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Así escapó 'Detective Pikachu' a la maldición de películas de videojuegos

'Detective Pikachu' ya está en cartelera.
Detective Pikachu
Detective Pikachu
Por
Julián Ramírez

Hace mucho tiempo, los videojuegos cayeron víctimas de una maldición. No es la maldición de las microtransacciones, ni de la toxicidad en línea. Es la maldición de nunca tener una buena película de Hollywood basada en uno de ellos.

Por Julián Ramírez // @Sir_Laguna

Los estudios lo han intentado muchas veces. Se hicieron películas de Super Mario Bros, Street Fighter, Final Fantasy, Tomb Raider, Assassin’s Creed, Warcraft y muchas más, pero no resultaban nada bien. Algunas llegaron a ser suficientemente interesantes e hicieron creer que la maldición había acabado (como Silent Hill), pero pronto llegaba la siguiente película para recordarnos que hacer filmes basados en videojuegos era una mala idea.

Entonces, Detective Pikachu llegó a las salas de cine. A pesar de estar basada en una popular franquicia de videojuegos, es una película adorable, divertida y muy bien hecha. ¿Cómo paso esto? ¿Cómo un filme sobre animalitos con poderes triunfó donde íconos como Mario y Lara Croft fallaron?

Esto es lo que Detective Pikachu hizo bien: 

¿Qué es lo que les gusta a todos de Pokémon?

Antes que nada, hay que analizar la razón por la que al público le gusta un juego y buscar la forma de traducir eso al cine. Pokémon puede gustar a algunos por sus mecánicas de combate, mundo caricaturesco o por la sensación de aventura que da el recorrer sus escenarios. Pero hay una razón por la que gusta universalmente, incluso a aquellos que usualmente no juegan videojuegos: el diseño de sus criaturas.

Aun si se desechaban los demás elementos del juego, había algo que esta película tenía que hacer bien: mostrar a los Pokémon como seres adorables que deseemos tener de compañeros. Esto es algo que logró a la perfección.

Aunque desechó los elementos de exploración de los juegos y no hay casi batallas, Detective Pikachu se enfocó en lo que en verdad importa. Otras películas de videojuegos fracasan porque tratan de reflejar hasta los más pequeños aspectos de la mitología de la obra original y la forma en que se juegan, complicando innecesariamente las cosas.

Si no hay historia, invéntate una, pero respeta el juego

El cine es un medio principalmente narrativo. Los videojuegos son principalmente interactivos. Los títulos que más recordamos de los años ochenta y noventa —como los primeros Zelda, Metroid, Sonic, Mega Man y Mortal Kombat— no tenían historias muy elaboradas. Esto puso en apuros a los guionistas encargados de adaptarlas a la pantalla, pues debían llenar huecos muy grandes en las tramas.

Es por eso que nos encontramos con una historia de dinosaurios evolucionados bajo Nueva York en la película de Super Mario Bros y con una guerra contra una organización terrorista en Street Fighter. Fueron escritores buscando crear una historia alrededor de los personajes, la cual no encontraron en el juego.

En el caso de Pokémon, hubieran podido crear algo similar en torno a las visitas a los gimnasios y enfrentamientos con el equipo Rocket. En su lugar, tomaron la sabia decisión de hacer algo diferente dentro del mismo mundo. Para Detective Pikachu tomaron como base un juego relativamente desconocido dentro de la franquicia y lo llenaron de detalles típicos del género noir, representado por el suspenso, misterio y detectives incansables.

De hecho, uno de los elementos que más se asemeja al de los juegos principales, el absurdo plan del villano, es uno de los puntos débiles de la película.

Y los no jugadores, ¿Qué?

En el pasado se creía que la razón por la que la mayoría de películas de videojuegos eran malas era porque las creaban personas que no estaban familiarizadas con los videojuegos. Esto resultó no ser cierto. Warcraft fue escrita y dirigida por Duncan Jones, un gran fanático de los juegos, y la producción de Assassin’s Creed fue completamente supervisada por sus creadores.

Estas películas gustaron a buena parte del público fanático de las obras en las que estaban basadas, pero ahuyentaron por completo a quienes no estaban familizarizados con ellas. Sus creadores se preocuparon tanto en dar gusto a una parte de la audiencia que se olvidaron por completo de la mayoría del público cinéfilo.

Detective Pikachu no comete ese error. Para comenzar, Pokémon es tan popular que es prácticamente imposible que haya alguien que no sepa quién es Pikachu y el filme hace lo correcto en convertirlo en el protagonista. Aunque incluye Pokémon de todas las generaciones, se enfoca en los pertenecientes a la primera generación, que son los más reconocidos y populares. También hace lo posible por dejar claro, lo más pronto posible, cómo funciona este mundo, cuáles son sus reglas y rechaza los elementos más complejos de la mitología Pokémon (las batallas, evoluciones y debilidades de los tipos de Pokémon son mantenidas a un mínimo) para no alienar a nadie que no conozca esto de los juegos o la serie animada.

A pesar de esto, hay suficientes referencias y ‘chistes internos’ para que los más fanáticos puedan disfrutar de unas risas extras, sin afectar a quienes no lo entiendan.

La marca, por sí sola, no vende

Muchos hubieran pensado que el nombre de Pokémon era suficiente para atraer millones de niños y adultos nostálgicos a los cines, pero Warner Bros fue astuto y no se confió solo en eso.

Poner a un actor como Ryan Reynolds, reconocido por su actitud irreverente, en el papel de Pikachu fue una jugada maestra. Su personalidad traviesa y capacidad para la comedia verbal son uno de los mejores aspectos de Detective Pikachu. El contraste de ver a una criatura tan adorable como el ratón amarillo eléctrico con la voz adulta de Deadpool es suficiente para atraer incluso a aquellos que no tienen ningún interés en el juego de Nintendo.

La verdad es que contratar a una estrella funciona bien para dar prestigio a los filmes sobre videojuegos. Se puede criticar mucho a Resident Evil, Tomb Raider y Rampage, pero la presencia de Milla Jovovich, Angelina Jolie y Dwayne ‘La Roca’ Johnson en ellas fue una de las principales razones por las que se convirtieron en éxitos de taquilla, aunque no necesariamente de crítica. Ryan Reynolds hace lo mismo por Detective Pikachu.

Estas son las razones por las que Detective Pikachu logró escapar de ‘la maldición de las películas de videojuegos’, pero hay otra aún más importante: es una buena película. Después de todo, si hay buenas películas basadas en juegos de mesa como Clue y en bloques de juguete como La gran aventura Lego, ¿por qué no puede haber buenas películas basadas en videojuegos? 

 

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