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El cine hecho con celulares hace rato dejó de ser cosa de principiantes

¿Se anima a usar su celular para contar historias?
Getty Images
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Por
Edgar Medrano

Hoy es difícil pensar en una persona que no tome fotos con su teléfono. Incluso muchos conocemos a alguien que no pasa un día sin subir una selfie a sus redes. Pero más allá de las autofotos, los smartphones se están convirtiendo en una herramienta muy poderosa y práctica para contar historias sin la necesidad de tener que gastar millones en equipos costosos. En principio, algunos pensarán que este es un recurso propio para aficionados o principiantes, sin embargo, la industria está demostrando lo contrario.

Por Edgar Medrano 

A principios de abril, el director Steven Soderbergh (Trilogía de La gran estafa y Magic Mike) junto a Netflix, han estrenado una película hecha en su totalidad con un smartphone. High Flying Bird es una crónica sobre la corrupción en la NBA; donde con unos pocos celulares, construye un drama bien trabajado donde la mayoría ni llega a darse cuenta que se ha rodado con algo parecido a lo que llevamos a diario en el bolsillo. Aunque este trabajo llama la atención debido a su sociedad con Netflix, no es la primera vez que filma con celulares. En el 2018 lanzó Unsane, una película de terror protagonizada por Claire Foy (La Reina Isabel en The Crown) y grabada en su totalidad con un iPhone 7 Plus.

Sin embargo, donde esta revolución anda haciendo más ruido es en la escena independiente. Antes de grabar la aclamada The Florida Project, Sean Baker dirigió Tangerine, una historia sobre una trabajadora sexual trans en busca de venganza por la infidelidad de su proxeneta. Toda la película fue filmada durante el 2015 con un Iphone 5S. También hay ganadores del Oscar. Searching for Sugar Man, premiada como mejor documental en la entrega del año 2012, fue parcialmente grabada con un iPhone mediante la app 8mm Vintage Camera. Además, la ganadora a mejor cortometraje en el Festival Internacional de Cine de Berlín del año 2011, Night Fishing, dirigida por el coreano Park Chan-wook fue grabada en un Iphone 4, quien uso las posibilidades del celular para ofrecernos un relato fantástico de un pescador que atrapa a una sacerdotisa de rituales funerarios. 

Es evidente que la producción de cine mediante celulares no es solo cuestión de principiantes. De hecho, están demostrando que el smartphone pone el cine al alcance de todos con pocos recursos. Al ser una herramienta que casi todo el mundo puede comprar, y que gracias a los avances tecnológicos puede grabar en alta definición y hasta en calidad 4K, filmar en ellos no parece tan descabellado. Igualmente, accesorios para mejorar las producciones: trípodes, lentes, focos de luz y hasta estabilizadores han mejorado las producciones. El cine con celulares ya tiene espacios a nivel nacional, como el festival Smartfilms. 

Pero, ¿qué ventajas tiene rodar con un smartphone? La principal es que es fácil de manejar: su tamaño permite grabar desde donde sería muy difícil con una cámara de cine convencional. Sin embargo, los detractores de esta nueva técnica alegan que su calidad visual nunca pasará de decente, En respuesta a esto, es interesante cómo el mecanismo de grabación es interpretado como un personaje más o como un recurso narrativo propio, usado con regularidad para retratar la vida de forma más realista. 

Este tipo de cambios siempre aterrará a los puristas y fatalistas. Sin embargo, en el fondo estas transformaciones no cambian la manera de concebir el cine. Sea con cámara o con celular, para grabar algo de calidad se necesita una idea y un guion básico. Es más, la estética que se aprecia viendo películas grabadas con celulares es desconcertante. Hasta su bajo rendimiento en locaciones con poca iluminación se puede convertir en una herramienta si es usada con ingenio y creatividad. De esta manera la tecnología que ofrece un teléfono puede integrarse al estilo que tenga una película.

Más allá de pensar de que el cine con celulares destroye u opaca la producción tradicional, pensemos que ambas son completamente compatibles, y tienen espacio suficiente para vivir juntas. Del mismo modo que la televisión no mató a la radio, ni las plataformas de streaming han acabado con la experiencia de ver películas las salas de cine (hasta el momento); utilizar los celulares de manera inteligente puede ser una oportunidad para ampliar las posibilidades de la cinematografía. 

No hay manera de predecir cómo los celulares influirán en la manera de producir películas en Hollywood durante los próximos años. Lo cierto es que los celulares son herramientas cada vez más poderosas y democráticas de narración de historias, que están destinadas a seguir abriendo nuevos espacios en la industria. Espacios que nos harán dudar menos, levantar nuestros teléfonos y compartir de manera creativa e ingeniosa nuestras historias. Seguramente allá afuera, habrá alguien que querrá verlas.

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