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La mala hora de Cuevana

Por
Redacción Shock
Dos encapuchados recibieron a quienes el pasado domingo 20 de noviembre quisieron reproducir algún contenido a través de Cuevana “El sitio de Cuevana ha sido hackeado y la información de más de dos millones de usuarios ha sido comprometida” decían los responsables de congelar el tráfico de la página por algunas horas. Cuevana.tv, el grande en América Latina en reproducciones online de series y películas, contraatacó y rehabilitó el funcionamiento del portal y al tiempo lanzó apartes de su nueva imagen.

Pero los bombardeos no pararon, este miércoles se conoció que un juez civil de Argentina ordenó a la Secretaría de Comunicaciones y a la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC) de ese país, que bloqueen los enlaces para la reproducción de las series ‘Falling Skies’, ‘Bric’ y ‘26 personas para salvar el mundo’ que pertenecen a la cadena Turner. De no respetar la decisión, Cuevana tendría que asumir una multa de mil pesos diarios.

A la demanda de Turner se le sumó la que el canal estadounidense HBO presentó a otro juzgado en Buenos Aires argumentando la infracción de la Ley de Propiedad Intelectual.

A través de una entrevista concedida al diario argentino Página 12, Tomás Escobar, de 22 años, uno de los creadores de sitio, – y quién desde 2009, solo ha entregado tres declaraciones a la prensa- catalogó los bloqueos como censura que podría tener detrás fines políticos y económicos y dijo desconocer los argumentos de HBO “La verdad, no sé bien de qué se trata lo de HBO. Sé que han presentado la causa. Pero no puedo saber lo que dice porque no me ha llegado. Desconozco cuál es el objeto de la denuncia, hay que comprobar que lo que están alegando sea cierto y se procederá como corresponde”.

¿Se acerca el fin?

El popular sitio es más que los supuestos dos millones de usuarios de los que hablan los encapuchados. En poco más de un año y medio, su tráfico registra más de medio millón de visitas diarias, 250.000 espectadores registrados, y un incremento de usuarios de un 40 por ciento al mes. Cuevana.tv ha revolucionado la forma de consumir cine y series online por medio de una ordenada plataforma que incluye un amplio portafolio de contenidos audiovisuales afines a cualquier gusto y que se consumen en fuertemente Argentina, México, Chile, Colombia, España y Estados Unidos.

Pero el riesgo de su cierre es inminente, su popularidad ha puesto al sitio en la mira de los defensores de derechos de autor y de quienes dentro del mercado buscan competirle pero cobrando suscripciones que financien además el pago de derechos de reproducción. La BBC Mundo reseñó cómo tres de las principales empresas de telefonía de Argentina (Telefónica, Telecom y Claro) acaban de lanzar sus propios sitios de oferta de televisión y cine online por pago a lo que se le suma el arribo a ese país de Netflix, la mayor empresa de este tipo.

Aunque su bandera ha sido justificar que el sitio no almacena contenidos para que los usuarios los descarguen, sino que sirve de vínculo para que sus visitantes disfruten a través de streaming el material cargado por otros en la web, los creadores de Cuevana.tv quizá podría correr la suerte de los de Napster, Kazaa y LimeWire, algunos de los cuales fueron condenados por hacer parte de la cadena que permite que se produzca el delito de violación de la propiedad intelectual, hoy en pleno estudio de redefinición internacional.

El caso Cuevana deja en evidencia la poca reglamentación que existe frente la protección de derechos de autor en la web y se convierte en otra muestra de cómo las ideas de jóvenes -que a veces ni superan los 20 años-, ponen a tambalear la industria audiovisual y abren de nuevo el debate sobre lo que es o no ilegal en el ciberespacio.