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Lo nuevo de los Aterciopelados, un río que fluye

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Aterciopelados sigue imbatible, pese a los años. El dúo bogotano lanza al mercado su séptimo trabajo titulado Río, que está impregnado de mensajes ecologistas, referencias a las buenas vibraciones y a uno que otro hecho trásfuga, tan habituales en nuestra realidad. Apreciaciones de dos monstruos de la música.

En una antigua casa del tradicional barrio Teusaquillo nos encontramos con Andrea Echeverri y Héctor Buitrago. En el lugar, de dos pisos y remodelado al gusto del dúo bogotano, hay vírgenes, el grafiti de la serpiente que es la tapa de su nuevo álbum estampado en una pared, un pequeño cuarto que hace las veces de sala de ensayo y una frase escrita  en uno de los muros que dice “el ritual de lo habitual” y hace referencia al disco más importante de la agrupación norteamericana Janes Adiction. En medio de este ambiente, Los Aterciopelados abrieron sus mentes y sus corazones con Shock.

Shock: ¿Qué ha aportado al sonido de la banda el hecho de que cada uno haya trabajado en proyectos individuales?

Andrea: Esto es bueno porque, aunque tenemos muchas cosas en común en el campo creativo, cada uno tiene sus inquietudes. Lo positivo es que al explorar nuestras cosas, nos enfocamos en lo que es Aterciopelados y todo fluye, no es que nos hagamos un plan. Para este disco por ejemplo yo tenía escritas unas canciones y con Héctor concluimos que ya era hora de sacar un nuevo trabajo porque llevábamos dos años sin editar nuevo material.

¿Cómo manejan el balance entre lo femenino y lo masculino en el grupo?

Héctor: Hemos tratado de buscar un equilibrio, sin embargo, en cada disco es diferente. Igual es chistoso porque alguna gente piensa que muchas de las canciones que tienen un punto de vista masculino las he escrito yo cuando en realidad son creaciones de Andrea. También hay que tener en cuenta que las mujeres tienen un lado masculino y viceversa, simplemente lo que hacemos es jugar con esto, sin ponernos parámetros.

¿Qué temáticas manejan en Río?

Andrea: El disco tiene un tinte ecológico, cuando uno tiene hijos empieza a pensar en esas cosas con mayor conciencia, en la violencia, en el futuro. De pronto a uno en vida no le va a tocar que se inunde Barranquilla pero de pronto a nuestros hijos sí porque la cosa está tenaz. Tener hijos abre una nueva percepción y lo pone a uno a pensar que se debe hacer algo, generar un cambio así que desde el punto de vista temático el disco va por ese camino.

El hecho de que Andrea estuviera embarazada cuando grabaron el disco y la esposa de Héctor se encontrara en la misma situación, ¿influyó en el trabajo?

Héctor: Claro. La sensibilidad se afecta. Traer a alguien al mundo es una experiencia muy intensa y esto se tiene que ver reflejado en la música y las letras. En el nuevo disco hay dos canciones que se relacionan con el tema de dar vida, una es 28 que habla de una mujer que queda embarazada y narra lo bonito que es este proceso y Madre que es una canción dedicada a la tierra, a la fuerza femenina que da la vida.

¿Cómo fue el proceso de producción de Río?

Héctor: Lo hicimos en nuestro estudio, allí grabamos la mayoría de las cosas, menos la batería. Básicamente empecé a montar la parte electrónica después de tener todo el material. La idea que teníamos en este disco era experimentar con nuevas sonoridades, para esto nos juntamos con un grupo de música andina que se llama Kapari Walka, con Paito que es un maestro de la gaita, también participaron Samuel Alfonso que hace cantos difónicos y toca el arpa y el diyeridu y Goyo de Chobquibtown. Otra de las cosas interesantes fue la participación de Milagros (hija de Andrea) y otros niños en la canción Ataque de risa. La mezcla se hizo en Nueva York, específicamente la hizo Héctor Castillo que tocaba en Sentimiento Muerto. Estuvo bien chévere porque este proceso se realizó en un estudio maravilloso que es propiedad del músico contemporáneo Philip Glass.

