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'Un cuento chino', humor en medio de la desgracia

Por
Redacción Shock

A Borensztein se le reconoce sobre todo como el creador de la serie 'Tiempo final' y cintas como 'La suerte está echada'. Además su película cuenta con la actuación de Ricardo Darín, popular actor argentino, a quien recordamos por papeles como el de Benjamín Esposito en 'El secreto de sus ojos' o Rafael Belvedere en 'El hijo de la novia'.

El filme narra la historia de Roberto y Jun. El primero es un hombre gruñón, aburrido y maniático que gasta sus días en una ferretería de Buenos Aires, hasta que la vida le cambia al conocer a un chino.

Por su parte, Jun es un inmigrante que deambula perdido por la capital argentina en busca del único familiar que tiene vivo, su tío. Por supuesto, Jun no habla español y desconoce por completo la cultura porteña. 

SHOCK: ¿Lo que más me llama la atención de la película es el humor que maneja, fino, de situación, sin exageraciones innecesarias, ni chistes forzados. ¿Cuál es el secreto para alcanzar ese tono, que permite que el público se ría y la disfrute en cualquier parte del mundo?

Borensztein: El secreto, si hay alguno, fue criarme en una familia como la mía. Mi padre fue un gran humorista en argentina, Tato bores. Él hacía un humor político, así que por formación aprendí a mirar por la misma cerradura. Es parte de mi ADN.

¿Quién está detrás del especial personaje de Jun (el chino en problemas de la película)?

Ignacio Huang, es argentino naturalizado, llegó a los 13 años. Tiene una historia de vida similar, porque decidió ser actor y vivir una lucha personal bastante fuerte, porque su familia no veía como digno que se dedicara a este oficio. Entonces también vivió una soledad similar a la del personaje que interpreta, pero en vez de caerle una vaca de el cielo como sucede en la primera escena de 'Un cuento chino', le cayó una propuesta de hacer una película.

Sobre Ricardo Darín recae el peso de la historia y asume ese reto de forma magistral. ¿Por qué lo eligió como su protagonista?

Es una película prácticamente unipersonal, todo el relato está narrado desde el punto de vista del protagonista, no sabemos más de lo que sabe el personaje de Darín, porque lo que dice el chino no está subtitulado. Entonces vamos descubriendo lo que sucede y quién es Roberto, el personaje. Por eso necesitábamos un actor de las cualidades de Darín, con una gran calidad interpretativa.

Llama también la atención que los personajes a pesar de las desgracias que les ha tocado asumir en sus vidas, conservan una actitud positiva admirable...

Son personajes sobrevivientes, y un sobreviviente es una persona que por instinto siempre tiene la cabeza por afuera del agua y esto sucede con los dos personajes, cada uno a su manera. El primero (Jun) decide dejar su país y embarcarse en una aventura en busca del único afecto que tiene en el mundo y el otro (Roberto) se aferra a su hogar, arma su propia trinchera ahí y toma distancia del mundo y así sobrevive. Una actitud positiva en su misma soledad.

¿Por qué tardó tanto en pasar del mundo de la televisión al cine?

Me demoré en hacer una película, porque soy lento. No mentiras, las cosas llegan cuando llegan. Si hubiera intentado hacer cine antes la hubiera cagado, porque no tengo una formación académica, aprendí trabajando. Pero a su vez es por eso que salió esta película, la originalidad surge de la espontaneidad de mi formación.Me gusta tomar los desafíos cuando siento que me entusiasma lo que voy a hacer.

¿Por qué decidieron lanzar la película en Colombia en el marco del Festival de cine de Cartagena?

Traer la cinta a Cartagena significó cerrar un círculo, porque yo conocí Cartagena gracias a la boda de mi amigo Ben Roberts hace dos años con una colombiana. En ese momento dijimos si esta película se va a mostrar alguna vez en Colombia, que sea en la heroica. Ben hizo fuerza para que el festival le diera un espacio popular, para que fuera vista por la gente, ya que la película hizo todo lo que tenía que hacer. Fue número uno en Argentina, rompió récords en Brasil, Uruguay y en España. Estamos ahora en Francia y ganamos en el Festival de Roma y el Goya. Ya hizo su camino y se cumplió el sueño de traerla acá.

¿Qué significó para ustedes haber ganado el premios Goya?

Hay dos grandes reconocimientos para una película latonoamericana: el Oscar en la categoría de mejor película extranjera y los Goya. Nos tocó ganar este segundo y le da un cierre genial al proceso de la película, aunque los premios son un poco arbitrarios, porque ganas en un lugar y en otros no. Pero celebro esa arbitrariedad en favor nuestra. Nunca lo imaginamos, incluso no pude ir a recibirlo. La cinta nos dio mucho más de lo que habíamos imaginado. Siempre imaginé una cinta chiquita, entrañable, pero nunca que viajara tan lejos, y lo hizo como un satélite por todo el planeta.