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Vea la película del Che junto a todos sus amigos

Por
Redacción Shock

La ironía más grande para este emblema de la revolución y de la sangre libertaria del continente americano, es tener que ser el ripio más prostituido y vapuleado de la cultura pop del siglo XX: un colorido eslogan propagandístico con todo tipo de tentáculos del capitalismo salvaje, entre marcas de ropa, tablas de skate, relojes deportivos, raquetas de ping pong y hasta bebidas gaseosas que harían vomitar al subversivo rosarino en su lecho de muerte. Por eso, cuando Steven Soderbergh y Benicio del Toro (que vieron la gloria con Traffic en el 2000) tuvieron la idea de hacer una película sobre el ‘Che’ Guevara, firmaron un pacto indisoluble con una biografía cinematográfica que mostrara, sin tomar partido alguno, el carácter y la ideología del hombre detrás de las descoloridas camisetas de millones de personas en todo el planeta. 

Al comienzo, Soderbergh como director y Del Toro como productor y protagonista, pensaron en hacer el filme en inglés, pero una cuestión de dignidad y de justicia hacia el propio Guevara los hizo cambiar rápidamente de planes. Con esto, los encopetados inversionistas de Hollywood dieron un paso al costado y el proyecto quedó a la deriva por más de dos años. “Hacer un filme sobre el ‘Che’ Guevara en inglés era un sacrilegio. Sería como hacer una película sobre el holocausto con un cast de neonazis”, dice Soderbergh.

Terminado el dilema sobre el idioma, la nueva tarea era la de conseguir el resto del billete. Se empezó a rodar la voz por los corredores de distintas productoras europeas, hasta que en Francia se encontró la tajada del botín necesaria para echar a andar la máquina. Con vía libre y gasolina en la chequera del proyecto, el segundo paso era cuajar un guión tan perfecto que espantara todo aire de publirreportaje de la Revolución Cubana y del recurrente cliché izquierdoso que lleva a cuestas el ‘Che’.

Para eso, Soderbergh y Del Toro enfilaron al más curtido y acucioso biógrafo del médico argentino: el cerebrito y recorrido periodista estadounidense Jon Lee Anderson. Su conocimiento de primera mano de la Revolución Cubana, sus innumerables “cara a cara” con Fidel Castro, con la tropa de Guevara, así como con la propia familia del ‘Che’, serían una garantía de veracidad para el proyecto.

Soderbergh hizo hasta lo imposible durante dos años para reclutar para el proyecto a la mismísima Aleida March, esposa de Guevara, a su hijo, Camilo March, y a Benigno Santiago, uno de los pocos sobrevivientes que combatieron con el ‘Che’ en el Congo y en Bolivia, junto a otra decena de personajes que sirvieron de testigos para que los escritores Peter Buchman y Ben van der Veen trabajaran en los borradores del guión, no sin antes tomar los diarios del puño y letra del propio comandante como la hoja de ruta de su propia exploración cinematográfica. “Haber pisado tierra cubana para conocer de viva voz a la propia Aleida March y todo lo que ella y el resto de las mujeres representaron para la Revolución Cubana no solo tuvo un enorme valor para mi personaje, sino que se convirtió -como pasó con muchos otros actores que conocieron a su semejante- en una inyección de raza y corazón. He aquí el valor de este proyecto. Desde el principio se dijo no a hacer un retrato sobre recuerdos descoloridos y empolvados de los libros de historia. Esto fue toda una expedición en este sentido”, explica la actriz colombiana Catalina Sandino, quien pasó una semana con la segunda esposa del comandante argentino recorriendo milimétricamente los pasos que cambiaron para siempre la historia de la isla azucarera y las de sus once millones de habitantes.

“Conversar con ella, con su hijo Camilo, sus hermanos y el sinnúmero de combatientes que aun hoy, cuarenta años después de su muerte, se reúnen religiosamente en torno a una taza de café para remembrar las enseñanzas que el ‘Che’ les impartió en las montañas de Cuba, son sin duda el tesoro más grande que me llevo de esta película”, añade la colombiana.

