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‘Jeffrey Epstein: Filthy Rich’: una fortuna gastada en comprar silencios

En esta docuserie de Netflix las víctimas del magnate dejan de ser anónimas y después de años de silencio, sus denuncias por fin son escuchadas.
Stephanie Keith | Getty Images
Stephanie Keith | Getty Images
Por
Redacción Shock

Todos conocemos el nombre de Jeffrey Epstein y los delitos de los cuales fue acusado. Sin embargo, “Jeffrey Epstein: Asquerosamente Millonario” además de desengranar la maquinaria de silencio que rodeaba al magnate, da a sus víctimas la oportunidad de hablar ser escuchadas.

Por: Vanessa Velásquez Mayorga // @vanessavm__

La docuserie de cuatro episodios que se estrenó en Netflix a mediados del mayo de 2020 ha sido tendencia durante varias semanas. Basada en la investigación que hizo el autor James Patterson, la serie sigue las diferentes denuncias que durante décadas se hicieron sobre el magnate, y las investigaciones que, aunque insuficientes e infructíferas durante muchos años, finalmente en 2019 dieron con su captura. 

El impacto de la serie en quien la ve no puede ser otro distinto a la repulsión por los actos de Epstein y compasión y admiración hacia las víctimas que desde 1996 lo han denunciado y aunque en 2008 se inició un proceso en su contra que terminó en un arreglo muy indulgente con la fiscalía, fue hasta 2019 que las acusaciones fueron tomadas en serio y se comprobaron algunos de sus delitos. 

En cuatro episodios se expone la cadena de abusos a la que muchas mujeres fueron sometidas durante años y cómo Epstein utilizaba su poder para comprar sus silencios. Con acciones tan literales como darles dinero o llevarlas de viaje, o con trucos mucho más cuestionables y condenables como hacerlas parte de su pirámide de tráfico sexual. Lo que hizo Epstein con muchas de estas mujeres fue hacerlas cómplices de sus crímenes al pedirles que recluten a otras chicas con su mismo perfil: jóvenes, provenientes de hogares donde las maltrataban, que necesiten el dinero tanto como para mantenerse en silencio ante todos los abusos. 

Es también una historia de muchos silencios. Silencios atemorizados por saber del gran poder de Epstein y los alcances que este tiene. Silencios culpables por haber permitido que otras mujeres también fueran víctimas de estos abusos. Silencios avergonzados por no haber podido reaccionar antes. Por eso es valioso este documental: porque rompe un silencio y aunque nos cuenta la historia del magnate, lo hace a través de los testimonios de sus víctimas, dándole valor a sus palabras y a sus experiencias. 

Ver esta docuserie produce mucho dolor. Es doloroso escuchar los testimonios de estas mujeres que se relacionaron con Epstein, algunas incluso desde los 14 años, y cómo esa interacción que fue abusiva les marcó de por vida. Escuchamos el desgarrador testimonio de Michelle Licata, por ejemplo, quien dice que el día que conoció a Epstein su vida cambió y sintió que su vida era como la de una flor que fue arrancada y pisoteada. O la de Sarah Ransome quien fue llevada a la isla privada del magnate, de donde estaba dispuesta a escaparse nadando en altamar. Por más que Jeffrey Epstein no esté ya en la vida de estas mujeres, la marca que dejó en ellas es indeleble, es una cicatriz que aún después de todo este tiempo les duele. Sin embargo y a pesar del dolor, ver Jeffrey Epstein: Asquerosamente Millonario cierra este episodio horrible para las víctimas en una nota que a muchas mujeres que han sido víctimas de violencia sexual podría darles esperanza. 

Sus víctimas se reúnen en la corte para ver cómo le niegan la fianza a el hombre que las hizo vivir con miedo durante tanto tiempo. Michelle, una de las víctimas dice “Tomaba a courtney de la mano porque necesitaba sentir algo de consuelo”. Courtney dice “éramos víctimas de Jeffrey Epstein y ahí estábamos, ya no debemos escondernos. Ya no éramos personas sin nombres”.

victimas_jeffret.jpg(Netflix: 'Jeffrey Epstein: Filty Rich', episodio 4)

Y luego este hombre, en un acto de cobardía, se suicidó. O algo más le pasó. Hay muchas teorías de conspiración que rodean la muerte de Epstein, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de nombres e información que el hombre mantenía en secreto. El punto es que la muerte, en este caso, no es un castigo suficiente. Es todo lo contrario: una burla a las personas vulneradas. Una muestra más del poder de ese hombre que les negó a estas mujeres toda oportunidad de reparación y sentimiento de justicia. “Me sentí devastada porque una vez más él había logrado escapar de toda responsabilidad”, dice una de sus víctimas. 

Sin embargo y gracias al juez que llevaba el caso, hombro a hombro las víctimas se enfrentan una última vez a la memoria de Epstein para hacer sus declaraciones. Ellas, juntas, son escuchadas, por fin, por un juez que no permitió que el suicidio de Epstein cerrara el caso y les dio una fecha en la corte para testificar. Hilo la importancia de ese hecho con las mismas voces de las víctimas: 

“Por primera vez vi a una persona en posición de poder que demostró tener alguna forma de respeto por nosotras. Y nos escuchó. Eso fue lo que siempre quise, que me escucharan”.

“Me conmovió muchísimo la fuerza de las mujeres que estábamos ahí compartiendo nuestras experiencias, muchas por primera vez. Fue una experiencia catártica”.

“Abrazar a las chicas en la corte fue hermoso. Lloramos, nos reímos, nos abrazamos y nos apoyamos ese día en el tribunal”.

Epstein está muerto, su dinero está en una cuenta en las islas vírgenes y no podrá ser utilizado para reparar a sus víctimas y lo poco que se sabe sobre esta red de explotación y tráfico sexual es apenas la punta del iceberg. Todavía hay mucho silencio rodeando este caso, pero si algo ha de quedar después de ver este documental es que los abusadores, no importa lo poderosos que sean, ya no tendrán la comodidad de que el silencio venga de parte de las víctimas. Estas mujeres que llevan años denunciando los crímenes de Epstein y las secuelas de sus actos en sus vidas por fin fueron escuchadas y se encontraron las unas a las otras para dejar de ser víctimas y convertirse en sobrevivientes que seguirán luchando sin descanso hasta que todas las demás personas que fueron parte de esta red de tráfico sexual sean llevados a la justicia.

 
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