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Subastan manuscrito de polémica canción de Lennon

Por
Redacción Shock

El comprador fue un particular estadounidense, que se comprometió a pagar 1.202.500 dólares, comisiones incluidas, por este manuscrito durante una subasta organizada por Sotheby's, en la que también se vendió por 218.500 dólares un conjunto de cartas del pintor surrealista belga René Magritte.

La millonaria cuartilla, escrita por ambas caras con tachaduras y correcciones, documenta la evolución de una de las canciones más famosas de la música pop, desde la idea original hasta la versión definitiva para su grabación en el estudio.

"A Day in the Life " es la canción final del legendario álbum de los Beatles "St Pepper's Lonely Hearts Club Band", que encabezó durante veintisiete semanas las listas de éxitos en Gran Bretaña y se mantuvo durante quince como número uno en el ránking estadounidense Billboard 200.

El manuscrito, que había sido valorado entre 500.000 y 700.000 dólares, fue durante algún tiempo propiedad de Mal Evans, agente encargado de las giras de los Beatles.

Precisamente, Evans participó en el proceso de grabación de esta canción, desde marcando los compases en voz alta, hasta haciendo sonar el despertador que se puede escuchar al comienzo.

Para componer la canción, John Lennon (1940-1980) se inspiró en la muerte en un accidente de tráfico del irlandés Tara Browne, heredero del grupo Guinness y amigo de Lennon y de Paul McCartney.

Al menos esa es la versión más extendida y la que Lennon y McCartney siempre defendieron, aunque también se ha especulado mucho con una posible alusión al consumo de drogas."A Day in the Life" suscitó controversia desde que se hizo pública el 1 de junio de 1967, ya que ese mismo día la BBC la censuró, argumentando que la frase "I'd love to turn you on" ("Me gustaría excitarte") se podía interpretar como una invitación al consumo de drogas.

Así, se convirtió en la primera canción en ser censurada en la historia de la radio británica e incluso llegó a no incluirse en el disco cuando éste se empezó a vender en algunos países asiáticos.

En cualquier caso, el profundo sentido que se le atribuyó a la letra de esta canción, junto a su bella melodía y el uso de instrumentos clásicos, dan a la composición de cuatro minutos y cuarenta y cinco segundos una madurez que la distingue de otras anteriores del cuarteto de Liverpool.

Hace seis años la revista Rolling Stone incluyó este tema, que ha sido versionado por multitud de artistas, entre ellos Neil Young, Jeff Beck y The Bee Gees, en el puesto número 26 de su ránking de las quinientas mejores canciones de la historia.