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Las series que definieron el 2018

¿Qué está esperando para verlas todas?
SERIES DEL 2018
SERIES DEL 2018
Por
Redacción Shock

Ante la sobrecogedora oferta de series cada vez más adictivas y plataformas de streaming, la pregunta “¿Ahora qué ver?” es cada vez más frecuente. Como sabemos que no siempre es algo fácil de responder, aquí dejamos un listado de algunas de las series de las que más hablamos en 2018.

La diversidad sexual, las enfermedades mentales, el feminismo, las relaciones familiares, la adolescencia, la aceptación y el perdón fueron algunos de los muchos temas de los que nos hablaron algunas de las series más comentadas, citadas (y “memeadas”) del año.  ¿Listo para la maratón?

Participaron en este listado: Johana Arroyave (JA), Fabián Páez (FP), Sebastián Peña (SP) y Paula Ricciulli (PR).

Las nuevas

La casa de papel (Netflix) 

Se han hecho cientos de películas y series sobre atracos multimillonarios, pero en 2017 en España (y en 2018 al resto del mundo) se estrenó una que catapultó las producciones audiovisuales hechas en España. La Casa de Papel es un drama de acción que ocurre la mayor parte del tiempo en la Casa de la Moneda y Timbre, donde varios atracadores expertos e inteligentes buscan la manera de poder robar el dinero de la Nación sin que su identidad sea revelada; para ello usan una máscara con el rostro de Salvador Dalí. La serie, que se convirtió en un fenómeno de cultura pop y que inspiró varios disfraces de Halloween, está traducida a varios idiomas y ya es la producción de habla inglesa más vista en la historia de Netflix. (SP)

La maldición de Hillhouse (Netflix)

De las grandes sorpresas de Netflix este 2018. The Hill House es una serie de suspenso con unos toques de terror que de verdad logran acelerarle el corazón a cualquiera que la esté viendo.  Está basada en la novela The Hounting of Hill House y aunque no sigue al pie de la letra la historia del libro, mantiene el eje principal: demonios, espíritus y maldiciones dentro del hogar de la familia Crain. Tiene una producción impecable, inclusive una parte del capítulo 6 de la serie se filmó en tiempo real, se puede ver la toma larga y completa en medio de una actuación perfecta que logra transmitir sensaciones de miedo y ansiedad. No da tiempo ni de respirar.

Cada personaje tiene su propio demonio y una historia que parece contada en tiempo real según la perspectiva de cada familiar, es necesario verla atentamente para entender a la perfección el universo de Hill House. Tal vez no lo atrape el primer capítulo, pero a partir del segundo y tercero la historia empieza a tornarse adictiva. (JA)

Maniac (Netflix)

Annie Landsberg (Emma Stone) y Owen Milgrim (Jonah Hill) buscan solución para sus problemas mentales: Ella tiene traumas por su relación con su mamá y su hermana y él padece esquizofrenia, así que van a un experimento farmacéutico bastante raro y nada va salir como habían pensado. Basada en una producción homónima noruega, esta miniserie es arriesgada y muy atrapante, apenas para maratonear en un fin de semana. Las buenas actuaciones de Jonah y Emma y un aspecto visual impecable completan esta acertada mirada a la complejidad de la mente humana y sus conexiones. (PR)

Luis Miguel (Netflix)

Así como Estados Unidos tiene sus leyendas vivas como Madonna y Cher, en América Latina nosotros tenemos las nuestras, como Luis Miguel. La serie realizada por Netflix y Telemundo muestra crudamente la forma en que el artista alcanzó la fama desde muy corta edad. La relación conflictiva con su padre, el drama de la desaparición de su padre y los excesos del llamado “Sol de América” hacen que esta producción haya sido un éxito total y hayan acercado su música a los más jóvenes. Las actuaciones de Diego Boneta y Óscar Jaenada son dignas de ovaciones de pie y premios. Ojalá pronto se confirme una segunda temporada para despejar las incógnitas que quedaron en el aire sobre la vida del cantante de baladas, boleros y rancheras. (SP)

Pose (FOX Premium)

Pose simplemente es increíble. Una serie que en cuestiones de arte lo tiene todo: moda, baile, música, ambientaciones perfectas y una producción impecable; además de una historia real y cruda de lo que era New York en los años ochenta, cuando la sociedad silenciaba y rechazaba las conductas homosexuales, cuando se vulneraban los derechos de quienes se atrevían a travestirse y/o cambiar de sexo y cuando el VIH estaba llevándose sus primeras víctimas.

