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'American Beauty' cumplió 20 años. ¿Por qué no envejeció bien?

Es increíble cómo American Beauty logra retratar un momento en la historia en que la depredación sexual y la homofobia estaban más que naturalizadas.
American Beauty.
American Beauty.
Por
Edgar Medrano

Al cumplir 20 años de su estreno, es posible que muchos recordemos este título como una película que rompió los límites con humor ácido y una historia atrevida, que logró cautivar a los críticos y jurados de prestigiosos premios cinematográficos con el relato de un cuarentón en crisis. Sin embargo, este es su problema, el cuarentón. Envejeció mal. Al verla hace un par de semanas, el cuarentón es el retrato de un pervertido que solo busca satisfacer sus más oscuros deseos mientras nada en un mar de lástima por sí mismo, y al final, por azares del destino, termina redimiéndose.

Por Edgar Medrano // @TheMedra 

Es increíble cómo una película logra retratar un momento en la historia (no tan lejana) en que la depredación sexual y la homofobia estaban más que naturalizadas. Afortunadamente, nuestra sociedad ha cambiado desde 1999, y en su camino ha modificado nuestras concepciones de lo que es atrevido, inteligente y, en consecuencia, lo que es aceptable socialmente en una relación. 

Lester Burnham (nuestro protagonista, interpretado por Kevin Spacey) nos retrata un oficinista que consume drogas, enojado y confundido emocionalmente que atraviesa una crisis en su madurez y que además, está dispuesto a romper sus barreras morales como consecuencia de ello. Lo peor es que el mundo entero lo debe soportar, porque su ego está herido y encuentra que su vida se ha hecho aburrida.

Por ello, lo importante para Lester es reclamar su virilidad, en este sentido decide dar rienda suelta a toda su lujuria, tanta como sea posible, sin importar que sea con la compañera de colegio de su hija adolescente. Para el personaje, el sexo es toda su masculinidad perdida como consecuencia de la inexistente vida sexual con su esposa. Sin embargo, cuando conoce a esta mujer joven y atractiva, Lester se recupera milagrosamente y regresa lo que ha perdido.

Pero no solo el personaje principal es cuestionable. El coronel, el vecino de Lester, se ajusta al arquetipo del militar como el proveedor organizado y disciplinado de su familia. Su esposa, Barbara, limpia en exceso y desempeña el papel estereotípico de "esposa", así perpetúa el sentido de masculinidad del coronel. Además de ejercer su poder de tales maneras como la violencia física hacia su hijo, se interesa mucho por la vida íntima de aquel, debido a que descubre su uso de drogas en el pasado. Lo espía constantemente, al punto de presenciar una compra de marihuana entre Ricky y Lester, pero es malinterpretada como un encuentro sexual entre ambos. El coronel se enfurece, rechaza a su hijo y le prohíbe a Ricky regresar a su hogar.

En las últimas escenas de la película, surgen los temas más importantes sobre la masculinidad. Envuelto en ira, el coronel visita a Lester, momento en que todos pensamos que está dispuesto a lastimar a Lester, pero en cambio, le da un beso en los labios. En este momento, se entiende que el rechazo del coronel hacia la homosexualidad fueron un mecanismo de defensa para proteger su percepción de la masculinidad. Cuando Lester lo rechaza sus avances, el coronel queda confundido y herido. Como consecuencia de ello, asesina a Lester.

Por otra parte, también nos presenta al hijo del coronel, Ricky (interpretado por Wes Bentley), un dealer de marihuana solitario y huraño que tiene como pasatiempo vigilar a su vecina con su videocámara, con el tiempo se obsesiona con ella, la observa y la graba desde su habitación en las noches. Ella se asusta al principio, pero se da cuenta que le gusta y comienzan un romance. Nada dice más a gritos que son los noventas, cuando una película valida como romance las actitudes de un hombre acosador.

El concepto de proteger la masculinidad es tan exagerado en esta película, que llevó a los hombres a asesinar, a acechar y acosar. Al explorar los diversos enfoques del matrimonio, la sexualidad y la masculinidad, Belleza Americana subraya lo que se entendía por hombre “normal” y lo que están dispuestos a hacer por mantener su masculinidad.

Esta película que hace 20 años fue etiquetada al instante como un clásico moderno, hoy en día no luce muy moderna, ni mucho menos como un clásico. "Mira más de cerca" fue el lema de la película y, en retrospectiva, es lo que nos permite ver sus defectos. Pero en un nivel más directo, es una película que empaca la masculinidad tóxica en un empaque muy bonito, todo escondido detrás de una narración falsa y con pretensiones de profundidad. Esto a finales de los noventas lucía como sátira inteligente, hoy en día los espectadores seguramente no dejarán pasar nada de lo que sugiere. 

 

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