos confesó que había quedado encantado con Sofía Vergara, a quien había conocido en una fiesta de los premios SAG. “Es bella, muy graciosa y sabe divertirse”.

Michel Hazavanicious, el director, afirmaba que no fue fácil convencerlo a pesar de la amistad que comparten y de que esta fuera su tercera colaboración.

No conocía casi nada de las películas mudas. Pensé como los demás: tenía la impresión que entraba más en el terreno de una fantasía que la de una película. Michel tenía un gran deseo de hacerlo, él no tenía dudas sobre mí, pero yo si me preguntaba cómo iba a hacer una película sin parlamentos. Tenía muchas dudas, generalmente las tengo y, de hecho, es mejor tenerlas para estar en esta carrera para hacerse buenas preguntas.

¿Cómo fue la preparación para este personaje tan diferente a los demás?

Me vi todas las películas posibles. Todas las de Douglas Fairbanks, las de Keaton, Chapliny los films italianos. Vi muchas fotos de los años 20. Fue entrar en la transformación, ponerme el pequeño bigote, y después imaginarme como una estrella del cine de los años 20, era cuestión de hacer mi propio fantasma, de creerme en el plató. Ahora bien, yo lo que cuento no es el personaje, sino las escenas, las secuencias, porque es más importante interpretar la historia que el personaje mismo. El personaje físicamente ya lo había creado, comprendí quién era, lo que quería, y después las cosas se escapan, todo se vuelve muy instintivo, no es tan pensado.

¿Qué fue lo que más lo tocó, de su personaje George Valentin?

Su dignidad, su convicción a pesar de que parezca arrogante. El hecho de que asiste a esa mala noticia, la aparición del cine hablado que es todo un shock para un actor como él. Este hombre se resiste, decide continuar y tener fé en lo que hace. Es alguien respetable. Creo que fue el calor y el frio. Las dos maneras de interpretar a este personaje, primero en su gloria, a la Douglas Fairbanks y después en la bajada. Eso fue lo que más me gustó, esa curva por la que pasa. Es reunir esos dos polos en una misma película.

¿ Qué aprendió con ‘El artista’?

Un nuevo lenguaje del cuerpo, una manera de actuar diferente. Aprendí a tenerme más confianza, a divertirme todos los días, a seguir mi instinto, a relajarme. Trabajar mucho al principio, para disfrutar mucho después. Fue increíble poder trabajar con todos esos artistas americanos, y además poder filmar aquí en Hollywood, fue una gran oportunidad. Pero fue la confianza lo más importante, que de hecho mejora cada vez que hago una película.

¿Qué significó filmar en Hollywood, qué tan diferente es de hacerlo en Francia?

No sólo fue filmar en Hollywood sino vivir en Hollywood. Era mi primera vez en Los Ángeles y aquí viví durante tres meses. Entonces me adapté a la ciudad, comencé a crear hábitos, me encantaba manejar en el atardecer, llegar al estudio a las 5 a.m., encontrarme con el equipo americano. Por la noche volvía a casa, pasaba por el supermercado. Tenía un placer muy simple de turista y tenía la impresión de descubrir algo nuevo todos los días. Los Ángeles tiene una energía muy especial, sobre todo para los actores. Fue emocionante.

¿Qué hace una película muda que no pueda hacer una con parlamentos?

Ehhh. No lo sé. Pienso que es una nueva manera de acercarse a la pantalla, una nueva manera visual y emocional que uno no puede explicar muy bien. Es pura sensación, hay una relación con el público más carnal en una película muda, al menos esa es mi sensación.

¿Hubo roles que hubiera querido y no consiguió porque su rostro era demasiado expresivo?

Jajaja. Seguramente. En Francia las etiquetas son muy fuertes y si a uno lo ven como un actor de comedia, no lo imaginan en otros registros, a pesar de que ahora las cosas han empezado a cambiar un poco. Mi carrera se trata de hacer todo, de aceptar todos los riesgos. Pero en realidad nunca me han dicho eso, no que yo sepa.

Nominaciones y premios a un ritmo frenético. ¿No es un poco abrumador?

Es como una montaña rusa, a veces uno está en la luna y otras veces me siento muy cansado, uno pasa por ese tipo de fases. Creo que es normal, son unos golpes de adrenalina muy fuertes, todas esas alfombras rojas, son momentos increíbles que no corresponden a una vida normal. Desde hace cinco meses lo he estado viviendo, estamos en modo de estar presentes, de creer, pero es cierto que puede llegar a ser abrumador pero es una cuestión mental. Tenemos mucha suerte pero hay que respirar cada 10 minutos para permanecer de buen humor.

¿Hay posibilidad de seguir trabajando en Hollywood ?

Si me gustaría, de hecho tengo varias ideas. Pero no hay que acelerar nada, hay que tener en cuenta que soy un actor francés y eso ya es difícil. Pero estoy abierto a recibir buenas propuestas. No pienso mucho en eso por ahora, creo que hay que ir hasta el final de este largo proyecto en la que nos embarcamos.

¿Es difícil quitarse los personajes de encima?

No tengo ningún problema con eso. Los personajes se quedan en la película y no me acompañan después en mi vida.