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La chatarra convertida en arte en el Museo Nacional

Por
Redacción Shock

Según dijo hoy Juan Carlos Osorio, uno de los curadores invitados, la muestra forma parte de un marco de exposiciones que se llama Homenajes Nacionales, un programa que pretende presentar obras de los grandes artistas colombianos.

"La idea es proponer una exposición con una mirada diferente hecha por curadores invitados que proponga una curaduría diferente a las que hace el museo", aseveró Osorio.

Feliza Bursztyn fue una artista bogotana nacida en 1933 y fallecida en 1982 que, después de estudiar pintura en Nueva York y escultura en París, comenzó a trabajar la chatarra a principios de la década de los 60.

"Cuando regresó a Colombia no encontró los materiales con los que quería trabajar y entonces volvió a París, donde su maestro le dijo que trabajara con lo que encontrara. Comenzó pues a explorar la chatarra y un poco después el acero inoxidable", explicó Manuela Ochoa, curadora de la muestra.

Ochoa también destacó la importancia de la vida y obra de Feliza, pues "fue una persona que abrió muchos caminos en el arte nacional, empezando por su condición de mujer. Ella explora materiales que nadie había tratado de modelar y mucho menos con algo que es considerado basura o tal vez sucio".

Y así recuerdan a Feliza: una persona que no le gustaba hablar del significado de su obra, caracterizada siempre por sus carcajadas, su forma de vestir y su relación con los medios de comunicación, que en innumerables ocasiones tuvieron que contentarse con sus respuestas monosilábicas.

"Ella iba de paseo por las chatarrerías de la ciudad y escogía los materiales que le llamaban la atención como un escultor viendo las formas atractivas", cuenta el curador Camilo Leyva, "y con eso hacía las composiciones", convirtiendo de esta forma la chatarra en una forma de arte llena de polémica.