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Rock al Parque: Momentos memorables

Por
Redacción Shock

Héctor Mora, Mario Duarte, Julio Correal, Yalesa Echeverria, Klaudio Espinel, Bertha Quintero y Andrés Cardona, entre muchos otros, son algunos de los personajes que han sido parte y han hecho posible que hoy, 20 años después de esa primera edición, el festival siga en pie y sea hoy uno de los referentes de montajes musicales en vivo más importantes del continente. Como no todo lo que este festival ha vivido ha sido conservado sobre el papel y tampoco en digital (desafortunadamente), acudimos a ellos para hacer un poco de memoria y recordar algunos de esos momentos o épocas que han ayudado a construir su historia de ya dos décadas. ¡Larga vida a Rock al Parque! ¡Que sean muchos más!

Héctor Mora

Fue director de Rock Al Parque los años 1998, 1999, 2000, 2001 y 2003. En el 2004 se desempeñó como Asesor General del Festival.

-Aterciopelados en el 98.

Justo era la época en la que la banda estaba estrenando su álbum Caribe Atómico. Era el primer Festival que se hacía luego de que al parecer se había tomado la decisión de no seguir adelante con el proyecto. Esta fue, para muchos, la edición que marcaría el camino de ahí en adelante. Ese día hubo fuegos artificiales y fue algo muy emocionante. Los Atercio hicieron un tremendo show.

-Catedral en el 95.

Su presentación fue durante el primer Rock al Parque. Fue un momento muy especial gracias a su sonido underground, que fue muy bien recibido por un público que no estaba acostumbrado a ver en vivo a bandas de este estilo. Ese concierto fue en la Plaza de Toros.

-1280 Almas en el 2012.

En su presentación de hace dos años, Las Almas dijeron en tarima: "No nos vuelvan a invitar". Fue un muy buen show y su posición, quedó también muy clara para todos.

-La Pestilencia en el 2012.

Fue bestial. Es algo que recuerdo perfectamente y con el corazón, porque justo por esa época estuve trabajando con la banda. Es uno de los mejores espectáculos de los que he sido parte, técnica y conceptualmente.

-Bloque de Búsqueda en el 98.

Su presentación en ese Rock al Parque fue muy triste. Ese era su mejor momento. Los habían reseñado en el New York Times y en el Washington Post, pero en el festival los bajaron a monedazos en un acto de intolerancia. Es increíble que haya pasado eso con una banda que marcó el camino para la reinterpretación del sonido nacional, y que posteriormente puso en el mapa a otros exponentes como Bomba Estéreo.

Bertha Quintero

Subdirectora de Idartes y fundadora del Festival Rock al Parque junto a Mario Duarte y Julio Correal.

-El preámbulo a Rock al Parque

Los antecedentes de Rock al Parque se remontan a dos conciertos que se organizaron por allá en 1992 o 93, en la sala Oriol del Planetario. Estos se hicieron con un sonido casero y con unos amplificadores prestados. Recuerdo que se inscribieron 16 agrupaciones y que los encargados del Planetario nos querían sacar por haber un espacio que estaba dedicado a la astronomía

-El nacimiento de un gigante

El primer Rock al Parque se realizó en 1994. En ese entonces el alcalde de Bogotá era Jaime Castro. No tuvimos ni policía, ni requisas, ni vallas, ni camerinos, ni transportes. La logística la hicieron unos chicos voluntarios que tenían entre 12 y 17 años y que se hacían llamar Fuerza de Paz.

-No queremos rock

En una época, el Concejo de Bogotá se dedicó a cuestionar al rock, y por ende al Festival, porque consideraba que no tenía sentido promover música que no fuera colombiana.  Por supuesto a mí también me cuestionaron por fomentarlos. Años más adelante, el Festival fue declarado por el mismo Concejo que lo había condenado, como patrimonio de la ciudad.

-A pesar de los enemigos

Durante su Alcaldía, Enrique Peñalosa intentó acabar con Rock al Parque, pero los jóvenes de la ciudad convocaron a un referendo para defenderlo y ganaron.

-Programación hackeada

En algún momento, hace un par de años, se propuso desde la misma organización del Festival democratizar la construcción de la parrilla de programación y compartirlo por redes sociales con los seguidores, pero la página oficial de Rock al Parque fue hackeada y se decidió echar para atrás esta iniciativa.

Yalesa Echeverria

Pasó de ser operadora logística a productora logística de Rock al Parque. Ha trabajado con el Festival en 18 de sus 20 ediciones. Hoy gerencia su propia empresa, El Roble Producciones.

-Nuestras amigas, las Rimax

 Para los primeros Rock al parque, los camerinos los armábamos con mesas y sillas Rimax. No teníamos presupuesto para nada más. Después, en un ataque de creatividad y de recursividad, pedimos permiso y empezamos a sacar el mobiliario que había en las oficinas del Instituto de Cultura y Turismo, que hoy en día es la Secretaria de Cultura. Me acuerdo que en el 98, para poder cumplir con los requerimientos de Robi Draco Rosa tuvimos que sacarnos no solamente el sofá, las sillas y las mesas, sino también la greca, las lámparas y los floreros. Saqueábamos las oficinas completas.

-Y el techo del escenario se vino abajo

 Para el segundo Rock al parque, hubo tres escenarios dispuestos: El parque Olaya Herrera, la Media Torta y el Parque Simón Bolívar. Hubo un día que llovió tanto en Bogotá que el techo del escenario del Olaya se hundió y mientras se presentaba una banda en la tarima, cerca de 50 personas entre técnicos, logísticos y público, tuvieron que soportar la estructura durante más de media hora. Cuando la banda se bajó de la tarima,  hubo que suspender el Festival un par de horas mientras se resolvía el inconveniente.

-Requisada hardcore

El 2001 fue el primer año en el que nos dieron la orden de que había que exigirle a  los asistentes que se quitara los zapatos. Para que la gente no se sintiera tan agredida con la requisada extrema, dispusimos tapetes sintéticos y sillas para que pudiera caminar cómodamente sin zapatos y sillas para que tuvieran dónde sentarse para volvérselos a poner.

-Christian de la Espriella entró en pánico escénico

  En su primera presentación en Rock al Parque, Christian de la Espriella, líder de la agrupación bogotana Pornomotora, entró en pánico escénico y no pudo de los nervios con tanta gente esperando para verlos. Salió al escenario, pero ni siquiera alcanzó a empezar la primera canción, cuando se bajó de la tarima. Tuvo que respirar profundo, armarse de coraje y volver a empezar. Eso fue en el Parque Simón Bolivar, que estaba a reventar porque después de La Pornomotora seguía nada más y nada menos que La Pestilencia.

-La Media Torta dividida en dos

En el año 96, el espacio dispuesto para el público tuvo que dividirse en dos. Durante una de las jornadas, en el cartel había bandas de punk, pero también de reggae y de ska. Por esa época, los unos y los otros  no se podían ver entre sí, así que la única solución para evitar que se armara tropel fue dividir La Media Torta en dos. Pero eso no fue todo, a la salida tuvimos que disponer buses sobre la Avenida Circunvalar para sacar a los punkeros y por abajo,  es decir hacia la calle 19, se habilitaron salidas para los que habían ido a ver a las bandas de reggae y de ska.