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'Réquiem NN': el ritual de adoptar a los muertos

Por
Redacción Shock

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De eso en el fondo se trata 'Réquiem NN', el documental de Juan Manuel Echavarría que tuvo su premier mundial en el Festival de Cine de Cartagena, paradójicamente en un espacio como el Palacio de la Inquisición.

Una película que transpira por todas partes realidad y que cuenta la historia de cómo en Puerto Berrío, Antioquia, la gente del pueblo decidió recoger, adoptar y bautizar los cadáveres NN que bajan por el río producto de la espiral de violencia de la zona.

"La gente lo hace por múltiples factores, algunos para pedirles favores a los muertos y otros para encontrar un poco de paz a su propio dolor. Pero más allá de eso, lo importante es que colectivamente es un ritual contra los perpetradores de la violencia;los rescatamos, los enterramos y los volvemos nuestros", nos cuenta el realizador.

Echavarría ya había expuesto antes del documental un trabajo fotográfico sobre el tema, en el que se dedicó a retratar las tumbas de los NN a los que el pueblo bautizó incluso con los nombres y apellidos de sus propias familias. Una bellísima pero macabra imagen del dolor, pero a su vez una expresión de vida.

Así que en 'Réquiem NN' se ahonda en las historias de todos los personajes que hacen parte de este 'microcosmos': los que adoptan las tumbas, el sepulturero, los pescadores y hasta las autoridades.

"Llevo 16 años investigando el tema de la violencia por todo el país y sólo en Puerto Berrío he visto algo como esto. Fue un proceso complicado porque los pescadores no querían hablar en cámara porque temían represalias legales, ya que las autoridades les prohibieron recoger los cadáveres del río, eso indigna", cuenta el artista.

¿Pero cuáles son las razones para tal prohibición? se puede inferir en los mismos testimonios de las entidades encargadas: bajar el índice de mortalidad de la zona.

"Lo dice el mismo integrante de los bomberos, nos los recogen para no encartarse con los cadáveres", dice Juan Manuel Echavarría.

Lejos de esta polémica, en el documental el eje sigue siendo la adopción de los muertos NN, por eso podemos ver historias tan conmovedoras como las de Nuri, quien tiene a sus dos hijos desaparecidos y bautiza a uno de los muertos como Jhon Jair, el nombre del primogénito; o La de María Dilia y Jair quienes conjuntamente adoptaron un NN y dan testimonio de los favores recibidos por las ánimas; o el carretillero que transporta los muertos y afirma que después de tantos años de hacerlo ya hasta el sancocho le sabe a sangre.

"En 2010 me invitan al pueblo para exponer mis fotografías de 100 tumbas. Como parte de la dinámica decidimos publicar un listado con las personas asesinadas o desaparecidas en el pueblo que acompañara las imágenes y era en verdad interminable. Ahí entendí que este ritual no era un capricho, sino una necesidad para los habitantes. Todos en el cementerio son víctimas, no sólo los muertos", relata el realizador, que a pesar del tema no se sintió tentado a caer en el amarillismo, razón por la que en el audiovisual no se muestra ni un sólo cadáver.

"Mi interés y mi lenguaje siempre ha sido poético, porque pienso que de esa manera se transmiten muchas más emociones y se pueden promover cambios, espero que muchas más personas puedan ver Requiem NN", nos cuenta el director.