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Los Rebeldes del fútbol en Cartagena

Por
Redacción Shock

Fútbol, cine y política presentes en el pasado FICCI. “Los rebeldes del fútbol” es un documental que muestra cómo cinco estrellas del campo de juego pusieron el dedo en la llaga de sus respectivos países. Entrevista con sus protagonistas.

Uno de los invitados estrella al Festival de Cine de Cartagena fue el futbolista francés Eric Cantona quien vino a presentar “Los rebeldes del fútbol”: un documental dirigido por Gilles Perez y Gilles Rof que cuenta los casos de cinco jugadores de distintas partes del mundo que en su momento aprovecharon su fama para pronunciarse en contra de los
regímenes de los países.

El largometraje cuenta los casos de Didier Drogba (vocero por la reconciliación nacional en Costa de Marfil), Sócrates (activista por la democracia en el Brasil de los 70 y 80), Carlos Caszely (crítico de la tiranía del dictador chileno Augusto Pinochet), Rachid Mekloufi (uno de los primeros integrantes de la selección de Argelia, respaldando el proceso independentista de este país del control francés) y de Predrag Pasic (defensor de la unión entre las diferentes etnias en la antigua Yugoslavia).

El filme no solo vino al pasado FICCI para tener una función durante las Galas del festival, sino que también sirvió para que Cantona, Gilles Pérez y Carlos Caszely, visitaran los barrios más pobres de la ciudad y compartieran con los niños. Cinco inspiradores ejemplos que demuestra que el fútbol es mucho más que un deporte y trasciende hasta convertirse en un arma social, es lo que presenta una producción que en Cartagena tuvo su primera exhibición en América Latina.

Ahora el reto de sus productores es encontrar más canales de distribución que tanto en cine y televisión colombiana, se arriesguen a darle espacio a este manifiesto en contra de la tiranía y los excesos del poder.

El fútbol hoy se ha convertido mucho en un fenómeno de mercadeo, hay casos de corrupción en la misma FIFA y los jugadores se preocupan por ganar astronómicos sueldos. ¿Creen que se ha perdido ese compromiso social de antes? ¿Qué se puede hacer para recuperarlo?

Eric Cantona: En el documental hablamos de futbolistas que han hecho grandes cosas en momentos difíciles en sus países. Han luchado y han puesto sus vidas en riesgo. Los escándalos que vemos hoy en fútbol también los vemos en política, en negocios, todos los días, en todo lado. El fútbol apenas es un reflejo de la sociedad, no es diferente.
Buscamos muchos futbolistas que no se han dejado contagiar de la enfermedad social, sino que están involucrados en procesos sociales y humanos importantes. Así
encontramos gente excepcional como Carlos, como Sócrates, como Predrag Pasic, como Rachid Mekloufi. Así es la vida, es difícil encontrar gente valiente, que tenga los ojos abiertos hacia lo que pasa en el mundo, sobre todo cuando has sido afortunado, estás bien económicamente y puedes hacer negocios. Por eso es importante que la gente se arriesgue, pues honran el legado y la memoria de sus familiares, de sus países, y también es importante para los jóvenes.

Gilles Perez: Es verdad que culpamos al fútbol de todos los pecados del mundo entero, pero solo es una expresión de una vida social. Cuando tenemos una sociedad siempre va a haber cosas feas, pero también hay “pequeñas flores”, como dice Eric en el documental, que nacen, crecen y dicen algo más. Ellos sí han tenido los ojos abiertos sobre la realidad social y política de sus países. Ese es el mensaje de este documental. Hay que aprovechar la fama y la relevancia mediática para decir algunas ideas. Este mundo lo podemos cambiar, y para hacerlo hay que decirlo. Un día Carlos Caszely se levantó para decirle “no” a un hombre como Pinochet. Un día un hombre como Rachid Mekloufi dijo “mi país no es Francia, es Argelia, y voy a poner mi vida en riesgo para jugar por mi país”. Un día Socrates dijo “no creo en esta política de militares, creo en una política para los ciudadanos. Queremos autogestión, democracia y sufragio universal. Vamos a jugar por eso y a defender estas ideas”. Necesitamos este mensaje de para ver qué podemos cambiar.

El documental demuestra que el fútbol va mucho más allá de ser un deporte y un juego o una entretención. ¿Qué lecciones de vida han encontrado a través del fútbol?

Eric Cantona: Nunca he ido a una universidad. Me salí del colegio cuando tenía 15 años para irme a una academia de fútbol. Por eso mi escuela ha sido el deporte, a través del que he aprendido muchas cosas. La más importante ha sido cómo luchar juntos, en grupo. También aprendí qué es ganar algo, cómo reaccionar cuando pierdes y a pelear por tus amigos. Tenía 20 años cuando empecé a jugar para la selección de Francia, y ahí fui invitado a todos lados, mucha gente quería ser mi amiga, entonces no podía ser tan ingenuo. Eso me hizo aprender muy rápido cómo ser un hombre, a madurar. Si no reaccionas, si te crees todas las insinuaciones de las mujeres, crees que eres un playboy y ahí pierdes. Por eso debes rodearte de una linda familia y escoger buenos amigos, realmente buenos. A través del fútbol aprendí mucho de los hombres y las mujeres.

