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Residente, mucho más que un chico malo

Por
Redacción Shock

Entre vírgenes y prostitutas, hip hop y candombe, calles de barrio y hoteles, este boricua de 31 años llegó al mundo para alborotar con su ritmo y escandalizar con sus líricas y electromovimientos. Residente, con su lengua punzante, es el anfitrión de los Premios Mtv Latinoamérica 2009.

René Pérez, conocido en todo el globo como Residente, voz líder de la revolucionaria agrupación Calle 13, con una sencillez admirable a cuestas, su madre tatuada en el brazo y los ojos puestos en las raíces culturales de nuestro continente, ha avanzado con buen paso por las vertiginosas y resbaladizas escalinatas de la industria musical, incrustándose en los más altos puestos de preferencia alrededor del planeta.

Como resultado del importante aporte que ha hecho al sonido latinoamericano, y muy seguramente por el tumbao de niño malo que enloquece a todas, Residente fue elegido como el anfitrión de los Premios Mtv Latinoamérica 2009, un evento con formato multiciudad en el que Bogotá está incluida junto a Buenos Aires, México DF y Los Ángeles.

Shock: Calle 13 es uno de los proyectos que consiguieron parte de su éxito gracias a Mtv y su brazo extendido por todo el continente. ¿Cómo ve la incursión de la ceremonia en ciudades como Bogotá y Buenos Aires?
Residente:
Súper bien. Pienso que debía haber pasado hace tiempo. Son los premios latinos, y gracias a Dios están incluyendo a estas dos ciudades que anteriormente no eran tenidas en cuenta.

Cuando afirma que podrá decir lo que le dé la gana durante la gala, ¿A qué se refiere?
Voy a poder hablar sobre todo tipo de cosas. Quizás a nivel político latinoamericano, pues es una oportunidad en la que puedes decir lo que tú creas y todo el mundo lo va a escuchar. Están pasando muchas cosas hoy en día y es un gran momento para hablar de ello.

¿Algún pregón por gritar durante la ceremonia?
Bueno, por Colombia hablaría de lo que está pasando con las bases militares y la Sierra Nevada. Quiero que la gente conozca más sobre cosas que pasan en Latinoamérica, en Honduras y en Puerto Rico. Hablaré del contexto general del continente.

Luego de haber ganado el Premio Mtv en la categoría Mejor Artista Promesa en el 2006, no han parado de llegar galardones a las estanterías de Calle 13. En este punto, ¿cuál ha sido su mayor victoria?
Para mí, la mayor victoria es colaborar con artistas que respetamos mucho en Calle 13, y sentir que ellos nos respetan a nosotros y a nuestra música. Cada letra que hago la disfruto. No me gusta mucho estar haciendo entrevistas, pasarla montado en un avión o haciendo promoción. Me gusta tocarle al público; el resto es un gran sacrificio.

Café Tacvba, Orishas, Rubén Blades y Nelly Furtado son sólo algunos de los artistas que han estado mano a mano con Calle 13. ¿Quiénes vienen próximamente y con quién le gustaría alternar su música?
Muchos. Hace poco trabajamos con Mercedes Sosa en Buenos Aires. Me gustaría hacer algo con Fito Páez, Cerati, Calamaro y Robi Draco.

En su canción junto a Rubén Blades se habla del barrio, de la calle, de la gente común. ¿Qué ha cambiado en Residente desde aquel niño bien peinadito que saltaba de techo en techo tumbando cocos?
Nada, sigo siendo igual. En este momento estoy en un hotel de lujo en Buenos Aires y jamás pensé que alguna vez estaría en un lugar así. Ha cambiado la comodidad en la que vivo, pero gracias a Dios no me he dejado llevar por eso ya que lo siento como parte del rabajo que hago. En general, dentro de mí no ha cambiado nada.

¿Qué quería ser cuando era niño?
Lo primero que quería ser era arqueólogo. Algo bien raro porque todos mis amigos querían ser policías o bomberos y yo quería ser arqueólogo. Luego quise ser pelotero; ese fue mi primer gran sueño ya que siempre me gustó jugar.