Sin embargo, y a pesar de los relatos del propio comandante y de todos aquellos que vivieron de cerca su espíritu revolucionario, se tuvo que tocar las puertas del gobierno cubano y de la CIA para completar las piezas que faltaban en el enorme rompecabezas. “Los archivos secretos de la CIA fueron un punto vital en la elaboración del guión. Solo con el diario del ‘Che’ en Bolivia no hubiésemos podido entender la real situación de él y del resto de su tropa en sus últimos días de vida”, cuenta Soderbergh, quien por fin después de cinco años de trabajo de preproducción vio la llegada del primer borrador del guión. Este incluía un script de 4 horas de filme, más de 200 personajes, locaciones en cinco países y un tiempo estimado de rodaje de más de año y medio.

Había que tomar una decisión: o se comprimía el libreto a la mitad, echando al traste todos los recursos invertidos y toda la riqueza humana de la historia, o se seguía adelante, por descabellado que fuera. “Así fue, dos partes y cuatro horas de filme serían la receta mágica. ¿Riesgoso? ¡Por supuesto! Pero, ¿de qué se trata el cine entonces, sino de romper esquemas?”, confiesa Del Toro al preguntarle si cree que la extensión del filme alejará a los espectadores de las salas de cine. “Una película sólo se hace eterna en el sentido que no seduzca al espectador. Cinco minutos de un corto sonso pueden ser toda una eternidad”, añade.

Así, con tan solo el 20% del cast, comenzaron las filmaciones en el otoño del 2006. El legendario discurso del ‘Che’ ante la Asamblea de las Naciones Unidas sería la primera secuencia del proyecto. Sin embargo, unos días antes de gritar ¡acción!, Soderbergh asistió al Expo Film Show en Los Ángeles, donde se presentó un revolucionario prototipo de cámara digital cuya calidad, versatilidad y formato hacían ver a la tradicional 35 mm como una pieza anticuada. El responsable de Sexo, mentiras y video, Erin Brockovich y la trilogía de Ocean’s Eleven regresó a la Gran Manzana con dos prototipos de la cámara RED listas para empezar el rodaje.

De Nueva York siguió a México y de allí a Puerto Rico, donde se daría el grueso del rodaje de la primera parte del filme, el capítulo sobre la Revolución Cubana, la cual lleva el nombre de Che, el Argentino.

Para lograr que todo el reparto tuviera el mismo acento cubano y no un salpicón de español iberoamericano, la producción contrató a un distinguido grupo de entrenadores de acento.  “Hoy en día los entrenadores de acento son una pieza clave para el cine documental. Un error en este sentido y todo un filme se puede ir abajo”, comenta Catalina, quien tuvo dos meses de intenso trabajo con un coach cubano en Nueva York antes de iniciar el rodaje de sus escenas.

Al igual que el acento, el vestuario, la indumentaria subversiva y los coches de la época, no hubo un detalle que se dejara al azar, por eso cuando la producción se trasladó a tierras bolivianas para rodar la segunda parte, la cual lleva el nombre de Guerrilla, no se dudó un solo instante en filmar en los mismos parajes que sirvieron de refugio al ‘Che’ en sus últimos días de vida, antes de su muerte el 9 de octubre de 1967 en el municipio de Higuera.

“Fue irónico llegar a rodar a Bolivia y encontrarnos con un presidente indígena. Ver a Evo Morales en el poder era ver el sueño del ‘Che’ hecho realidad. Esto demuestra que Guevara fue verdaderamente un hombre adelantado a su tiempo, reafirmando mi convicción en la importancia histórica de este filme”, explica Soderbergh.

Y aunque muchos críticos del ‘Che’ desdeñan el filme, se ha llegado a una decisión unánime (desde Cannes, Nueva York, Miami, Tokio, La Paz y todo otro lugar donde se ha presentado la cinta): que el ‘Che’ de Soderbergh es una sentida biografía cinematográfica sobre un hombre de carne y hueso y no sobre el Mesías ni el demonio de los que nos habla la historia.

Un ‘rapidito’ con Benicio del Toro

¿Revisa la crítica sobre su trabajo?
No.

Un snob de Hollywood.
Las obras benéficas.

Una causa por la cual luchar.
La niñez latinoamericana.