Por un lado, la serie se adentra en la ball culture, un espacio donde muchos de los marginados por ser LGTBI podrían ser libres para expresarse, bailar y posar según las categorías. Y por el otro cuenta la emotiva historia de vida de unos personajes que tienen que hacer de todo para sobrevivir. (JA)

Sharp Objects (HBO)

Camile Parker (Amy Adams) es una periodista que regresa a su pueblo natal para investigar el asesinato de 2 niñas.  Pero en ese rompecabezas también encontrará pistas de su pasado, del que ha intentado huir (sin duda la represión y la negación de los recuerdos son temas clave).  Amy tiene todo el peso de la serie y hace un papelazo (uno de los mejores de su carrera) en este thriller turbio y muy intrigante, basado en una novela de Gillian Flynn, que seguro lo dejará enganchado. (PR)

Distrito salvaje (Netflix)

Luego de ver cómo México tenía tantas producciones con Netflix le llegó la hora a Colombia. De la mano de Juan Pablo Raba se grabaron 10 episodios de la serie Distrito Salvaje, la primera que la plataforma realiza 100% en nuestro país de la mano de la productora Dynamo. La historia de “Yei Yei”, su tormentoso pasado y el deseo de ofrecerle una mejor calidad de vida a su madre e hijo hacen que la historia sea conmovedora. Distrito Salvaje también plasma la corrupción que se da en algunas entidades colombianas y muestra la otra cara del conflicto armado donde no hay culpables, ni victimas totales. (SP)

The Chilling Adventures of Sabrina (Netflix)

Cuando se habló de un reboot de Sabrina, muchos se la imaginaban como la versión cómica de Nickelodeon, protagonizada por Melissa Joan Hart, con frases chistosas y gato parlante. Pero, como ya lo descubrimos, es totalmente distinta: mucho más seria, tenebrosa, “darks” y hasta con elementos feministas pensados para las audiencias de hoy, pues se basa en un cómic homónimo de Archie Horror. Kiernan Shipka (a quien conocimos en Mad Men) es Sabrina Spellman, una joven que a sus 16 años descubre que debe elegir entre ser bruja o renunciar a sus poderes mágicos y aceptar una vida de adolescente normal. (PR)

La casa de las flores (Netflix)

Quienes han descrito esta serie como un melodrama millennial están en lo cierto. Su director, Manolo Caro, se inspiró en las icónicas telenovelas mexicanas para hablarnos de aceptación a la diferencia y la individualidad, unión familiar y diversidad sexual a través de los De La Mora, una familia mexicana de clase alta. La forma particular de hablar de Paulina de la Mora, el regreso de la diva Verónica Castro y una banda sonora llena de éxitos latinos de los 80 y 90 hicieron que no paráramos de hablar de esta serie en 2018 (que ya confirmó segunda temporada para 2019). (PR)

Élite (Netflix)

Nuevamente una producción española se puso en los ojos del mundo. Élite es un drama juvenil que gira en torno a la convivencia entre estudiantes de diferentes clases sociales en un colegio exclusivo de España. En esta producción se tocan temas como las enfermedades de transmisión sexual, la discriminación religiosa y la bisexualidad. Élite gira en torno a la muerte de una de las estudiantes del colegio Las Encinas, asesinada por uno de sus compañeros luego de una fuerte discusión. En 2019 se estrenará una nueva temporada con el mismo elenco que nos puso a sufrir en sus primeros 8 episodios. (SP)

Las que repiten

Bojack Horseman (Netflix. Temporada 5)

En breve, por si no la ha visto: Bojack es un caballo que protagonizó una serie exitosa en los 90, pero la historia transcurre años después, en el ocaso de su carrera como actor. O bueno, en el ocaso de su salud mental y su autoconfianza en general. A pesar de ser una serie animada, con animales como protagonistas, es una trama muy adulta que habla del declive emocional de sus personajes y de lo estúpido que puede llegar a ser el mundo del espectáculo.

