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Los personajes de Mindhunter son casi tan interesantes como los de la vida real

¿Por qué Mindhunter es una de las series más brillantes sobre asesinos en serie?
Mindhunter Netflix
Mindhunter Netflix
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Redacción Shock

Mindhunter es una de las mejores series del catálogo de Netflix. Eso no tiene discusión. Aunque la narrativa norteamericana se ha encargado de extender el catálogo de productos alrededor de las historias policiacas, esta, basada en el libro escrito por John Douglas y Mark Olshaker, más que una serie sobre detectives cazando criminales es un compendio de casos con una exquisitez psicológica particular, con diálogos para exprimir el intelecto.

El hilo conductor de la serie es la investigación. No sobre cada uno de los asesinatos que menciona, sino que apunta a algo más complejo: la formación de un concepto que hoy por hoy se ha extendido y popularizado, el de asesino serial.

A diferencia de un asesino en masa, que mata a un grupo de gente sin importar su identidad, el asesino serial cumple con un perfil psicológico que hace que su proceder tenga unos patrones comunes. Casi siempre son hombres, blancos, de entre 20 y 30 años, y sus víctimas suelen ser mujeres o niños. Sus crímenes están relacionados con trastornos sexuales y lo metódico de su conducta hace que sean difíciles de identificar. De ahí se desprenden dos tipologías de acuerdo con su modus operandi: los asesinos organizados o sistemáticos y los asesinos desorganizados u ocasionales.

La literatura científica y la narrativa comercial le deben mucho a este concepto. Tan delimitado y estudiado como enigmático y fascinante. Y todo eso no se hubiera podido establecer de no ser por la investigación que llevó a cabo el mismísimo agente John Douglas, el hombre que inspiró al agente Holden Ford en Mindhunter.

El término asesino serial fue utilizado por primera vez por Robert Ressler. En la vida real, compañero de John Douglas e inspirador del personaje de Bill Tench en la serie.  

Su compañera académica, la Dra. Ann Wolbert Burgess, del Boston College, fue quien inspiró a la Dra. Wendy Carr de Mindhunter. Tal y como se presenta en la serie, Burgess trabajó con Kessler y Douglas, y finalmente coescribió el Manual de clasificación de delitos en 1992: un sistema estándar para investigar y clasificar crímenes violentos.

Así como los protagonistas en el FBI, la mayoría de las entrevistas hechas en la serie se corresponden con casos de la vida real y conservan sus nombres originales. Ed Kemper, el personaje que comenzó todo cuando contó a Holden Ford la historia de su vida en la primera temporada de Mindhunter, cumplía con muchas de las características del Kemper real. Es recordado porque mató a sus abuelos a los 15 años y asesinó a su madre, a la amiga de su madre y a cinco estudiantes universitarias.

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(Alerta spoiler)

Bien conocida es, por ejemplo, la historia de Charles Manson, quien es entrevistado en la segunda temporada. Pero el antagonista principal de esta temporada, Wayne Williams, también fue un reconocido asesino real en Atlanta. Al igual que en Mindhunter, la policía cerró docenas de casos relacionados con los asesinatos de niños después de arrestarlo solo por dos asesinatos. Hasta el día de hoy, muchos no están convencidos de que él sea responsable de todas las muertes, y a principios de este año, el alcalde de Atlanta, Keisha Lance Bottoms, anunció planes para revisar la evidencia.

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 Al final, la serie, que estrenó recién su segunda temporada, terminó con el acompañamiento el cierre del caso del “Monstruo de Atlanta”, pero quedó con un final abierto. El hombre misterioso, de quien vemos su formación en cada capítulo, es Dennis Rader, asesino de diez personas entre 1974 y 1991.

 

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