Andrea: Ese proceso fue bien curioso, yo decidí no ir por estar embarazada. Fue horrible porque todo se hizo a larga distancia. Me mandaban la mezcla por la red, discutíamos sobre cómo iba quedando todo pero al final estamos bien satisfechos con el trabajo de Héctor Castillo. Él logró imprimirle al disco un sonido rock y análogo que la de un color bacano. Luego mandamos a masterizar todo por mail a otro estudio en Londres.

¿Cómo fue la relación con los músicos tradicionales?

Andrea: De alguna manera, eso ya se había hecho. En su disco, Héctor trabajó con varios folks. La verdad es algo extraño, a veces uno no se entiende ni en la conversada. Por poner un ejemplo, Paito vive en las Islas del Rosario y tiene costumbres bien diferentes a las de uno, eso es lo valioso. Además, el señor la supo hacer: grabó todo calmado y después Héctor pegó. Con los Walka ya habíamos trabajado en la versión de Vagabundear de Joan Manuel Serrat que va salir prensada en un homenaje, la canción quedó superbonita. Está chévere experimentar con diferentes músicas, lograr una conexión con artistas que tienen una formación tan diferente a la nuestra es bien especial.

¿Qué concepto visual se maneja el nuevo disco de Aterciopelados?

Héctor: Realizamos una convocatoria para hacer el arte del trabajo y ganó la grafitera Catalina Quintero. Ella propuso que la imagen del disco fuera la anaconda ancestral, que según algunos ritos indígenas amazónicos es la madre de la humanidad. Nos pareció bonita la conexión que tiene el nombre del disco con la serpiente, el agua, el río, todo se relaciona. La parte de la fotografía y la composición la hizo Omar Delgado que pertenecía al colectivo Excusado. Entre Catalina y Omar realizaron el video de Río, este fue un trabajo muy artesanal porque las animaciones que aparecen las hicieron en un vidrio y atrás se va la cuidad, así fue que lo grabaron.

Andrea: Simbólicamente la imagen del disco tiene varias cosas interesantes. Los grafitis que hace Catalina son pintados con vinilo y pincel así que podríamos decir que son  ecológicos porque no usa aerosol. Además, el concepto de grafiti es bien urbano aunque en este caso con la imagen de la anaconda se esté haciendo referencia a la naturaleza. La mezcla es bien sugerente porque, aunque somos seres urbanos, nos importa la naturaleza y estamos dispuestos a tratar de cambiar algunos hábitos diarios para que el medio ambiente no se siga degradando. Aunque el tema ecológico es bien contradictorio, por ejemplo, la industria discográfica es antiecológica, hacer revistas es antiecológico pero en lo posible lo que queremos decir es que podemos minimizar nuestro impacto, nuestra huella negativa en la tierra realizando actos simples como reciclar.

En los últimos discos de Aterciopelados han prescindido de la figura del gran súper productor y Héctor se ha encargado de esta tarea, ¿qué han ganado con esa experiencia?

Andrea: Hemos trabajado con grandes productores incluyendo a Federico López, Phill Manzanera y Andrés Levin, pero Héctor Vicente siempre estaba ahí, pegado a ver lo que estaban haciendo los manes. Ya después de que aprendió, pues nada, decidimos poner en práctica el “do it yourself” de la cultura punk. Traer a alguien a la intimidad de la banda no es tan fácil.

Héctor: Además la situación de la industria no está como para decir que se quiere grabar con tal productor, también hay una característica particular de Aterciopelados y es que tenemos un sonido que no es estándar, así que cuesta encontrar a la persona indicada aunque no descartamos la posibilidad de que los productores se acomoden a los presupuestos y podamos trabajar con alguno. Por ahora estamos bien y felices con los resultados.

Andrea: La música es un arte bien profundo, no es una cosa polichada y superguau, es como un desarrollo de los corazones, una semilla que se planta, se cuida, se riega y que llegue otro man que usted no conoce a podar es medio difícil. Nosotros fuimos afortunados porque con Phill y Andrés nos fue muy bien, son muy buena onda.

Río viene acompañado de acciones del grupo que se podrían calificar de activistas, ¿qué relación tiene Aterciopelados con el Referendo por el Agua?