En su quinta temporada, Bojack confirmó ser, además, una serie con apuestas atrevidas. Antes lo vimos abordar de forma muy ácida un tema denso como el aborto y la glorificación de las causas; también tuvo un episodio mudo y en esta temporada, en el sexto episodio, Bojack visita un funeral para hacer un monólogo de casi 20 minutos sobre la muerte y la autocomplacencia. Además, las relaciones conflictivas de los personajes secundarios, Diane, Todd o Princesa Carolyn, ocupan un lugar importante. Todos se ven de frente con el vacío y la insatisfacción; incluso a Todd, el personaje inocente, asexual y retraído de quien Bojack dijo en la primera temporada: “es tan tonto que no se da cuenta de lo miserable que debería ser. Lo envidio”. Al final todo es humor, claro. (FP)

Better Call Saul (Netflix, Temporada 4)

Desde su inicio, tuvo que luchar con ser el hermano menor de Breaking Bad. Sin embargo, Better Call Saul ha demostrado tan atrapante y sólida como su predecesora, mientras mantiene un estilo propio. Es su cuarta temporada, la mejor hasta ahora, sigue la construcción de un personaje fascinante y complejo (interpretado magistralmente por Bob Odenkirk) que ya nos da más pistas del Saul que ya conocemos, un abogado sin escrúpulos que hace lo que sea para conseguir lo que quiere. (PR)

Atlanta (Netflix, Temporada 2)

Donald Glover, conocido también en el mundo de la música como Childish Gambino, no solo hizo la mejor canción del año en este 2108, This is America, también apareció en la película Solo: A Star Wars Story y estrenó la segunda temporada de la serie que protagoniza y dirige: Atltanta. Muy seguramente, junto a The Good Place, la serie con humor más inteligente de la actualidad.  

En Atlanta Donald Glover hace de primo/manager de un rapero que lucha por alcanzar reconocimiento, Paper Boi. En general, ese es el hilo conductor de la serie, pero esta temporada ha aprendido más de la forma en que se está haciendo música hoy en día y cada capítulo es como un sencillo nuevo, no hay un género ni un protagonista dominante; en cambio, cada episodio tiene una arquitectura de guion y una producción experimental en la que se abordan de forma brillante problemas que Glover conoce muy bien y trata con ingenio: vivir sin dinero, las poses absurdas de la corrección política y, sobre todo, ser negro en Estados Unidos. Esta segunda temporada es un poco más espesa en contenido y forma que la primera, pero igual de brillante. (FP)

Orange is the New Black (Netflix, Temporada 6)

Un revuelto de sensaciones que nos lleva a la bipolaridad: risa, llanto, desespero, rabia e impotencia. Como siempre Orange Is The New Black fue capaz de involucrarnos tanto con el universo de la serie que era casi imposible no sentir nada respecto a lo que nos mostraban las imágenes. Esta temporada fue distinta no solo porque Piper dejó de ser el eje principal y se dio espacio para contar la historia de cada una de las reclusas, sino porque el cambio de prisión fue el escenario perfecto para mostrarnos una estructura distinta de organización en cuanto a personajes y amistades.