¿Y la lucha armada?
Hace 40 años sí, hoy existen formas pacíficas de cambiar el mundo.

¿Lo desvela ganarse otro Oscar?
Para nada.

¿Alguna vez ha sido rescatado?
Tantas veces que ni recuerdo.

¿Afectará la crisis mundial a la industria del cine?
Dios no quiera.

¿Apoya la eventual huelga de actores?
Todo lo que signifique justicia... el problema es que nadie se pone de acuerdo en nada.

Lo mejor de personificar al Hombre Lobo.
Poder actuar como un animal y que me pagaran por eso.

Lo mejor del “Che”.
Su determinación.

Un ‘rapidito’ con Catalina Sandino

¿Cómo vivió la experiencia de aprender a disparar?
Tuvimos un entrenamiento en Puerto Rico durante dos semanas antes de la filmación. Nos pusimos el uniforme que íbamos a usar y nos metimos en el personaje. Acada uno de los actores nos dieron el arma que su personaje usó en la vida real durante la Revolución.

¿Cómo definiría el rol de las mujeres en la guerrilla al mando del 'Che'?
Las mujeres pasaban desapercibidas para la policía. En la Revolución, eran ellas las que traficaban armas y bombas. Eso hacía Aleida. Bajo la falda llevaba granadas… ¡de todo!

¿Alguna anécdota de la filmación?
Hay una escena donde yo tengo que abrir una lata de duraznos con cortador militar de la época, una cuchilla diminuta imposible de manejar. Y todos me decían: “hágale, abra la lata”, pero yo no podía. “Vamos, Catalina, esto es muy importante para la escena”, y el director, Benicio y todos súper pendientes. Hasta que por fin logré abrirla y rodamos la escena. Todo para saber que la toma no quedó.

¿Qué le queda por aprender?
Demasiado. Estar con actores de la talla de Benicio me hace dar cuenta de que todavía debo aprender mucho.

¿Ve sus películas?
Sí porque soy muy autocrítica. Me gusta ver y aprender de mis errores.

Un director con quien quiera trabajar.
Guillermo del Toro.

Un clásico que nunca haya visto.
Casablanca.

¿Una película para volver a ver?
Chinatown.

¿La pregunta que nunca capan los periodistas?
Cuando hice María, me preguntaban (incluso hasta hace poco): “¿usted de verdad se comió esa pepa?”.

¿Pero usted se la comió?
Claro.

¿Y que tenía por dentro?
Era un pedazo de marshmallow.

Un ‘rapidito’ con Soderbergh

¿Por qué una película
sobre el ‘Che’?Porque es uno de los personajes históricos más importantes
del siglo XX.

¿Por qué no filmó en Cuba?
Básicamente, el hecho de ser un ciudadano americano me lo impedía.

Lo mejor de trabajar con Del Toro.
Su obstinación con la perfección.

¿Qué le queda de esta película?
Las historias de quienes combatieron con el 'Che'.

¿Después de 4 horas y 22 minutos de película, le quedó mucho por contar sobre el 'Che'?
Me gustaría hacer una miniserie sobre su vida, esto fue tan solo un bocado.

¿Fidel ya vio la cinta?
Cuando fuimos al Festival de Cine de La Habana se la hice llegar.

¿La plaza más difícil donde ha llevado la película?
Sin duda, Miami.

¿En qué está su cabeza ahora?
En Cleopatra.

¿Será un filme más arriesgado que Che?
Tal vez. Es un musical en 3D.

Ficha Técnica

Presupuesto: U$40.000.000
Dirección: Steven Soderbergh.
Guión: Peter Buchman, Ben van der Veen.
Producción: España, Francia, Estados Unidos.
Banda Sonora: Alberto Iglesias (La mala educación, Todo sobre mi madre).
Premios: Palma de Oro Cannes (2008) y Premio Goya (2009)
a Benicio del Toro como Mejor actor.
www.cheelargentino.com

Concurso:

para asistir junto a tres amigos más a una función especial de Shock.com.co en el Multiplex del Centro Comercial Gran Estación este sábado a las 10:30 am, escribanos a concursos@shock.com.co, con el nombre y número de identificación de cada uno y díganos cómo es el nombre del director del filme.