Héctor: Arrancamos con el concepto de Río porque siempre hemos tenido esa preocupación por el agua, por la ecología, la realidad nos está mostrando que el problema del cambio climático y un montón de cosas como el derretimiento de los polos ya están acá. Es ingenuo decir que con una canción vamos a resucitar al río Bogotá pero por lo menos queremos tratar de reconciliarnos con nuestro río que está olvidado por todos. En cuanto al Referendo por el Agua, es una iniciativa de varias organizaciones ecologistas y del pueblo para consignar en la Constitución que el agua es un derecho de los seres vivos y que es un bien común y pertenece al país, lo que hemos hecho junto a varios artistas es apoyar la recolección de firmas para que el proyecto vaya a la Cámara. Este debate se inicia en marzo y lo más probable es que vamos a tocar deodamos trabajar con alguno. Por ahora estamos bien y felices con los resultados.

Andrea: La música es un arte bien profundo, no es una cosa polichada y superguau, es como un desarrollo de los corazones, una semilla que se planta, se cuida, se riega y que llegue otro man que usted no conoce a podar es medio difícil. Nosotros fuimos afortunados porque con Phill y Andrés nos fue muy bien, son muy buena onda.

Río viene acompañado de acciones del grupo que se podrían calificar de activistas, ¿qué relación tiene Aterciopelados con el Referendo por el Agua?

Héctor: Arrancamos con el concepto de Río porque siempre hemos tenido esa preocupación por el agua, por la ecología, la realidad nos está mostrando que el problema del cambio climático y un montón de cosas como el derretimiento de los polos ya están acá. Es ingenuo decir que con una canción vamos a resucitar al río Bogotá pero por lo menos queremos tratar de reconciliarnos con nuestro río que está olvidado por todos. En cuanto al Referendo por el Agua, es una iniciativa de varias organizaciones ecologistas y del pueblo para consignar en la Constitución que el agua es un derecho de los seres vivos y que es un bien común y pertenece al país, lo que hemos hecho junto a varios artistas es apoyar la recolección de firmas para que el proyecto vaya a la Cámara. Este debate se inicia en marzo y lo más probable es que vamos a tocar de nuevo para darle fuerza. Seguro van a haber obstáculos para que esto se consigne en la Constitución, pero nosotros estaremos firmes apoyando el proyecto.

En el disco hay una canción que se llama Tomate en la cual hablan de una libreta donde un tipo sabio toma apuntes, ¿nos pueden hablar del sentido del track?

Andrea: El tipo es Phill Manzanera, eso fue en 1993, cuando estuvimos grabando La pipa de la paz. El estudio de él queda como a media hora de Londres, en un sitio que se llama Virginia Waters y durante las sesiones Phill siempre estaba anotando cosas en su libreta que pesábamos eran verdades cósmicas. Un día dejó la libreta por ahí y corrimos a ver qué tanto escribía y ¡oh sorpresa!, era la lista de los víveres que tenía que llevar pa’ la casa.  Al final, lo que Manzanera escribía si eran verdades cósmicas y la canción tiene ese sentimiento porque después de tanto recorrido,  uno se da cuenta que en realidad las cosas verdaderas son la familia, la casa, lo cotidiano, la armonía que uno logre tener con su pareja y sus hijos, estuvo muy divertido eso de la libreta, se pasó bien.

¿Qué planes tienen para la promoción del disco?

Héctor: Ya estamos montando canciones y mirando cómo nos inventamos una escenografía diferente a las que hemos hecho pero que salga barata. Vamos a tocar gran parte del material nuevo y creemos que estamos sonando muy bien.  Estamos felices con el disco porque quedó bien musculoso y creo que en vivo va a sonar bien potente. En marzo vamos a hacer el lanzamiento en Colombia y en abril nos vamos a tocar a Estados Unidos. Otra cosa muy chévere es que aunque estamos firmados con Nacional Records vamos a tener la posibilidad de hacer la distribución por medio de Entrecasa, que es nuestro sello discográfico. 

Destacados

Aunque el sonido de Río es difícil de catalogar, cada canción explora estilos y sonoridades diferentes, se podría decir que el disco está enmarcado dentro del pop experimental y que posee un sonido y una producción impecables.

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