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P&R con Paris Hilton. Víctima de la inseguridad de Los Ángeles

Por
Redacción Shock

Paris Hilton es una de las cumbres de la chicluda cultura hollywoodense, ícono indeleble de la banalidad de Los Ángeles y, además, víctima real en seis ocasiones de robos de joyas y prendas por parte de la pandilla que inspiró The Bling Ring. La cercanía de Sofía Coppola con la multimillonaria empresaria-diseñadora-modelo-cantante, permitió que una de las principales locaciones del filme no tuviera que ser reconstruida, sino que apareciera tal cual es en pantalla y así dar una mirada fugaz a uno de los templos del consumismo.

Usted es un icono de la cultura pop actual. No obstante, ¿cuál cree que es la percepción errada más común que hay sobre su imagen y personalidad?

La gente cree que porque tengo el apellido Hilton todo me ha llegado en bandeja de plata, que no he tenido que trabajar ni un día en la vida. Estoy acá por trabajo propio, porque hago cosas que me gustan y me apasionan. Además soy una persona dedicada, contrario a como muchos medios me describen.

Su casa aparece en la película y se muestran vestieres con montañas de ropa y zapatos. ¿Por qué quiso exponer esa faceta tan íntima?

Porque mucha de esa ropa no son cosas que compro sino los diseños que hago. Tengo 17 líneas de productos así que muchos de mis bolsos, gafas de sol y zapatos son mis creaciones.

¿Cómo lograron que su casa apareciera en la película?

Cuando Sofía Coppola estuvo en mi fiesta de cumpleaños del año pasado, me comentó que estaba filmando The Bling Ring y me dijo que era imposible recrear mi casa en un set, por lo que sería maravilloso si yo permitía grabar algunas tomas dentro de la casa. Acepté porque respeto mucho su trabajo y me encantan sus películas; si cualquier otro director se hubiera acercado para pedirme lo mismo, muy posiblemente lo hubiera rechazado.

La casa se ve muy ordenada. ¿Siempre es así?

Por supuesto. Tengo muchas cosas y de otra manera me volvería loca buscándolas, sobretodo mis zapatos, porque creo que tengo posiblemente unos trescientos pares. Todo es real. En las paredes se ven colgadas unas fotografías mías que tengo como recuerdo de lo que he logrado con mi trabajo. Logros de los que me siento muy orgullosa.

Tras ver la película, queda la duda de cómo hicieron estos chicos para robar seis veces su casa sin que nadie se diera cuenta.

Casi nunca paro en mi casa porque viajo mucho. Cuando regresaba mi equipo tenía todo tan ordenado que fue difícil notar los robos. Los empleados pensaron que si algo faltaba era porque yo había mandado a algún amigo por eso. No me di cuenta hasta la última vez que se metieron, porque se llevaron joyas que valían varios millones de dólares.