Carlos Caszely: Desde muy niño el fútbol te enseña muchas cosas, pero las mejores enseñanzas vienen cuando viajas. Vas a pueblos y barrios donde te enseñan que el jugar fútbol es ser solidario con el otro compañero, porque tú no juegas con el lateral o con el delantero, sino con todos. El mundo es como un equipo, el mundo se tiene que ayudar. El hombre más importante de la empresa es el que abre la puerta por la mañana cuando llega el gerente; si no se la abre no puede entrar. El fútbol te enseña a ser correcto, a ser preciso, a cumplir horarios. Porque el tiempo es muy importante y el fútbol enseña que si el partido es a las 4, es a las 4. El equipo en sí tiene que ser como una familia, y esa familia se traduce en el barrio, en la ciudad, en la población, en el mundo entero.

Gilles Perez: Yo no soy un futbolista pero soy un hincha. Cuando vas al estadio vas a compartir emoción con gente que no conoces antes del partido y que luego no vas a volver a saludar, pero durante 90 minutos compartes emociones, tristezas y alegrías. Compartes con una persona que puede que no tenga tus mismas ideas y clase social, pero es un momento real, una verdadera comunión humana. El fútbol ahora es un idioma común en el mundo. Para este documental fuimos a África, a Suramérica, a Europa, a Argelia, a Túnez, a Sarajevo y convivimos con niños que juegan en cada parte del mundo. Se ha vuelto un vector y un medio para difundir ideas.

Este festival fue un evento que se salió de las murallas, que fue a las comunidades, a exponer el cine y dar acceso a otros universos. Este festival incluso llevó el cine a las canchas de fútbol y las convirtió en teatros. ¿Qué importancia tiene para ustedes que la película llegue a un evento de estas características?

Carlos Caszely: Es maravilloso. Hay muchos niños en la población que no conocen el centro de la ciudad, porque no tienen los medios, porque tienen temor de salir de su entorno, porque tienen muchos problemas. Eso les resta la creatividad. El fútbol permite contrarrestar eso. Permite llevar la película al barrio, llevar al ídolo al barrio, llevar la gente que tiene un poco de voz para que el niño se dé cuenta que hay otro mundo, diferente a ese tan mínimo que tiene.

Gilles Perez: El documental ha viajado mucho, pero nosotros los Rebeldes no hemos viajado tanto. Ahora estamos en Colombia porque la directora del FICCI, Mónica Wagenberg, no nos presentó las cosas como un festival tradicional estilo Cannes, donde uno va a pasear por alfombras rojas. Esa no es la esencia de este documental. Estamos acá porque hay un verdadero papel social con los barrios alejados de la ciudad. Hubo muchos buses que trajeron a las habitantes de zonas pobres al centro para que vieran nuestra película. Es como una reapropiación de los espacios. También fuimos a barrios como Nelson Mandela para escuchar palabras de niños que nos contaron sus ideas sobre el mundo y cómo sueñan el futuro. Es maravilloso que personas como Eric y Carlos les hayan dado a estos pequeños un poco de fe. Es un gesto de paz.

Además de lo social, hay un factor común sobre los futbolistas que aparecen en este documental, y es que fueron jugadores estrellas en sus clubes y selecciones. ¿Creen que el fútbol, la manera en la que alguien juega, revela la personalidad de la gente?

Carlos Caszely: Si te das cuenta, todos los que aparecemos en esta película somos delanteros. Todos rompíamos redes, rompíamos la tradicional jugada, inventábamos cosas para poder llegar al arco contrario. Éramos hombres rebeldes dentro de la cancha, tratando de hacer cosas diferentes a lo que se hace normalmente en un equipo de fútbol. El delantero tiene que pensar un segundo antes que el resto para poder entregar lo mejor de sí y entregarle el triunfo a su equipo.

Eric Cantona: El año pasado fui a un club francés a visitar a los jugadores juveniles de una academia. Luego de un par de horas respondiendo sus preguntas armamos un partido. No los conocía ni sabía en qué posiciones jugaban pero intenté organizarlos.  Por sus preguntas, por cómo se habían portado, puse a algunos como laterales derechos, a otros como volantes, y al que era más mandón lo puse como volante creativo. Efectivamente funcionó.

Carlos, ¿en el momento en el que le negó la mano a Pinochet, era consciente de su acto?

Carlos Caszely: Aún hoy me lo pregunto. Por un lado fui consciente, pues era lo que debía hacer, pero por otro fui inconsciente por lo que le podía pasar a mi mamá y a mi familia que sufrieron mucho por mi acto.