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Johnny Knoxville, el rey de los idiotas

Por
Redacción Shock

Hace ya casi diez años, una pandilla de descerebrados se hizo famosa en una serie de televisión por romperse las bolas con mazos y patadas. Tontos muy tontos que, saltando en motos miniatura sobre ríos congelados o metiéndose sanguijuelas hasta lo más profundo de sus narices, crearon un producto estúpidamente exitoso en el mundo entero: Jackass. El amo de esa pandilla de rutinas escatológicas es Johnny Knoxville, un tipo común y corriente que vio en las malas ideas la oportunidad perfecta para ser alguien reconocido, en la tele, el cine y las salas de emergencias.

Y por estúpido que parezca, lo consiguió.

Con Spike Jonze, el célebre director de videoclips y cintas como Adaptation, y Jeff Tremaine, al mando de las tres versiones cinematográficas de Jackass, Knoxville se lanzó a grabar tanto dolor como fuera posible para transmitirlo en MTV. Y para conseguir las mejores tomas, siempre fue él mismo quien se sometió al régimen de imbecilidad con el que Jackass desafió cañones, toros, cabras, pistolas de paintball y bazucas-vibradoras, entre otras muchas armas letales.

Hoy tiene 39 años y sigue siendo un “tarado” que se infla los bolsillos a punta de totazos, pedos y madrazos. Pruebas que por supuesto no miden su hombría y mucho menos su coeficiente intelectual, pero que le dieron el trono como el único y más grande Rey de los idiotas.

Tenemos que preguntarle por qué. ¿Por qué sigue haciendo Jackass después de tanto tiempo? ¿No ha tenido suficiente?
Johnny Knoxville: Porque nada es tan divertido como hacer Jackass. Lo creamos hace muchos años con mis amigos y ya somos una familia que vive de esto. Amamos hacer estupideces. Yo, por ejemplo, ahora mismo lo disfruto más que antes pues cada vez es más especial. En la primera película no estaba ni siquiera cerca de eso. Grabamos en Florida por cuarenta días y me aparecí en el set diez veces. Me arrepiento de no haber estado más tiempo. En esta tercera no me perdí uno solo de los spots.

¿No se siente cansado?
Para nada. Claramente hemos sentido mucho dolor, hemos ido al hospital un par de veces, pero es como es. No me preocupo por lo que pueda pasar mientras estamos filmando y el tiempo no existe cuando enciendes la cámara.

¿Y lleva la cuenta de sus visitas a la sala de emergencias?
Usualmente visito tres o cuatro veces el hospital por película, pero con el paso del tiempo y del trato que le damos, el cuerpo está cada vez más preparado para cualquier cosa que se nos ocurra. Bueno, ahora mismo tengo una lesión detrás de la cabeza por un golpe hace un par de días, pero nada grave (risas).

¿Cuál de los chicos que hacen parte del crew es el que más ha sufrido con Jackass?
No lo sé en realidad. La verdad todos hemos pasado por mucho dolor (risas) y en realidad cada uno de nosotros ha tenido que visitar el hospital por distintas lesiones, así que no sabría decirles si existe un ganador. Quizás todos somos ganadores… o perdedores.

¿Cuántos dientes ha perdido Ehren McGhehey, el llamado ‘hombre sin miedo’ de Jackass?
(Risas) No tengo idea. Desde que empezamos a hacer el show ha perdido muchos. En realidad es impresionante cómo siguen apareciendo y desapareciendo dientes en su boca.

Se podría decir que usted tiene una fascinación con los animales grandes como búfalos, toros y burros, así como por las personas pequeñas como Wee Man. ¿Cuál de todos le ha dado el mejor -o el peor- golpe?
(Risas) Definitivamente los toros. Son los mejores para grabar. Te dan exactamente lo que quieres. Ellos tratarán de matarte y todo lo que debes hacer es mantenerlos frente a las cámaras, que no es tarea fácil tampoco. Los toros odian la gente y nosotros los amamos por eso. Son perfectos para el show. Mejores que Weeman en ocasiones.

En la nueva película hay una secuencia en la se libra una pelea salvaje con enanos por doquier. ¿La creó para el show o en verdad alguna vez vio algo parecido?
Para nada. Nunca he visto algo como eso. Lo diseñamos exclusivamente para la película y quiero contarles algo: teníamos un pony, un pequeño pony, que iba a entrar al bar con uno de los policías, pero infortunadamente se asustó y no quiso hacerlo. Hubiera sido increíble que hubiera entrado. 

También en la versión 3D Steve-O hace bungee jumping en un baño portátil repleto de excremento de perro… Sin comentarios.
¡Oh por Dios! No solo era mierda de perro, también había humana. Fue asqueroso. Cuando decidimos hacerlo, hubo muchos del crew que se auto invitaron para dejar una parte de sí en esta cabina (risas).

Por cierto, ¿a quién se le ocurren todas esas ‘estupideces’?
(Risas) Es un trabajo que hacemos de la mano entre Jeff Bridges, el director, y yo. Nos sentamos y decidimos qué se hará, quién lo hará y en dónde lo hará. Y junto a los productores revisamos quién de los chicos se verá mejor haciendo cada cosa.

¿Se arrepiente de haber hecho alguna tontería en especial?
Creo que no debí haber hecho ninguna de las cosas que he hecho para Jackass (risas). La mayoría de las cosas que han visto durante toda la historia del show son simplemente muy malas ideas.

¿Y cuál de esas ‘malas ideas’ no repetiría jamás?
No lo sé. Luego de todo lo que ya he hecho es fácil hacer cualquier otra cosa, además, siendo Jackass algo que disfruto hacer, no me puedo negar a nada. Soy algo así como el hombre que siempre dice sí.

¿Cuál ha sido su mayor dolor?
Me quebré el pene una vez. No sé manejar motocicleta pero intenté hacer un backflip a más de diez metros de altura. Cuando ya estaba en el suelo la moto me cayó encima. Fue hace tres años y aún debo meterme un catéter de varios centímetros por el pene para orinar, así se evita la formación de tejido en la cicatrización. Fue extremadamente doloroso pero mi pene aún funciona bien, así que no se preocupen.

En los créditos aparecen imágenes suyas de cuando era joven. ¿Cómo era su vida antes de Jackass?
Crecí con mi padre, que era un gran bromista. Hacía bromas todo el tiempo, a la familia y a sus compañeros de trabajo. En su compañía les jugaba bromas terribles a todos los empleados. Así que aprendí mucho de él y decidí convertir esta vocación en una carrera.

¿Sabe cuántos ‘fucks’ hay en la película?
(Risas) Nunca le puse atención a nuestro lenguaje hasta que vi la película en Tennessee con mi familia. Mi mamá estaba sentada a mi lado. Cada vez que alguno abría la boca y decía todo lo que decía, yo solo pensaba ¡Oh, no puede ser! Me sentí muy avergonzado. Te juro que nunca me había sentido tan avergonzado en mi vida como ese día.

Y hablando de madres, las nuestras nos sorprendían viendo Jackass y preguntaban escandalizadas: “¿Cómo hacen esos muchachos para hacer tantas bobadas? ¿Están borrachos, drogados?”.
Díganles a sus mamás que todo lo que hacemos, lo hacemos estando totalmente sobrios. No queremos a nadie inconsciente cuando estamos grabando. Creo que lo que hacemos nos parece muy divertido y tratamos de no pensar en el dolor que nos causará. Bueno, al menos  personalmente eso trato.

Después de tantos años, ¿se considera un profesional o un perfecto idiota?
Creo que los dos. Hice de Jackass una carrera siendo un completo idiota.