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La Justicia llegará a Bogotá

Por
Redacción Shock

Hace algunos años llegó la salvación. Y llegó, como suele hacerlo, en forma de cruz. En una pista agotada en una electrónica soft, especialmente una escena francesa anquilosada en un house casi rosa, una cruz iluminada aterrizó, soberbia, trayendo la redención a los hombres: electrónica impía, pagana, cojonuda.

Diversión nihilista y hardcore. Con una actitud metalerísima y mesiánica, innovaciones musicales hasta el momento inexploradas (sin los súper bajos de Justice no existiría Skrillex), un agudo sentido de la fiesta que quedó demostrado desde su primer remix, el de Never be Alone de Simian en 2003, unos shows peligrosísimos que trajeron a la electrónica toda la demencia y el descontrol de los años más destructivos del thrash, y en general, un concepto artístico épico (famosos son sus espectáculos sobre una torre de amplificadores Marshall coronada por su gigantesca cruz), el dúo compuesto por Gaspard Augé y Xavier De Rosnay, alumnos de la genial disquera francesa Ed Banger (ellos mismos son manejados por su dueño, Pedro Winter, quien manejó a Daft Punk hasta llevar al dúo robótico a la cima) propagó un mensaje de música y perdición. Lanzado en el 2007 ante una ola inusitada de celebración crítica, su álbum debut † (Cross) fue también una afirmación: con ellos y canciones como D.A.N.C.E, Stress o Genesis, nada importaba más que perderse en el fondo de los beats más apocalípticos. Con este par de franchutes, el electropunk encontró sus posterboys favoritos, y comenzó entonces la fascinación de los hipsters más radicales (los menos estaban embadurnándose con MGMT) con los chicos de las chaquetas de cuero negro. Por fin, se vislumbraba la joya de la corona de la nueva generación. Luego de una extensa gira mundial que los tuvo alumbrando la cúpula de carteles como los del Sonar, Coachella y Roskilde, culminada con un capítulo demente y excesivo titulado A Cross the Universe en Estados Unidos (registrado en el CD/DVD homónimo, de 2008), sobrevino el silencio. El dueto se guardó para sacar adelante el que sería su segundo trabajo discográfico, Audio Video Disco, que tiró al aire en octubre de 2011. A diferencia del anterior, que era oscuro, súper efectista y muy pesado en términos de beat, se trataba de un disco más poppy, más liviano, deep y ciertamente melódico. Seis meses después de lanzar este trabajo y a punto de presentarlo en Colombia, charlamos con los franceses.

Comenzamos, como es debido, con una pregunta tonta.

Su logo es una cruz como la de Jesús. ¿Justice es una banda cristiana? (Es una broma). De hecho, ¿les han preguntado esto alguna vez?
Sí, nos han preguntado esto un montón… y es justo. Pero Justice es tan cristiano como un árbol de Navidad. Para nosotros, la cruz es más que todo un símbolo fuerte de congregación. Un símbolo pop muy poderoso.

¿De dónde surgen estos conceptos artísticos de Justice como la cruz?
Pasamos las 24 horas del día de los siete días de la semana juntos, y siempre estamos hablando sobre lo que podríamos hacer, acumulando ideas. Lo que hacemos es el resultado de una lluvia de ideas permanente.

Teniendo en cuenta la naturaleza de Cross, su disco debut, un álbum fuerte, violento y ruidoso, el directo de Justice era también como un puño en la cara.  ¿Cómo es el show de Justice actualmente teniendo en cuenta que el nuevo álbum es más gentil y poppy?
Audio Video Disco es menos agresivo que nuestro primer álbum, pero eso no necesariamente significa que sea más gentil; de hecho, el show en vivo les dará una buena ilustración de eso…. jeje.

Pero, sin duda, del primer al segundo disco ustedes evolucionaron de un sonido pesado a un sonido más pop. ¿De dónde vino ese cambio?
Sentimos que el primer álbum fue más agresivo pero no más pesado que el nuevo. Audio Video Disco es un disco más relajado, pero estamos convencidos de que se puede ser poderoso sin necesidad de ser agresivo. La música puede ser fuerte y liviana a la vez y, de hecho, esa es la idea principal detrás de este álbum.

Con Cross, ustedes llevaron la música electrónica a un terreno totalmente distinto y sin duda, le subieron el nivel. ¿En dónde creen que estuvo la clave para lograrlo? Y en cuanto a la música que están produciendo ahora, ¿pretenden lograr el mismo impacto en términos de innovación?
Nos cuesta mucho trabajo opinar sobre nuestra música. Es muy difícil sentar una opinión sobre lo que hicimos hace cuatro años y más difícil aún hacer un comentario sobre la que estamos haciendo hoy. Pero nos alegra que opinen eso de lo que hicimos. Gracias.

Después de ser tan aclamados por su primer trabajo y por sus conciertos en vivo, ¿sintieron algún tipo de presión a la hora de confeccionar un nuevo álbum? ¿De repente la necesidad de llenar las expectativas de otros y no las suyas?
No. Y, de hecho, siempre hemos trabajado libres de la intención de satisfacer o llenar alguna expectativa, simplemente porque nunca sabemos bien lo que la gente espera de nosotros. No sabemos bien dónde estuvo el éxito de Justice. ¿Fue acaso We are your Friends? ¿D.A.N.C.E? ¿Strees? No sabemos… El simple hecho de que lo que hacemos haya encontrado una audiencia es una razón suficiente para motivarnos a seguir haciendo música con un ciento por ciento de libertad y sin presión.

Alguna vez dijeron que sentían que Cross era a la noche lo que Audio Video Disco era al día. ¿Qué quisieron decir con esto?
Hablamos del estilo de producción. Este último disco es más seco, liviano y de cierta manera más crudo, tiene menos efectos.

Tienen una actitud súper rockera. ¿Se podría decir que Justice es un acto rockero?
Nunca hemos pensado en nosotros como rockeros. Usamos muchos elementos del rock, principalmente elementos visuales bien sea en el escenario o en el arte de nuestros discos, pero no pensamos que nuestra música sea rock ni nada. Es solo música global. Música de hoy.

¿Cómo es ese “hoy” de Justice?
Nuestro hoy es lo que sentimos como natural, lo que realmente queremos hacer, ver y oír, sin necesidad de ser retro o futuristas.

¿Qué es el pop para Justice?
Todo lo que nos gusta oír.

¿Cuáles son sus actuales obsesiones artísticas como banda?
¿Nuestras obsesiones artísticas? Transmitir emociones simples pero poderosas. Eso, y ser radicales.

¿Qué es lo mejor de ser Justice?
Hacer lo que amamos y con las personas que amamos todos los días.