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'Glass' es la película de superhéroes perfecta que no sabía que necesitaba

Un director, casi dos décadas, y una trilogía que devuelve este tema a sus bases más puras.
Glass
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Redacción Shock

Es extraño pensar en un mundo donde no se estrene una película de los 'Avengers' o la 'Liga de la Justicia' cada cinco minutos. Aún más difícil es creer que fue hace menos de dos décadas que la gran pantalla se empezó a plagar de personajes con poderes sobrehumanos y seres excéntricos de dudosa procedencia en una eterna lucha potenciada por efectos especiales y animación CGI.

Por Vanessa Cervini 

Lo que nació cómo un mercado de nicho con contados títulos, se ha vuelto tal vez el tema más popular y masivo en la industria cinematográfica (su facturación histórica en taquillas está proyectada en más de 15 billones de dólares). Entre una marea incesante de origin storiesremakes showdowns, debería haber más que suficiente entretenimiento para todos ¿no? A pesar de que la producción es cada vez más avanzada y los presupuestos más altos, muchas veces uno no puede sino teminar sientendo que perdió 3 horas de su vida viendo un show de lásers. O al menos eso me pasa a mí.

Si usted siente lo mismo, no se preocupe, hay una luz al final del túnel. El mes pasado, M. Night Shyamalan completó la trilogía que había empezado hace 19 años con el estreno de Unbreakable, continuado con Split, y que ahora acaba con Glass. Fue larga la espera, y muchos han dicho que esta última entrega se quedó corta; pero M. Night sabe cómo hace sus cosas... y el final que nos dejó boquiabiertos y con el ojo aguado fue el cierre que él ideó desde el principio.

Cuando Unbreakable se estrenó en el 2000, los espectadores del mundo entero no sabían qué estaban viendo. ¿Era horror? ¿Un thriller? ¿Acción? La visión del director fue tan adelantada a su tiempo que a muy pocas personas se les ocurrió categorizar la historia de David Dunn y Elijah Price como una película de superhéroes y villanos. Todo empezó a tomar forma cuando en el 2016 conocimos Kevin Wendell Crumb y sus 23 personalidades en Split, y por sorpresa, vimos a un David Dunn cincuentañero asomando cabeza en el último minuto.

Fue en ese momento en el que realmente nos dimos cuenta que el mundo en el que Elijah Price, David Dunn y Kevin Wendell Crumb coexistían, era el mismo donde sus alter egos Mr. Glass, The Overseer y The Beast estaban destinados a enfrentarse. Y es que la genialidad de M. Night incluyó esperar al momento justo, en el que sus espectadores tuvieran el bagaje cultural del mundo de los superhéroes para recoger la cosecha que había sembrado hace casi dos décadas.

A lo largo de la trama, el encuentro de estos tres personajes no depende de guerras intergalácticas, mordiscos de insectos radioactivos, o tecnologías del futuro. Son humanos lidiando con problemas cotidianos que se dan cuenta que hay algo adentro que los hace diferentes, algo que los hace especiales. M. Night dijo en una entrevista que lo que lo fascinaba no eran los poderes de un superhéroe enmascarado, sino los que todos guardamos dentro y que podemos descubrir en el momento menos pensado; como cuando una madre es capaz de levantar un carro sola para salvar a su hijo.

Este es un punto clave, ya que al contrario de otras "mega producciones", que dependen de pantallas verdes para engancharnos; la premisa es pura y honesta, la misma por la que nacieron los superhéroes en primer lugar: Todos tenemos el poder de escoger entre la luz y la oscuridad. Estos personajes no pretenden ser la definición del bien o el mal absoluto. Un megalómano que justifica homicidios en masa porque está tratando de encontrar su lugar en el mundo. Un hombre que está dispuesto a sacrificar a su propia familia por el deseo egoísta de salvar el mundo. Un asesino en serie que desarrolló 24 personalidades para lidiar con el abuso del que fue víctima desde la niñez. Uno como espectador se ve obligado a preguntarse permanentemente qué es lo que hace a un villano y qué hace a un héroe. Los diálogos, el contexto, y hasta los movimientos de la cámara; cada dinámica tiene un significado.

Al final de cuentas, esta trilogía es para usted si también perdió la fe y voltea los ojos cada vez que sale un nuevo trailer de superhéroes. Si está de acuerdo con que son las pequeñas acciones las que cambian el mundo, y si al menos alguna vez ha jugado con la idea que de pronto los verdaderos superhéroes no son producto de la ficción, sino que están entre nosotros. Solo basta abrir los ojos.