Se encuentra usted aquí

Blade Runner 2049: ¿cumple con lo que promete?

35 años después del clásico de Ridley Scott, llega “Blade Runner 2049”, una secuela que promete continuar el legado visual y temático de su predecesora.
Por
Juliana Abaúnza

En esta época de remakes y secuelas malas (ej: Point Break, Independence Day: Resurgence, The Mummy), Blade Runner es una de esas pocas que respeta el legado de la película original y lo continúa sin ser una copia barata.  

Por: Juliana Abaúnza // @JulianaAbaunza

Así como en la original, cada cuadro de Blade Runner 2049 es una maravilla visual. Denis Villeneuve, el mismo director de Arrival y Prisoners, junto con un equipo de gente talentosa, logra meternos en la atmósfera hipnótica de un futuro meticulosamente creado. 

img_0826_0.jpg

Tres décadas después de los eventos de Blade Runner (1982), el clásico thriller de ciencia ficción dirigido por Ridley Scott, nuestro protagonista es K (Ryan Gosling), otro de los blade runners de la policía de Los Angeles, agentes encargados de encontrar y matar a los replicantes que se están escondiendo. El problema con los androides viejos, como podrán recordar quienes vieron la primera película, es que desarrollaron sentimientos y así era más difícil esclavizarlos. K es también un replicante, pero es un modelo nuevo que, en teoría, no tiene esos problemitas que tenían los anteriores. Pero en su última misión (intentaré no hacer spoilers) K descubre una vaina que lo hace cuestionar su existencia y que lo pone en contacto con Deckard (Harrison Ford), el primer blade runner que conocimos. 

Aunque Ryan Gosling y Harrison Ford hacen un buen trabajo (en especial Gosling, que ya le cogió el tiro a hacer papeles de hombres que no hablan mucho pero que lo dicen todo con sus ojos), las estrellas de esta película no son ellos ni tampoco es Denis Villeneuve. Los grandes ganadores son Dennis Gassner y Roger Deakins, encargados del diseño de producción y de la cinematografía. El mundo que estos dos señores construyeron es de lo mejor que he visto en una pantalla gigante desde Mad Max Fury Road.

Con seguridad, Roger Deakins recibirá su decimocuarta nominación al Oscar de Cinematografía. Este señor fue el encargado la fotografía de películas como Fargo, No Country for Old Men, The Shawshank Redemption, The Assassination of Jesse James y Skyfall, entre muchas otras. En Blade Runner 2049, Deakins no decepciona y prueba una vez más que es uno de los mejores cinematógrafos del mundo. Cada cuadro de la película es impresionante. Fui a verla en IMAX y cada escena me hacía pensar: “quiero poner esto de fondo de pantalla de mi computador”. Solo por ver la forma en la que Deakins usa la luz (y la ausencia de luz) vale la pena ver 2049

Cuando la vean, tengan en cuenta que Villeneuve, Deakins y Gassner usaron pocos efectos hechos en computador. En palabras del director: “puedo contar con mis dedos el número de veces que pusimos una pantalla verde en el set. Casi toda la película se hizo con las cámaras. Roger Deakins y yo trabajamos muy duro para que fuera de esta forma”. ¿Quiere un ejemplo? Para esta escena, por ejemplo, construyeron el puente, llenaron el set de lluvia y neblina falsas, y después proyectaron la imagen de la actriz en esa pantalla gigante. Que se hayan tomado el trabajo de hacer esto (algo que supongo que sería muy fácil hacer en computador), marca la diferencia porque el impacto de la luz y el impacto de ver a Joi gigante frente a él, se nota en la cara del actor. 

img_0827_0.jpg

Así como 2049 es fiel al legado visual de la película original, temáticamente también lo es. Las reflexiones filosóficas de la Blade Runner original (que estuvo basada en la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip K. Dick) son las mismas de 2049. ¿Nuestros recuerdos son nuestra identidad? ¿Cómo cambia mi identidad si está comprobado que la memoria no es confiable? ¿Cómo puedo estar seguro de que soy humano si todo lo que me rodea son recordatorios de que lo real y lo falso se pueden confundir fácilmente? Blade Runner 2049 vuelve a hacer esas preguntas clásicas de la ciencia ficción con el mismo ritmo paciente (algunas personas dirán “lento y aburridor”) de la Blade Runner de Scott. 

Si usted se acuerda de la Blade Runner original, sabrá que es una película lenta, que no tiene afán por resolver el misterio central de la trama y que no quiere ser un blockbuster lleno de acción. La misma descripción sirve para 2049, una película que deja que cada momento se dilate y que uno pueda embobarse con las imágenes. El problema es que aunque 2 horas y 43 minutos de la cinematografía de Roger Deakins suena maravilloso, llegó un punto en el que me pregunté: “¿será que algún día volveré a mi hogar?”. 2049 es tan interesante visualmente y tan frustrantemente lenta a ratos como la original.

Blade Runner nunca fue una historia de aventura y acción, entonces, si usted va a ver la secuela esperando acción y bala constante, saldrá decepcionado. Esta no es una película que describiría como “divertida”. Pero en esta época de remakes y secuelas malas (ej: Point Break, Independence Day: Resurgence, The Mummy), “Blade Runner” es una de esas pocas que respeta el legado de la película original y lo continúa sin ser una copia barata.   

Temas relacionados: 
Publicidad