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Lady punk, la tendencia rebelde de la moda

Por
Redacción Shock

El pantalón pitillo, la cazadora de cuero negra con tachuelas y la camiseta rota, raída y aderezada con imperdibles, reivindican la estética punk, que abanderaron las jóvenes en los conciertos de la banda Sex Pistols allá por la década de los 70, en los distritos más rebeldes londinenses.

Hoy, Nancy Spungen, novia del bajista de la mítica banda, se convierte en un icono de la moda y su “look” sirve de inspiración a diseñadores como Balmain, Balenciaga, Jean Paul Gaultier o Chanel, que han apostado por subir a la pasarela la estética callejera del punk, eso sí, enriquecida con notas de glamour y con una buena dosis de lujo que da origen a un estilo “neo-punk” muy dulce.

Transgresora y rebelde, esta tendencia se hace un hueco entre los fabulosos diseños de encaje blanco, prendas de colores y patrones setenteros envueltos en un halo “folk”, e impone las minis, las transparencias y los tacones para mostrar su faceta más seductora.

Como rechazo a la sociedad convencional y al mundo de las buenas costumbres, el estilo “punk” nació en Londres en los años 70 con el fin de liberarse de esos corsés.

Así, los jóvenes diseñadores de St. Martin´s Collage of Art&Design a base de tachuelas, imperdibles, estampados de cuadros, camisetas raídas, grafitis y “chupas” de cuero plasmaron la ideología y carácter rebelde que corría de calle en calle en los barrios más decadentes y los suburbios de Londres. Unas propuestas a las que la diseñadora inglesa Vivienne Westwood también se sumó y abanderó en sus colecciones.

DULCE “PUNK"

Ni en sueños se hubiera imaginado jamás este movimiento que cuatro décadas después regresaría a las pasarelas más prestigiosas de la mano de grandes diseñadores como Chanel y Balenciaga, que han tomado prestada esa estética con la única intención de vestir a la mujer como una auténtica “lady”.

Este descarado “look” dulcificado se traduce en la calle en un “neo-punk” a base de pantalones pitillos con cremalleras, “trench” con pinchos dorados, cazadoras “biker” –modelo de cuero, entallada, adornada con tachuelas y bañada en colores como el negro o el rojo- top, faldas, botas Dr. Martens, camisas sin mangas y camisetas desgarradas y pintadas con agresivos grafitis reivindicativos.

Balmain propone “shorts” de napa desgastados, unas veces pintados y otras aderezados con metales, además de “leggings” conjuntados con camisetas sin mangas y anudadas, estética que complementa con zapatos de tacón o botas de corte militar.

Burberry Prorsum apuesta por un novedoso “punk” con gabardinas tres cuartos en tono beige y chapas de metal dorada, mientras que Jean Paul Gaultier prefiere pitillos desgastados con efecto lavado lejía, camisetas negras con sofisticas aperturas unidas con imperdibles y cazadora de cuerpo con amplias solapas aderezadas de tachuelas.

Por su parte, Kart Lagerfeld, para Chanel, juega con patrones transgresores de corte romántico como “jeans” rotos, pantaloncitos cortos de cuero, tops de tirantes, jerseys de puntos cortos y guantes negros realzados con placas y hebillas metálicas.

Givenchy recurre a los chalecos con cremalleras doradas y minifalda negra, Gucci a los jerseys de punto adornados con flecos, y Bottega Veneta a los vestidos de red para reivindicar la estética de la banda Los Ramones.

Los complementos resultan imprescindibles, ya que añaden esa nota subversiva canalla y callejera que requiere el neo-punk. Alexander Mcqueen propone sandalias de tacón con remaches dorados y Valentino apuesta por bolsos tipo bandolera rematados con tachuelas.

Anillos de plata tamaño XXL, brazaletes con pinchos, collares con candado, cinturones con eslabones y medias de rejilla son una apuesta segura para un estilo “lady punk”.