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Ni la lluvia pudo parar el cierre de Rock al Parque 2010

Por
Redacción Shock

La lluvia, sin embargo, fue protagonista en esta jornada.

Las bandas que abrieron, a pesar de la poca afluencia de público, hicieron lo suyo y lo hicieron bien. La refrescante propuesta de la ex Pepa Fresa y hermosísima Jimena Ángel abrió la Plaza, mientras que los Nicer Dicers pusieron a algo más de 50 gaticos a bailar en el Lago, con un electrorock que le saca chispas a la electrónica colombiana. A la altura también estuvieron los chicos de Radio Suite (con un buen rocksito noventero), Those (con su electrorock asincopado) y Seis Peatones (con un sonido blusero clásico), quienes siguieron en la plaza principal, mientras que Fat Old Elvis (nuestro nombre favorito para una banda), Tony Peligro (la nueva faceta funkera del ex vocalista de Raíz, Toto) y Monareta (con su electrocumbia en bicicleta, tipo exportación) se unieron al coro de memorables del Lago, escenario que para entonces ya estaba algo enlagunado.

Los dos ‘mexicans’, Zoé y Hello Seahorse, tocaron al tiempo casi a las 4 de la tarde, y lástima, pues ambos estuvieron de puta madre. El primero confirma su estatus de gigante continental (vuelve al festival después de su primera presentación, hace 4 años)  midiéndosele a un público bravo (para entonces el escenario Plaza estaba lleno hasta la mitad) con canciones profundas y baladas suaves, como ‘Luna’, tema  que, curiosamente, sus vecinos de Hello Seahorse (los nuevos consentidos del indie mexicano) eligieron para hacerle un cover, al otro lado. Ambos se ganaron el rugido de la masa y muchos pero muchos aplausos.

Luego siguieron dos grandes de la casa: a un lado The Mills y al otro El Sin Sentido. Rock alternativo made in Colombia. Apenas para calentar una tarde fría pero hermosa. En el Lago la sorpresa la trajo el pop rock de V for Volume, una banda (compuesta por los otros ex Raíz y la cantante María José Camargo) que viene con toda, con un hambre impresionante.  Mientras tanto, en Plaza, Mutemath la rompía como si no hubiese mañana con una apuesta  experimental, contundente y sobre todo, innovadora para un escenario como Rock Al Parque. Algo absolutamente del carajo, show de percusiones, instrumentos electrónicos exóticos y mucha personalidad.

Para cuando la banda de Nueva Orleáns acabó ya era de noche, al parque ya no le cabía un alma y la gente comenzaba a corear “Andrés, Andrés”, anticipándose a lo que sería la apoteosis: el cierre y consagración definitiva del poeta argentino Andrés Calamaro. Al mismo tiempo, en el Lago se subían unos clásicos de culto locales, los paisas pioneros de la electrónica colombiana: los Estados Alterados, cuyo regreso está pegando duro, y cuya Muévete siempre será un clásico.

El turno en la  Plaza le llegaba a The Hall Effect, la banda de britrock bogotana que aprovechó el festival para disparar su segundo álbum, homónimo. Hubo tiempo hasta para un cover de Rage Against the Machine. Buena onda del público y una oportunidad invaluable para ellos. Luego vino el infaltable coro escuelero ‘E oe oe oe oe Andrés Andrés’ y la cuenta regresiva para el show de cierre estaba por terminar. Pero antes había que ver el documental ‘A los 15 ya se es grande’, dirigido por Klych López, en el que se rindió homenaje al festival gratuito más importante del continente y en donde fue imposible no ‘aguar el ojo’ con tan emotivo flashback. El público se divirtió como nunca antes en un intermedio. Hasta en las partes en donde se fue el audio. Un tributo a lo nuestro, merecido. Y en grande.

Pero el momento cumbre de la noche no se hizo esperar. Por un lado, el Lago fue cerrado con un toque épico de A Place To Bury Strangers, el trío que prometía romperla con toda, como en efecto lo hizo (hasta el bajo, que fue lanzado al público después de ser hecho pedazos sobre el escenario). Los gringos demostraron por qué son llamados ‘la banda más ruidosa de Nueva York’: lo suyo fue una muestra épica de shoegaze semi-industrial, guitarras supersónicas, distorsiones home-made y en fin… muy buena puta música.  Una propuesta vanguardista que proyecta el festival hacia nuevos horizontes.

Calamaro, por fin, saltó al escenario con ‘Los Divinos’, primer sencillo, de su más reciente álbum ‘On the Rock’. Y el parque a reventar. Luego rindió homenaje a los Rolling Stones con la canción ‘Jumping Jack Flash’ (y más adelante a Bob Marley con ‘Redemption Song’). Pero fueron ‘El Salmón’ y ‘Mi Enfermedad’ los temas que primero hicieron temblar el Simón Bolívar. Todo un viaje por un pasado glorioso y un presente nuevamente prometedor. Y así, mientras el público pedía clásicos, Calamaro le dio una buena tanda de su nuevo disco On the rock, no sin antes cerrar, por supuesto, con temas de siempre (de esos que suenan como la nostalgia) como ‘Te quiero’, ‘Alta suciedad’, 'Paloma' y 'Flaca'. Y todos, toditicos, los cantaron.

Y así culminó una edición más, la 16, de este hermoso festival. Así acabaron los tres días más felices del año. ¿El balance? Más que positivo. La buena vibra de los miles y miles que vivieron este encuentro demuestra que, definitivamente, Rock Al Parque se ha convertido en un patrimonio de todos los colombianos. Por demás, no es más. Esperamos que hayan disfrutado de esta transmisión, en vivo, en casa o en cualquier rincón del mundo. Porque para eso, finalmente, estamos en Shock. Para traerles buenas noticias, la mejor música y, claro, uno que otro regalo.

Fin de la transmisión, hasta la próxima, y gracias por acompañarnos.

-Primera jornada:  Fuerte y contundente fue el paso del metal en Rock al Parque 2010

-Segundo día:  el voltaje lo puso el punk, el reggae y la fusión