Se encuentra usted aquí

La cara oculta de Martina García

Por
Redacción Shock

'La cara oculta', su segunda película, llega a las salas de cine con el firme propósito de meterse en la mente del espectador y revolvérsela de tal manera, con una historia que nos sorprende todo el tiempo y nos hace sufrir con los personajes, a pesar de que traicionen nuestra confianza, una y otra vez.

Un paso valioso para el cine de género en nuestro país, que nos enruta nuevamente en una historia lejana del imaginario del cine 'made in Colombia', en el que predomina lo marginal, los dramas sociales y la necesidad de proyectar como sea lo que supuestamente es ser colombiano.

Andi Baiz lo tiene claro y nos invita a seguirlo en este thriller psicológico protagonizado por los españoles Quim Gutiérrez y Clara Lago, y nuestra compatriota Martina García.

Una historia que trata sobre la desaparición de Belén, la esposa de un músico que dirige la Orquesta Filarmónica de Bogotá (Adrián), y toda una serie de problemáticas que se generan por la aparición de una nueva mujer en la vida del artista (Fabiana).

Aprovechamos la visita de Martina García a Colombia y nos sentamos con ella una hora para hablar de su participación en la primera película colombiana del año.

Shock: Su personaje en 'La Cara Oculta' es tierno pero a su vez peligroso. ¿Cómo describe a  Fabiana, de dónde la sale esa maldad?

Martina: Lo interesante del personaje era no caer en el rol de la mala obvia y que el público no lo descubriera desde el principio. Es un personaje un poco masculino en su forma de vestir, pero también tiene un lado infantil; le asusta que se vaya la luz, hasta su sombra y disfruta por ejemplo como niña saltando en la cama. Pero no es que sea mala, sino que las circunstancias hacen que se enfrente a un dilema moral sobre lo que está bien y está mal, porque ella va a perder lo que quiere si hace lo correcto.

¿Cómo fue el proceso de construcción del personaje con Andi Baiz?

Hay directores que te dejan encontrar el tono de cada personaje y aportarle mucho, y otros que son más estrictos y te muestran el camino, te dicen lo que debes hacer. Con Andi es un punto equilibrado, le gusta respetar el guión, pero además busca la espontaneidad. El guión te enruta, pero cada personaje te habla diferente y te muestra por donde abordarlo. En el caso de Fabiana primero le buscamos el lado masculino, fuerte, con influencia directa de su papá, pero por otro lado quisimos mostrar su fragilidad.Un contraste entre los rasgos fuertes y la ingenuidad. Yo lo construí rebuscando mucho en mis miedos.

¿Y cuáles son esos miedos?

Muchos. Soy muy claustrofóbica, le tengo miedo a la soledad extrema, a perder a la persona que amo, no estoy nada preparada.

¿Usted está radicada en Europa. Por qué decide aceptar nuevamente un papel en una película colombiana?

Volver a trabajar con Andi Baiz fue clave, disfruté mucho el rodaje con él en 'Satanás'. Además me encanta la historia y el thriller psicológico es uno de mis géneros favoritos. Es la primera oportunidad que tengo de trabajar en una historia de este tipo, siento una fascinación con el jugar con la mente humana, el  descontrol, los cambios inesperados, el lado perverso del personaje.

Cuando uno ve la película descubre gratamente que en una buena parte de ella usted aparece desnuda. Luego de digerirlo, uno se pregunta, ¿si era necesario?

Eso lo hablamos mucho con el director. En este caso ella se está bañando la mitad de la película y sería muy raro que tuviera ropa (risas). Es algo muy natural, como un vestuario más de la película. Además era necesario para la historia, porque todo lo que sucede tiene que ver con el agua, es el medio de comunicación entre los personajes.

Definitivamente el personaje de Belén interpretado por Clara Lago es el más intenso, el que tiene mayores matices. ¿Le hubiera gustado tener ese papel?

Me hubiera encantado. Amo mis personajes, pero siempre me enamoro del de los demás. En 'Rabia' por ejemplo me hubiera gustado ser el hombre, José María. Eso también me pasó con Damián Alcázar en 'Satanás', recuerdo que me quedaba mirándolo disfrutando de su interpretación. En esta ocasión no es la excepción. Todos los personajes son un reto enorme, pero hay algunos para lucirse y aún no me ha tocado uno de esos. Ya vendrá el momento, ahora me preparo para cuando llegue.

¿Qué tanta relevancia tiene para usted el que 'La cara oculta' sea una coproducción entre Colombia y España?

Es muy bonito porque soy colombiana, pero gran parte de mi carrera se la debo a España y está en mi corazón.

Hubo algo de polémica en España con el tráiler de 'La cara oculta' por ser muy revelador. Mi recomendación para el espectador que quiere ir a 'La Cara Oculta' es también no ver el tráiler, porque es evidente que la cinta quiere ocultar cosas que el tráiler muestra. ¿Usted piensa lo mismo?

A todos nos tomó por sorpresa el tráiler tan explícito, pero también es una manera de narrar. Uno muchas veces ya sabe a quién mataron, pero de todas maneras te da curiosidad y quieres saber quién fue. En España lo criticaron mucho, pero nos fue muy bien en taquilla. Fue una decisión que le concierne a Fox y esperamos que en Colombia también funcione la estrategia.

¿Le gusta que en Colombia también haya espacio para el cine de género?

Claro, aquí deberían hacerse películas de todos los géneros.Durante mucho tiempo se le ha apostado al drama social, pero no debería haber un género al que la gente se refiriera como cine colombiano. Hay personas que dicen que no le gusta este tipo de cine, pero ¿qué es esa catalogación?, debería ser indefinible. Lo que está pasando ahora es muy bonito, que bueno que existan propuestas para todos los públicos. No he tenido la oportunidad de verlas todas por la distancia, pero sé que hay propuestas interesantes, muy internacionales. Hay que integrarse al mundo y eso sucede con 'La cara oculta'. Da igual dónde ocurre, es una metáfora del amor y las pasiones humanas; un poco fatalista, eso sí, porque uno queda con el sabor de que el amor no existe, que no se puede confiar en nadie, que todos mienten y todos tontean.

En su carrera ha trabajado con directores de varias nacionalidades y rodado películas de diversos géneros, pero, ¿cuál es la cinta más importante de su carrera?

Aunque mi papel soñado no ha llegado todavía, todos han traído cosas muy positivas. Casi siempre estoy promocionando una película, cuando empiezo a rodar la otra. A todas les debo algo. Pero sin duda hay unas más importantes que otras. Por ejemplo para mí  'Perder es cuestión de método' fue determinante, fue mi comienzo. Después 'Satanás'  me dio mucho a pesar de que fue un papel pequeño, porque trabajar Damián Alcazar  fue una gran experiencia. Por su parte 'Rabia' me dio mucha notoriedad en París. El mundo está ahí y uno es el que decide para dónde se dirige, o se deja llevar por donde lo lleva la vida. Tuve en un momento de mi carrera la posibilidad de irme a trabajar a los Estados Unidos y a Europa, y me decidí por la segunda opción. Creo que me ha ido bien, estoy contenta. Ahora quién sabe a dónde me lleve 'La cara oculta'.