En esta temporada la crítica al negocio carcelario y la manera en la que son tratadas las reclusas sigue estando firme y a ella se le adhieren la migración, los problemas de salud, el racismo, la falta de oportunidades y lo corta que se queda la justicia en temas de investigación. Es imposible terminar de verla sin sentir un odio intenso por el destino de Tasha y Blanca. (JA)

Glow (Netflix, Temporada 2)

En la primera temporada, conocimos a las Hermosas Mujeres de la Lucha (GLOW), las protagonistas de una serie de TV sobre lucha libre a mediados de los 80. Entre trusas, spandex, laca y sintetizadores nos mostraron a heroínas fuertes y decididas, pero también imperfectas y vulnerables. En su temporada 2, la serie nos sigue hablando de temas como acoso sexual, imagen corporal, y estereotipos de género y raza en plena Guerra Fría, sin perder ese humor que tanto nos gusta de ella. (PR)

Handmaid´s Tale (Hulu, Temporada 2)

El cuento de la criada es la apuesta más agresiva de la plataforma de streaming Hulu. La serie, basada en el libro homónimo de Margaret Atwood, fue multipremiada y alabada desde su primera temporada porque, a pesar de ser una ficción, la vigencia de la historia que cuenta es evidente (y también por la tremenda actuación de Elisabeth Moss): mujeres atrapadas por una estructura religiosa tradicionalista y vigilante.

En esta segunda temporada se sigue desenmarañando mucho de lo que pasa en esa aldea futurista y distópica en la que se convirtió Estados Unidos. Offred (Elisabeth Moss) intenta escapar por todos los medios posibles, por un momento pierde la cordura y (para no hacer spoiler por si no se han leído el libro o han visto la serie) solo queda por decir que hay un cooperativismo envalentonado entre las marthas (empleadas del servicio) y las criadas que pone a la serie en un plano narrativo subversivo. (FP)

The Good Place (Netflix, Temporada 3)

Eleanor llega al cielo (sí, a donde va la gente buena cuando se muere). Lo extraño es que ella no fue precisamente una buena persona en vida, así que cuando empiezan a suceder cosas raras, Michael (Ted Danson) el “duro” del Paraíso intenta averiguar qué sucedió y ella quiere convertirse en una mejor persona. En su tercera temporada no pierde fuerza y sigue demostrando por qué es una de las comedias más importantes hoy: una muy chistosa e inteligente clase de filosofía, ética y moral (PR).

Big Mouth (Netflix, Temporada 2)

Big Mouth es otra de esas series que parecen-pero-no son para niños y que están haciendo de Netflix un lugar hermoso para los que nos quedamos en las series animadas satíricas de los 90 (junto con Paradise P.D, Final Space, (Des)encanto, F is for Family o Bojack Horseman). Es sobre un grupo de estudiantes que se enfrentan en su cotidianidad de colegio con uno de los momentos más aterradores de la vida: el inicio de la pubertad. Desde el más incipiente vello púbico hasta las tan anheladas eyaculaciones y el clásico coletazo de los problemas maritales entre padres son protagonistas de esta historia que le pone nombre y forma a esos fantasmas juveniles.

De esta temporada, tan genial o mejor como la primera, hay que decir que lo más importante es la aparición como protagonistas de otros fantasmas: la inseguridad y la depresión. El primero, un tipo solo e incomprendido; la segunda, un cómodo abrazo gatuno que funciona como coraza para no dejarse patear por la hostilidad de tener que crecer entre otros preadolescentes. (FP)

House of Cards (Netflix, Temporada 6)

Esta fue tremenda decepción. La última temporada de House of Cards fue un despropósito, una forma acelerada de resolver el conflicto que dejó una historia inconclusa y forzada. Francis no era el tipo de personaje que se pudiese matar sin ninguna explicación, sin investigación y sin una historia que coincidiera a algo de lo que vimos en temporadas anteriores. Aunque el personaje de Claire sigue siendo tan fuerte, empoderada y capaz de robar una presidencia tal y como lo hizo su esposo, no es suficiente para llenar el vacío que deja el personaje de Kevin Spacey.

Se crearon escenarios relevantes con la actualidad política de Estados Unidos y se hicieron críticas fuertes a los gobiernos extranjeros. Sin embargo, varias de las historias no terminan de concluir, se hace predecible el final de los “enemigos” y se dan giros en la historia completamente inconclusos.  El final deja más preguntas que respuestas además de un embarazo que es muy difícil de creer. (JA)

 

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