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21 años de South Park: La sátira que se hizo realidad

Esta vez la realidad superó la ficción.
South Park
South Park
Por
Edgar Medrano

Se nos crecieron los niños. Acaba de cumplir 21 años nuestro grupo de niños malhablados favorito: South Park. Sin haber crecido un centímetro o haber salido de Colorado, ya dejaron su huella en la cultura pop contemporánea. Así ha cambiado esta serie en sus más de 2 décadas de historia. 

Por Edgar Medrano 

No es una exageración decir que South Park le pisa los talones a Los Simpson en el segundo lugar como el dibujo animado con más influencia dentro de la cultura pop. De hecho, tienen un origen muy parecido. Ambos iniciaron como series poco desarrolladas en su animación e historias, pero aún con sus limitaciones, lograron cautivar rápidamente al público. South Park son cuatro niños con aspecto adorable, pero el peor vocabulario. Hoy en día esto no parecemayor cosa, pero en 1997 la TV no había visto nada igual.

Las primeras temporadas eran un absurdo rampante, un sin sentido que no pretendía decir algo más.  Las personalidades de los niños casi ni se distinguen, el gag de la muerte de Kenny no podía faltar y los adultos eran una masa genérica de fondo. Aunque tieneN momentos muy citables que dan en clavo si usan en el momento indicado, son temporadas que parecen un esqueleto al lado de la profundidad que logro la serie más adelante.

Gradualmente, la serie empezó a tomar más riesgos y en consecuencia a presentar conceptos más complejos. Como lo demuestra la trilogía de capítulos: Orgía de gatos, Dos hombres desnudos en un jacuzzi (Un clásico) y Jubileo judío. En los que cuenta desde tres perspectivas una lluvia de meteoritos y de paso hace una crítica a la masculinidad tóxica, la brutalidad policíaca y las teorías conspiratorias.

Después de está propuesta, llega el momento que consolidó el sello que la serie presentaría en temporadas posteriores. Con el capítulo “Súper mejores amigos”, que en principio se entendía como una parodia a la Liga de la Justicia, Los Vengadores y los equiposde superhéroes, terminó haciendo ruido por su representación del profeta Mahoma y su poder de manipular el fuego.

Esta representación provocó la ira de grupos islámicos que amenazaron de muerte a sus creadores Trey Parker y Matt Stone, pero terminó consolidando a la serie en ese lugar en la cultura pop donde la crítica y la sátira no tiene tapujos.


En las siguientes temporadas, es evidente el esfuerzo en el desarrollo de los personajes. Sus personalidades definen rumbos distintos, permitiendo ofrecer historias y perspectivas para cada uno de ellos. Este avance se hace evidente con Cartman, que pasa de ser el chico más vulgar del grupo a un sociópata sin control; esto junto a la inocencia de Butters logran momentos clásicos en la serie, como en el capítulo Genial-o. Allí, Cartman se disfraza de un robot que se hace el mejor amigo de Butters, para que no divulgue un video en el que se disfraza de Britney Spears y le baila a una imagen de Justin Timberlake. En el camino, Genial-o termina ridiculizando las ideas de las películas de Adam Sandler. Hasta la actualidad, esta relación ha tenido resultados muy hilarantes en la serie.

En las temporadas más recientes ya pusieron todas las fichas sobre la mesa. Desistieron del modelo de una historia por capítulo, para pasar a un modelo serializado, donde dedican una temporada entera a atacar el concepto de "corrección política". Lo hacen mediante la introducción del Director PC, una figura de autoridad muy consciente de las injusticias sociales del momento. Con ella aportan puntos sólidos sobre la retórica de la corrección política y cómo se está tergiversando en función de otras causas. 

Actualmente, la serie se encuentra el aprietos. El contexto cultural y político ha caído en absurdos tan inimaginables que le está quitando material a sus creadores. En la temporada 20, en un intento por ridiculizar a Trump, el Sr. Garrison se convierte en un candidato presidencial que usa su homofobia y racismo para sabotear su propia campaña. A pesar de esto la gente lo resulta apoyando y su campaña se vuelve un evento confusamente exitoso.

Lamentablemente la realidad nos contó la misma historia. En consecuencia, los capítulos perdieron chispa y se estancaron. El ingenio de los creadores no pudo con la abrumadora realidad. La última temporada todavía se resiente de este golpe, pero tampoco ayuda que día a día los titulares de las noticias parezcan sacados de la serie. El mismo Trey Parker, creador de la serie, afirmó que "es más difícil ahora, la sátira se volvió realidad". Por ello, aunque South Park  mantiene su valentía y descaro, ha perdido colmillos y garras en sus críticas y burlas.

Ya van 21 temporadas y contando. South Park ha ofendido, ridiculizado y criticado a cuanto fenómeno de cultura pop se ha puesto en su camino, sin hacer reparo de su fama o poder. Por ello, hay que disfrutarlos mientras podamos y ver hasta cuando les dura esa filosofía de "veamos a qué o a quién más nos falta por ofender".