En sus épocas de béisbol en la liga de Trujillo Alto, cuando dormía junto a dos de sus hermanos en una misma habitación, ¿imaginó convertirse en uno de los músicos más famosos del continente y el mundo?
No me imaginé nada de lo que está pasando ahora. Lo pienso cuando estoy solo y hay momentos en los que la gente me pregunta respecto a eso y yo les respondo: “No pasa na’, na’, na’”. Me pongo a pensar por donde camino que ninguno de los dos, mi hermano (Visitante) y yo, nos imaginamos viajando por tantos países y colaborando con gente que admiramos mucho.

Sin lugar a dudas la irreverencia y el atrevimiento de sus letras generan amores y odios en el público. ¿Es completamente intencional o en realidad les gustaría ser monedita de oro?
Si quisiera que a todo el mundo le gustara, haría otro tipo de temas. Temas estúpidos. No hablaría de lo que hablo. Se me hace más atractivo hablar sobre todo lo que pasa y lo que me rodea, sin embargo la idea no es que a la gente no le guste. Creo que cada vez hay gente a la que le gusta más y son menos a los que no les gusta.

Residente y su Calle 13, además de entretener y enfiestar a cada ciudad por donde pasan, tienen un contenido inmerso en sus letras y cubierto en sus frases.  Hablemos de esos mensajes.
Cada letra tiene muchos mensajes. Se trata bastante sobre la sociedad y la época. Sería bueno que dentro de cien años puedan escuchar a Calle 13 y utilizarlo como documento de información sobre lo que pasaba. La idea es que permanezca vigente en el tiempo. Que se siga escuchando, como a Rubén Blades, por adultos, niños y ancianos.

Su música ha evolucionado y de alguna forma mutado gracias a la apertura que ha tenido la banda frente a otros sonidos, dejando atrás una época en la que eran catalogados como una agrupación de reggaetón. ¿Cómo es la relación de Calle 13 con este género? 
Hay una relación ya que lo usamos al principio del proyecto. La dinámica de rapear existe dentro del reggaetón y por ahí también se conecta. El género explotó y se regó desde Puerto Rico a todo el mundo, aunque no haya nacido allí. Hay conexión porque somos puertorriqueños. Pero para no seguir confundiendo a la gente, optamos por dejar de usarlo y decidimos seguir haciendo la música que queríamos para dejarle a la gente en claro que la música de Calle 13 es otra cosa.

¿Qué opina de los cambios que se han generado en el mundo este 2009, partiendo de la elección de Obama como presidente de EUA y llegando hasta la gripa AH1N1?
Lo de Obama no me pareció tan espectacular como a todo el mundo. Evidentemente prefería que ganara él, porque al lado de McCain pues no me imagino. Pero tampoco es como si fuera el primer presidente negro. En el mundo ha habido muchos presidentes negros. Y respecto al virus, pienso que no sé si lo exageraron para que todo marchara mejor o si era para asustar a la gente. Lo manejaron bien en algunos aspectos y en otros no. Se enfocaron sobre los infectados y los muertos. No entrevistaron a los que sobrevivieron a la enfermedad para que contaran cómo lo hicieron y de esta forma pudieran ayudar a la gente en vez de asustarla.

Para usted, ¿qué papel juega América Latina en el mundo?
Latinoamérica es muy importante, es necesaria. Nosotros somos lo que sobró de lo que se robaron. Estoy escribiendo un tema en el que digo que somos como un pueblo sin piernas pero que camina.

¿Y Calle 13 en América Latina?
Depende de la gente y de cómo nos vea. Yo solo compongo y hago la música; la gente va decidiendo y así se va viendo qué papel juego. Si compongo música y nadie me escucha, pues compongo para mí, lo cual también es válido. Pero si compongo, la gente lo escucha y lo entiende, empiezo a representar otra cosa en atinoamérica.

Calle 13 Sin mapa. ¿Qué puede contarnos de este documental?
Fue muy grande porque me hizo crecer mucho como ser humano. Me ha dado una base fuerte para poder escribir lo que escribo y para que la gente sienta confianza sobre lo que estoy diciendo. También me sirvió para comunicarle al mundo lo que pasa acá. Gente de Europa y de Estados Unidos lo han visto y a través de él observaron la imagen de lo que en realidad sucede.